Si estás en el agua salada, igual puedes contagiarte con el coronavirus

Foto: Pablo Ovalle / Agencia Uno.

Durante esta jornada se viralizó la frase de una veraneante que aseguró frente a una cámara de televisión que no tiene miedo de contagiarse en el mar.


En febrero próximo se cumplirá un año desde que el COVID-19 se instaló como un tema de discusión diaria alrededor del mundo. Un mes después, en marzo, se conmemorará un año desde que fue decretada la pandemia.

Pero aún con el paso del tiempo, la desinformación sigue haciendo acto de presencia, posibilitando no solo que hasta el día de hoy siga siendo muy recurrente ver a personas en la calle utilizando indebidamente a su mascarilla, sino que también pululen aquellos con ideas equivocadas sobre las formas de contagio.

Tomen el siguiente ejemplo rescatado por la cuenta viral Televisivamente en Twitter, quien recuperó un breve extracto de una nota emitida por Televisión Nacional de Chile.

La verdad es que no tengo miedo de contagiarme. Porque siento que el agua salada, no hay contagio con la sal, con la mar”, explicó una veraneante sentada sin mascarilla.

Sientas lo que sientas, el agua salada no previene los contagios, ya que aunque este coronavirus es un patógeno menos resistente en el agua, no está comprobado científicamente que el agua salada lo destruya.

Más aún, a pesar de que el calor y la luz UV del sol pueden inactivar al COVID-19 con mayor rapidez, y eso provoca que en espacios abiertos existan menos posibilidades de contagio, eso no elimina la posibilidad por completo.

Claro, ya ha pasado un año, pero siempre es importante recalcar que el contagio de COVID-19 se da de persona a persona.

Esta es una enfermedad infecciosa cuya transmisión se genera por pequeñas gotículas que el infectado emite al hablar, estornudar, toser o simplemente expulsar oxígeno desde los pulmones. Otro detalle relevante tiene relación con el hecho de que también puede quedar en superficies y objetos, por lo que la recomendación siempre es lavarse las manos frecuentemente (utilizando jabón) o desinfectarlas con alcohol gel.

A la larga, lo importante es tener en cuenta que si permanecen en el agua - o donde sea - en las cercanías de una persona contagiada, pueden infectarse. Lo mismo sucede si posteriormente se van a sentar a su toalla bajo el quitasol y no usan su mascarilla. Basta que alguien contagiado pase cerca para que corran el riesgo.

Finalmente, tengan en consideración que la afirmación de la veraneante puede estar influenciada por una noticia falsa e imprecisa que comenzó a viralizarse a mediados del año pasado y que sostuvo que “el virus covid-19 muere en el mar”.

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