Mundo

Guerra entre EE.UU. e Irán pone en jaque el futuro de la OTAN

Donald Trump ha depositado toda su furia contra la Alianza Atlántica luego que los países miembro se negaran a prestar ayuda para desbloquear el estrecho de Ormuz. “La OTAN es un tigre de papel”, dijo recientemente.

La guerra de Estados Unidos contra Irán no solo ha tenido efectos en Medio Oriente y en el comercio internacional, sino que también ha dañado a la OTAN, que actualmente se encuentra en la posición más precaria de su historia y con una amenaza a su subsistencia.

Luego que los aliados de Estados Unidos en la Alianza Atlántica rechazaran la petición de ayuda del Presidente Donald Trump para desbloquear el estrecho de Ormuz, el mandatario republicano reaccionó como ningún otro líder estadounidense lo había hecho hasta entonces: amenazando con sacar a su país de la organización.

Un sistema de lanzamiento de misiles Patriot en una base militar turca en Gaziantep, Turquía, el 5 de febrero de 2013. Foto: Archivo

Desde entonces ha lanzado una serie de declaraciones incendiarias que van desde no defender a un país que sea atacado -en una clara violación al artículo 5- hasta el retiro de Estados Unidos de la Alianza. “La OTAN no estuvo ahí cuando la necesitábamos, y no estará ahí si la volvemos a necesitar. ¡Recuerden Groenlandia, ese gran tercio de hielo mal administrado!”, escribió en su red social.

“La OTAN es un tigre de papel… Todo empezó, si quieren saber la verdad, con Groenlandia. Queremos Groenlandia. No quieren dárnosla y yo dije: ‘Bueno, adiós’”, dijo recientemente en un discurso cuando se le preguntó por el eventual retiro de Estados Unidos.

No es la primera vez que Trump tiene problemas con la Alianza. Para cuando fue elegido por primera vez en noviembre de 2016, la idea de que los aliados de Estados Unidos en la OTAN debían gastar más en defensa no era un punto de discusión en Washington. Una vez que comenzó su presidencia, las relaciones empezaron a deteriorarse. Incluso llegó a decir que la institución estaba “obsoleta”.

Imagen del desarrollo de la exhibición militar organizada por la Armada Española y la OTAN en la Playa del Retín, a 28 de marzo de 2025 en Barbate, Cádiz. Foto: Europa Press Francisco J. Olmo / Europa Press

Aunque retiró esta última crítica, cuestionó el valor de la OTAN para Estados Unidos e incluso sembró dudas sobre si protegería a Europa en caso de un ataque ruso. Durante el segundo mandato de Trump, los aliados recurrieron a la conciliación. Los líderes de los países del bloque visitaron Washington con regalos e incluso el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, lo llamó el “padre” de la Alianza.

¿Segunda oportunidad?

Todo fue en vano. En la Cumbre de Davos de 2025, Trump les exigió que aumentaran el gasto en defensa al 5% del PIB. Además, suspendió la asistencia militar directa a Ucrania, cuya seguridad la mayoría de los países europeos consideran inseparable de la suya.

Además, propuso que Canadá se convirtiera en el estado número 51 de Estados Unidos y reclamó Groenlandia, que es un territorio autónomo de Dinamarca, y amenazó con anexionarla por la fuerza si fuera necesario.

Conferencia de prensa del Secretario General de la OTAN, Mark Rutte. NATO

Ahora, Trump ha depositado su furia contra la Alianza por el conflicto en Medio Oriente. La guerra con Irán “se ha convertido en una prueba de estrés transatlántica”, declaró el jueves el canciller alemán Friedrich Merz. “No queremos —yo no quiero— una división en la OTAN”, añadió.

En este contexto, Rutte partió a Washington para sostener una reunión con Trump. “La OTAN está ahí, por supuesto, para proteger a los europeos, pero también para proteger a Estados Unidos”, dijo el expremier de Países Bajos.

