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Las razones tras la decisión del Kremlin de reforzar la seguridad de Putin

Un informe de una agencia de inteligencia europea obtenido por CNN señaló que cocineros, guardaespaldas y fotógrafos que trabajan con el presidente ruso también tienen prohibido viajar en transporte público. Los visitantes del jefe del Kremlin deben ser registrados dos veces, y quienes trabajan cerca de él solo pueden usar teléfonos sin acceso a internet.

El presidente ruso Vladimir Putin camina antes de su ceremonia de investidura en el Kremlin en Moscú, el 7 de mayo de 2024. Foto: Archivo Sergey Bobylev

El Kremlin incrementó drásticamente la seguridad personal alrededor del Presidente Vladimir Putin, instalando sistemas de vigilancia en las casas de sus colaboradores cercanos, en medio de una ola de asesinatos de altos mandos militares rusos y temores de un golpe de Estado.

Así lo dio a conocer un informe de una agencia de inteligencia europea obtenido por CNN, el que señaló que cocineros, guardaespaldas y fotógrafos que trabajan con el presidente también tienen prohibido viajar en transporte público. Los visitantes del jefe del Kremlin deben ser registrados dos veces, y quienes trabajan cerca de él solo pueden usar teléfonos sin acceso a internet.

Algunas de las medidas se implementaron en los últimos meses tras el asesinato de un general de alto rango en diciembre, que provocó una disputa en las filas superiores del aparato de seguridad ruso, sostuvo el informe. Estas medidas sugieren, indicó CNN, una creciente inquietud dentro del Kremlin ante los problemas crecientes en el país y en el extranjero, incluyendo dificultades económicas, señales cada vez mayores de disidencia y reveses en el campo de batalla en Ucrania.

CNN señaló, citando el reporte, que funcionarios de seguridad rusos han reducido drásticamente el número de lugares que Putin visita regularmente. Él y su familia han dejado de acudir a sus residencias habituales en la región de Moscú y en Valdai, la propiedad veraniega aislada del presidente que se encuentra entre San Petersburgo y la capital.

El legendario tanque soviético E-34 encabeza la columna de vehículos blindados rusos en la Plaza Roja durante el desfile militar del Día de la Victoria en Moscú, el 9 de mayo de 2023. Foto: Archivo Pelagiya Tikhonova

Así, de cara al desfile por el Día de la Victoria el 9 de mayo, que conmemora la derrota de la Alemania nazi, Rusia cerró los aeropuertos y cortó temporalmente el acceso a internet móvil para muchos usuarios en Moscú el martes.

El desfile, la celebración nacional más importante de Rusia, ya se ha reducido y, por primera vez desde 2000, se llevará a cabo sin armamento militar pesado, ante el temor a ataques con drones ucranianos de largo alcance. Los soldados marcharán frente al mausoleo de Lenin, pero el equipo que se supone que simboliza la fuerza militar rusa no estará presente.

Ucrania ha demostrado recientemente su capacidad para penetrar los densos sistemas de defensa aérea de Moscú. Por ejemplo, el lunes por la mañana, un dron impactó contra un edificio de departamentos de gran altura a pocos kilómetros del Kremlin.

Cuatro años después de la invasión rusa de Ucrania en 2022, ambos bandos se encuentran inmersos en la mayor guerra de drones. Aquellos de largo alcance atacan desde centros de mando hasta infraestructuras energéticas, muy por detrás de las “zonas de muerte” creadas por los drones de corto alcance en el frente.

Ucrania atacó el martes una de las refinerías de petróleo más grandes de Rusia, provocando un incendio en una zona industrial de la ciudad rusa de Kirishi, en la región de Leningrado, según informó el gobernador Alexander Drozdenko.

El Ministerio de Defensa ruso, por su parte, informó que sus fuerzas destruyeron 289 drones ucranianos sobre territorio ruso durante la noche.

El presidente ruso, Vladimir Putin, se reúne con militares en el Kremli, el 12 de junio de 2025, como parte del programa "Tiempo de Héroes", cuyo objetivo es integrar a veteranos en altos cargos públicos. Foto: Archivo SERGEI BULKIN

En lo que parecía ser un intento de proteger el desfile militar, Moscú declaró a principios de este mes un alto el fuego unilateral con Ucrania para los días 8 y 9 de mayo y advirtió de un “ataque masivo con misiles” contra el centro de Kiev si se violaba.

Ucrania rechazó la propuesta, calificándola de maniobra cínica para proteger el desfile de ataques con drones. El Presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, respondió anunciando una tregua aparte desde el 6 de mayo, afirmando que no era “en serio” esperar que Kiev respetara un alto el fuego vinculado a una festividad militar rusa.

Durante una visita a Armenia, Zelensky declaró que Moscú temía que “los drones pudieran sobrevolar la Plaza Roja”.

“Los términos del alto el fuego propuesto favorecen a Moscú. Una tregua que coincida con el desfile militar le brinda al Estado ruso unos días de aparente calma, suspende la actividad de los ataques ucranianos justo cuando Rusia está más expuesta y permite que la celebración continúe sin la vergüenza que se ha ido acumulando. Si Kiev acepta, Rusia obtiene un respiro. Si Kiev se niega, Rusia obtiene una ventaja propagandística: la oportunidad de argumentar que el obstáculo para la paz reside en Ucrania”, escribió en Substack el líder opositor ruso Mikhail Khodorkovsky.

“Un alto el fuego propuesto por Putin puede ser rechazado por Zelensky por sus propios méritos. Un alto el fuego vinculado públicamente a un presidente estadounidense es más difícil de rechazar para el gobierno ucraniano sin sufrir consecuencias políticas. Al canalizar la iniciativa a través de Washington, Putin ha trasladado la responsabilidad de decir que no”, agregó.

Sin internet en Moscú

En medio de este contexto, la seguridad en la capital rusa se ha reforzado visiblemente en los días previos al desfile, con puestos de control instalados en toda la ciudad y francotiradores y dotaciones de ametralladoras desplegados en las torres del Kremlin.

La división de taxis de Yandex, la mayor empresa de internet de Rusia, señaló que podría haber problemas al pedir taxis por internet.

Un sitio web de monitoreo que registra las quejas sobre el acceso a internet informó problemas con internet móvil en varias regiones de la Rusia europea, incluidas Moscú y San Petersburgo, sostuvo la agencia Reuters.

Según The Moscow Times, algunos proveedores de internet han recomendado a sus clientes que utilicen la conexión Wi-Fi para acceder a internet durante los períodos de interrupción del servicio móvil esta semana, mientras que, según se informa, el gobierno ruso está trabajando para implementar una “lista blanca” de sitios web aprobada por el Kremlin que pueden permanecer accesibles incluso durante las interrupciones.

Khodorkovsky escribió en Substack que “el panorama militar explica mejor la ausencia de armamento que cualquier amenaza de drones por sí sola. El avance ruso ha sido mínimo desde 2023. El frente es posicional. Los ataques ucranianos se han intensificado en los últimos meses y ahora alcanzan mayor territorio ruso que nunca. Un desfile de columnas blindadas por la calle Tverskaya en 2026 pondría de manifiesto la brecha entre la supuesta fuerza de Rusia y la realidad en el frente”.

A ello se suma que el índice de aprobación de Putin ha caído al 71%, el nivel más bajo desde el inicio de la invasión a gran escala. En diciembre, los mismos analistas reportaban cifras superiores al 80%. “Los canales rusos de Telegram a favor de la guerra, el público de la derecha que el Kremlin necesita y teme a partes iguales, están cada vez más insatisfechos con los resultados que no se están obteniendo”, añadió.

“Debajo de las interpretaciones políticas, las económicas se deterioran. Las quejas cotidianas se acumulan en las redes sociales, espacios que el régimen no puede controlar por completo, y en los informes desde el frente que los ‘blogueros militares’ no dejan de publicar”, indicó Khodorkovsky.

El informe de inteligencia citado por CNN indicó que, desde comienzos de marzo de 2026, “el Kremlin y el propio Vladimir Putin han estado preocupados por posibles filtraciones de información sensible, así como por el riesgo de una conspiración o intento de golpe de Estado dirigido contra el Presidente ruso. Le preocupa especialmente el uso de drones para un posible intento de asesinato por parte de miembros de la élite política rusa”.

Pero la conclusión más llamativa se refiere al antiguo confidente de Putin y exministro de Defensa, Sergei Shoigu, que actualmente se desempeña como secretario del Consejo de Seguridad, y quien “está asociado con el riesgo de un golpe de Estado, ya que conserva una influencia significativa dentro del alto mando militar”.

En este sentido, el sociólogo Sergey Erofeev dijo al portal de la televisión polaca TVP World que los rumores sobre temores de golpe de Estado en el Kremlin deben tomarse con cautela, ya que la élite gobernante rusa sigue siendo una incógnita. Sin embargo, señaló que la historia demuestra que las autocracias personalistas pueden volverse inestables cuando la lealtad al gobernante empieza a costar más que la deserción.

“Putin ha construido algo que ni siquiera es un sistema de partidos como en China o Irán. No es ideológico. Todo gira en torno a él”, afirmó.

Añadió que el comportamiento público de Putin está marcado por dos tradiciones: la cultura de las pandillas callejeras y el KGB. Ambas, según él, le enseñaron a “aparentar fortaleza incluso cuando la situación se complica”.

“Lo que el señor Putin hace muy bien es fingir”, dijo Erofeev. “Aunque las cosas se le pongan muy difíciles, no mostrará su debilidad hasta el último momento”, concluyó.

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