Cómo se eligieron los autos protagonistas de Rápido y Furioso

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En muchos casos, los autos de los protagonistas de Rápido y Furioso fueron cambiando en la medida que esto supuso un ahorro en los costos.




Es difícil para el público imaginar que muchas cosas de las que nos rodean, incluso las películas hechas para entretener, tienen un propósito: generar ingresos. Y que, a su vez, están también limitadas por los recursos, sobre todo cuando no se tiene certeza sobre el éxito del proyecto. Eso fue lo que ocurrió con las películas como Rápido y Furioso, estrenada en 2001. Esta vez, el director técnico de la franquicia Craig Lieberman explicó cómo Universal y el equipo de producción escogieron los autos protagonistas de Rápido y Furioso, la saga para amantes del cine y la velocidad que pronto estrenará su novena entrega.

Protagonistas de Rápido y Furioso

Lieberman recuerda que al principio, la película tenía un presupuesto muy ajustado. Originalmente, se contaba solo con US$ 25 millones para todos los gastos de la producción, lo que si bien no es poco, está lejos de los US$ 40 en promedio que tenían las películas a inicios de la década pasada. Finalmente, Fast & Furious vio crecer su presupuesto hasta los US$ 39 millones, US$ 2 de los cuales estuvieron dedicados exclusivamente a cubrir el costo de los autos, lo que también involucraba modificarlos y transportarlos.

Protagonistas de Rápido y Furioso

Esa primera cinta requería de un mínimo de 40 autos. En vez de comprarlos y tunearlos, Lieberman y el equipo encontró que era mejor idea arrendar los vehículos a dueños circunstanciales y luego comprar autos específicos para las escenas de acción. Los mejores vehículos se usaron para las escenas más importantes y las versiones de utilería se emplearon para las tomas de riesgo.

Lieberman señala que el presupuesto impidió cualquier importación desde Japón. En cambio, fueron arrendados en Los Ángeles de una especie de inventario que hizo la producción. El ejecutivo añade que protagonistas de Rápido y Furioso como Vince (Matt Schulze) estaba presupuestado que condujera un Lexus ES o un Toyota MR2, en cambio terminó ocupando el propio Nissan Máxima que Lieberman ocupaba a diario. Otro ejemplo fue Jesse (Chad Lindberg), quien conduciría un BMW Serie 3 M o un Golf, y terminó pilotando un Volkswagen Jetta.

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