Los desafíos del comercio digital en tiempos de pandemia

Los periodos de cuarentena y el distanciamiento social han obligado a muchos a comenzar a optar por el e-commerce para realizar compras que antes se hacían de forma presencial. ¿Pero estamos preparados para dar el salto?


Uno de los principales cambios que estamos viviendo en estos momentos como sociedad debido a la pandemia tiene que ver con la forma que tenemos de hacer nuestras compras sin tener que salir de la casa y romper la cuarentena. Y para eso, solo hay una forma segura: la venta digital.

Según cifras de la Cámara de Comercio de Santiago, en la última semana de marzo las ventas online del comercio minorista crecieron un 119% con respecto al mismo periodo del año anterior, mientras las ganancias de tiendas físicas caían en un 40%.

Un comportamiento que, como indican los expertos, no responde solo a un momento, sino que terminará por alterar nuestros hábitos de consumo.

Un cambio acelerado

Nicolás Leal, gerente general de LAP Chile, consultora que asesora a emprendedores a exportar sus productos a través de canales digitales, explica que el impacto del Coronavirus para el mundo de las compras digitales, más que generar una revolución en el retail, simplemente está acelerando de golpe una tendencia que ya se venía.

“Ya el año pasado el comercio digital había aumentado en tasas de un 20%, mientras el retail tradicional lo hacía en 1 o 2%”, cuenta Leal. ¿La diferencia? La urgencia está haciendo que muchos que no se atrevían o no sabían comprar por internet ahora tengan que hacerlo, dándose cuenta de los beneficios que trae: el ahorro de tiempo, a veces de dinero y la comodidad de no tener que moverse de la casa”.

Sumado a esto, quienes ya conocían de las compras online, pero limitaban su uso a ciertos productos, ahora están expandiendo el universo de productos que adquieren por esta red. “Los alimentos han aumentado un 40%, los artículos para hacer deporte un 190%, lo mismo que cosas para jardinería con un 130%. Lo que va en baja, por otro lado, es la moda y el calzado”, nos dice Leal.

Pero más allá de estos cambios coyunturales que explican el tipo de bienes que se obtienen, el cambio en el consumo será mayor. “Este es un cambio sin retorno, cuando termine la pandemia tenderá a a normalizarse pero ya tendremos un público muchos más grande que antes”, asegura.

Nuevas prioridades

Curiosamente, esta alza en la importancia del e-commerce para la población está teniendo algunas consecuencias inesperadas. Una de ellas tiene que ver con el CyberDay, el principal evento de venta digital en Chile que tuvo que postergar su realización en el primer semestre para, entre otras cosas, mantener la transacción de servicios esenciales sin sobrecargar ni a los servidores ni a los sistemas de logística, como las entregas que deben funcionar con las precauciones del distanciamiento social.

Nicolás Leal concuerda en que la postergación de las ventas tipo CyberDay no tiene por qué afectar el crecimiento de la industria digital en nuestro país, ya que tenían como principal fin dar a conocer las herramientas digitales de compras y hacer que el público “pierda el miedo” al servicio online.

“El consumidor va a estar más educado con respecto a este tipo de compras, ya que a diferencia de cuando hay rebajas, hoy el e-commerce no se está haciendo notar por su oferta, sino que por la demanda creciente de personas que quieren comprar de manera segura sin salir de su casa”, explica.

En general, Leal estima que la respuesta que ha tenido el comercio chileno frente a esta demanda ha sido buena, tanto por parte del gran retail como del comercio más pequeño. Programas como Digitaliza tu Pyme han ayudado bastante para mantener vigentes a comercios cuya salida de ventas casi única está siendo el formato online.

Por lo mismo, la responsabilidad de mantenerse al día depende solo de la empresa y de su capacidad de armar todo lo necesario para tener distribución en línea: no solo se necesita una página web con un carrito de compras, sino que también conectar toda la red de logística: desde el abastecimiento de los productos hasta los sistemas de despacho. “Es la única barrera que siento que existe, pero con un poco de estudio se puede lograr. Lo importante es entender que el comercio digital no es algo del futuro, ya es el presente”, cierra Leal.

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