En este sentido, Maksym Chebotarov, coordinador del Programa de Cooperación EE.UU.-Ucrania del Centro de Diálogo Transatlántico, señaló a La Tercera que “en esta fase, y dada la situación en torno a Irán, no podemos decir que un ‘retiro estadounidense de la OTAN’ sea un escenario realista o probable a corto plazo debido a que EE.UU. se beneficia de su presencia en países aliados a través de aeródromos, estructuras de mando y control, patrullas marítimas conjuntas, ciclos de fabricación conjunta, equipos estandarizados, una percepción compartida de amenazas y patrones ideológicos en general similares”.

(De izquierda a derecha) El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez; el presidente del Gobierno sueco, Ulf Kristersson; el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan; el primer ministro británico, Keir Starmer; el presidente de Estados Unidos, Donald Trump; el secretario general de la OTAN, Mark Rutte; y el primer ministro de los Países Bajos, Dick Schoof, asisten a una sesión plenaria de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en La Haya, el 25 de junio de 2025. Foto: Archivo JOHN THYS

“La OTAN ha perdido cierto margen de error y credibilidad desde la perspectiva del liderazgo estadounidense, pero aún existe una ventana de oportunidad para una ‘segunda oportunidad’ para los aliados. Este es un momento de prueba y el punto central es que el debate sobre el reparto de cargas se convierta en un dilema práctico de percepción diferente de amenazas y evaluaciones divergentes de los ‘objetivos’. Los adversarios no necesitan que la OTAN colapse; solo necesitan creer que la OTAN dudará y quedará paralizada por razones políticas en lugar de responder a necesidades inmediatas de defensa y disuasión”, agregó.

Para Rafael Loss, experto en seguridad del European Council on Foreign Relations, “un retiro formal de Estados Unidos es bastante improbable porque hay obstáculos bastante altos, incluyendo una ley aprobada por el Congreso de EE.UU. en 2023, que impide que cualquier presidente estadounidense retire unilateralmente a Estados Unidos de la OTAN sin el consentimiento del Senado”. “Pero hay cierta volatilidad que podría traducirse en que EE.UU. reduzca su compromiso con la OTAN como organización. En procesos de planificación, podría reducir el número de tropas que despliega en el teatro europeo. Y si eso ocurre de forma descoordinada, creo que podría crear una situación bastante peligrosa para la seguridad europea”, advirtió en conversación con La Tercera.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio (derecha), reacciona mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, ofrece una rueda de prensa durante la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) celebrada en La Haya el 25 de junio de 2025. Foto: Archivo NICOLAS TUCAT

“No creo que un retiro formal de Estados Unidos de la OTAN sea el escenario más probable. Un resultado más realista es que Washington permanezca en la Alianza, pero bajo la presidencia de Trump la tratará de forma cada vez más transaccional y exigirá una lealtad política más estricta y una mayor distribución de la carga por parte de sus aliados europeos. El riesgo para Europa no reside en una salida de EE.UU., sino en un debilitamiento gradual de los compromisos estadounidenses si se percibe que los aliados no brindan un apoyo suficiente, incluso en escenarios como Medio Oriente o el Indo-Pacífico”, dijo a La Tercera, Vadim Kozyulin, investigador del Instituto de Estudios Internacionales Contemporáneos.

“A corto y medio plazo, preveo que la OTAN seguirá existiendo y funcionando, pero en un entorno político más complejo y exigente. Estados Unidos permanecerá en la Alianza, pero insistirá en una mayor alineación con su agenda global y presionará a sus aliados para que compartan una mayor parte de la carga financiera y militar, especialmente a medida que Washington vuelva a centrar su atención en China. Desde una perspectiva analítica rusa, es probable que la OTAN siga siendo un actor militar y político importante, pero su cohesión y claridad estratégica estarán sometidas a una presión constante”, concluyó.

Más sobre:Alianza AtlánticaDonald TrumpLT SábadoEstados UnidosOTANEuropaIránGuerra Medio Oriente

Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera

Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE