Exsecretario presidencial se entrega a la justicia y pone en aprietos a Castillo a un año del inicio de su mandato

El Presidente de Perú, Pedro Castillo, quien este jueves cumple un año en el poder. Foto: AP

Tras casi cuatro meses prófugo, Bruno Pacheco, quien fue la mano derecha del presidente peruano, ahora está colaborando con un equipo de la fiscalía enfocado en la corrupción estatal. Con sus revelaciones no solo se conocería cómo se maneja el mandatario, sino que esclarecería la presunta mafia que existe al interior del Palacio de Gobierno.


Pasaron tres meses y 20 días en los que el exsecretario presidencial peruano Bruno Pacheco se mantuvo prófugo de la justicia. Una recompensa de 30.000 soles (unos US$ 7.650) se ofrecían para quien diera información sobre su paradero. Dinero que no fue necesario entregar, pues Pacheco, quien es considerado uno de los mayores hombres de confianza del Presidente Pedro Castillo, se entregó durante el viernes pasado, según confirmó la fiscal Marita Barreto. Y ya empezó a colaborar.

En su primera declaración a la justicia, Pacheco aseguró que Castillo, quien este jueves cumple su primer año en el cargo, habría organizado y coordinado su fuga por medio de su secretario general y reemplazo de Pacheco, Beder Camacho, informó el diario El Comercio. “No estoy inmerso en ningún delito. Yo estoy tranquilo y no he apoyado ninguna fuga”, dijo Camacho a la cadena radial Exitosa tras conocerse la información.

A la izquierda, Bruno Pacheco, exsecretario presidencial, junto al mandatario peruano Pedro Castillo. Foto: Reuters

Una acusación de colusión agravada por organización criminal en el caso Provías, la investigación por el presunto delito de enriquecimiento ilícito y tráfico de influencias, así como 20 mil dólares en efectivo encontrados en el baño de su oficina en el Palacio de Gobierno lo hicieron huir en noviembre de 2021. Sin embargo, al sentir que el cerco policial se estrechaba cada vez más, Pacheco decidió entregarse.

“Le estaban pisando los talones y eso provocó establecer contacto con el Equipo Especial de la Policía Nacional del Perú y por ello se encaminaron largas conversaciones en vías de negociación”, dijo al diario La República una fuente reservada de inteligencia. Esto, sumado a problemas de salud y al temor de que atentaran contra su vida, afirmaron en Perú, llevaron a Pacheco a colaborar con la fiscalía.

El exsecretario presidencial, quien antes se desempeñaba como profesor de Biología y Química, ahora se encuentra a disposición del Equipo Especial de Fiscales contra la Corrupción del Poder, organismo creado a principios de este mes y que dirige la fiscal superior Marita Barreto. Dicha unidad tiene como único objetivo el investigar delitos vinculados al ejercicio del poder obtenido por elección popular o designación en Perú.

La primera declaración de Pedro Castillo llegó a través de su cuenta de Twitter, donde afirmó que era “satisfactorio” que Pacheco se entregara, ya que eso “evidencia la falsedad sobre la supuesta protección del Ejecutivo”. Agregó que esperaba que con esto “se imponga la verdad”.

Posibles revelaciones de Pacheco

Tras la primera información entregada por el exsecretario, son varios los cabos sueltos que se espera que Pacheco pueda ir aclarando. Los casos de ascensos a generales dentro de las FF.AA. y la Policía Nacional del Perú, o la que liga al actual gobierno con el crimen organizado, son algunas de ellas.

La alerta sobre el profesor apareció cuando el excomandante general del Ejército, José Vizcarra, apuntó en noviembre pasado a Pacheco como la persona que intentó modificar el cuadro de ascensos a través de presiones que desembocaron en dos oficiales recomendados por Castillo.

Luego llegó el dinero escondido en su baño. Tras presionar a través de chats -que luego se filtraron- al máximo encargado de la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat), Luis Enrique Vera Castillo, la fiscalía decidió intervenir. Pacheco buscaba favorecer a la empresa Deltron, quien tenía una deuda con Sunat. Cuando el equipo encontró un fajo de billetes en efectivo al interior del baño, el exsecretario aseguró que se trataba de ahorros personales, por lo que era dinero lícito.

Otra arista de las investigaciones sobre corrupción son las supuestas reuniones clandestinas que el Presidente Castillo habría mantenido. Se cree que Pacheco podría saber la identidad de las personas que concurrían a ellas.

Pero uno de los mayores aportes que se espera lograr con la declaración de Pacheco es en relación con la delicada acusación sobre una eventual organización criminal dentro del Palacio de Gobierno que estaría tomando las decisiones políticas en el país, caso conocido como el “Gabinete en la sombra”. Fue en marzo de este año que la Segunda Fiscalía Supraprovincial Corporativa Especializada Contra la Criminalidad Organizada abrió una investigación formal al respecto, en la que se acusa a ocho asesores, entre ellos Camacho, del presunto delito de organización criminal.

Como todo, el precio de la información entregada por el exsecretario no es gratuito. Según El Comercio, la colaboración realizada se daría a cambio de la reducción en la dureza del arresto, pasando de prisión preventiva a arresto domiciliario. Situación que se confirmó durante este martes, cuando el Poder Judicial de Perú presentó un documento en el que levantó “las órdenes de ubicación, captura y conducción”, pasando a reclusión domiciliaria.

La defensa de Castillo

Benji Espinoza, abogado del mandatario peruano, aseguró a la cadena RPP que la información que Pacheco entregue deberá ser corroborada a través de “actos de investigación para confirmar lo dicho”, lo que “toma, por supuesto, tiempo”. Vale recordar que ya existen dos colaboradores eficaces en los casos de corrupción que involucran al Presidente Castillo. En primer lugar, la empresaria Karelim López, quien está vinculada a los casos de ascensos en las FF.AA. y que tiempo atrás aseguró a El Comercio que “si Bruno habla (Pedro Castillo) no estaría un día más en Palacio”.

Castillo junto a su vicepresidenta, Dina Boluarte, y su esposa Lilia Paredes (a la izquierda), durante un acto público. Foto: AP

Zamir Villaverde, por su parte, fue sindicado por la propia López en su declaración como organizador de una presunta mafia en el ministerio de Transportes y Comunicaciones de Perú, mientras que la Fiscalía lo acusó de entregar obras a cambio de dinero en dicha cartera estatal. En un mensaje de Twitter escrito el 18 de julio, Villaverde instó a que Pacheco se entregara a la justicia.

Espinoza, el abogado de Castillo, aprovechó la oportunidad para bajar el perfil de la entrega voluntaria de información por parte del exsecretario presidencial. “Si es verdad que Bruno Pacheco se acoge a la colaboración eficaz, tendríamos a una persona más que busca canjear su libertad a cambio de información, en principio, de dudosa procedencia. Así establece la ley procesal penal vigente las declaraciones de los aspirantes o postulantes a colaboración eficaz”, dijo a RPP.

“Lo más importante es el escenario de la corroboración. Hasta ahora ni lo que ha dicho el señor Zamir Villaverde ni lo que ha dicho la señora Karelim López se ha corroborado. Seguirá la misma suerte el señor Bruno Pacheco”, cerró el abogado.

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