Por Fernando FuentesXi Jinping en acto por centenario de Jiang Zemin: Elogia la represión de Tiananmén y pide volver a una China con “espíritu de lucha indomable”
El mandatario chino reivindicó este lunes el legado del fallecido expresidente Jiang Zemin como figura clave de la continuidad de la reforma y apertura del gigante asiático, durante un acto en Beijing por el centenario de su nacimiento.

A casi una semana de la muerte del exprimer ministro Zhu Rongji, el “zar económico” que impulsó a China a liberalizar su mercado y ayudó a convertirla en una potencia, el presidente Xi Jinping encabezó este lunes el acto conmemorativo del centenario del nacimiento del difunto líder Jiang Zemin, de quien Zhu fue precisamente su hombre de confianza.
Ante miles de funcionarios y delegados en el Gran Salón del Pueblo en Beijing, Xi pronunció un discurso de 40 minutos en el que destacó las contribuciones de Jiang al Partido Comunista y al país. Según destacó el diario South China Morning Post, se trató de “una muestra de continuidad política y unidad del partido de cara a la importante reorganización del poder prevista para el próximo año”.
De hecho, el periódico hongkonés detalló que en el ceremonia se exhibió un gran retrato de Jiang sobre la tribuna, una práctica reservada para los exlíderes fallecidos como Mao Zedong y Deng Xiaoping. Los siete miembros del Comité Permanente del Politburó, junto con una larga lista de líderes estatales retirados, asistieron a la ceremonia en una muestra de solidaridad dentro del partido.
Entre ellos se encontraban el exprimer ministro Wen Jiabao, quien ocupó el cargo entre 2003 y 2013, y los exvicepresidentes Wang Qishan y Zeng Qinghong. El expresidente Hu Jintao, quien se cree que está enfermo, estuvo ausente.
A la ceremonia también asistieron miembros de la familia Jiang, así como personas que trabajaron con él, según el primer ministro Li Qiang, quien moderó el evento. Xi, Li y otros altos dirigentes se reunieron con la familia de Jiang antes de la ceremonia, según la cadena estatal CCTV.
El acto conmemorativo por el centenario del nacimiento de Jiang se celebró un año antes del XXI Congreso Nacional del Partido, que tendrá lugar el próximo otoño. En él se presentará la nueva cúpula dirigente y se espera que Xi Jinping consiga otro mandato de cinco años como líder del partido, indicó el South China Morning Post.
Xi Jinping elogió una larga lista de logros de Jiang Zemin, desde su lealtad política al partido y el desarrollo económico hasta la política exterior y de defensa, estableciendo claros paralelismos con sus propias prioridades de gobierno, como la lucha contra la corrupción, una postura firme sobre el derecho indiscutible del partido a gobernar y un liderazgo decisivo en tiempos de crisis.

“Durante los 13 años (de su liderazgo), la situación internacional fue compleja y volátil, y Jiang lideró al partido defendiendo con firmeza la línea del partido”, declaró Xi. El presidente chino instó a todo el partido a aprender de la “sólida convicción política” de Jiang, elogiándolo por su compromiso inquebrantable con la línea y las políticas del partido.
“Peligros potenciales”
Jiang, quien falleció en 2022 a los 96 años, desmintió a los escépticos y lideró al país durante una década de rápido crecimiento económico tras la represión de Tiananmén en 1989 contra los manifestantes prodemocráticos. Su compañero de gobierno, el pragmático exprimer ministro Zhu Rongji, falleció la semana pasada, y su funeral está programado para el martes.
El obituario oficial del Partido Comunista gobernante elogió el papel de Zhu durante una “etapa crucial” en la que el país estaba “transicionando de una economía planificada a una economía de mercado socialista”. También destacó el “profundo afecto” de Zhu por el pueblo.
Bajo el mandato de Jiang y Zhu, China impulsó cambios dolorosos: el cierre de empresas estatales crónicamente deficitarias, el desmantelamiento del antiguo sistema de vivienda en favor de un mercado inmobiliario comercial, la superación de la crisis financiera asiática de finales de la década de 1990 y su ingreso en la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2001.
Xi ahora enfrenta importantes desafíos propios al intentar sortear las fricciones comerciales con Estados Unidos y Europa, las tensiones por Taiwán, el menor crecimiento económico y el declive demográfico.
“En el nuevo camino que tenemos por delante, debemos aumentar nuestra vigilancia ante los peligros potenciales”, dijo Xi durante el evento del lunes.
“Con un espíritu de lucha indomable y una gran habilidad para la confrontación”, debemos “afrontar de forma proactiva las grandes pruebas que plantean los fuertes vientos y las aguas turbulentas, e incluso las tormentas más violentas”, añadió.
Xi comentó: “Debemos defender con firmeza nuestra soberanía nacional, nuestra seguridad y nuestros intereses de desarrollo, escribiendo así un nuevo capítulo en los dos grandes milagros del rápido desarrollo económico y la estabilidad social a largo plazo”.
El presidente chino mencionó las protestas democráticas de Tiananmén en la larga lista de logros atribuidos a Jiang y elogió la decisión del Partido Comunista de rechazar dichas protestas.
“Entre la primavera y el verano de 1989, China experimentó una grave convulsión política. El camarada Jiang Zemin apoyó y aplicó con firmeza las decisiones correctas del Comité Central, manteniendo eficazmente la estabilidad en Shanghái”, agregó.
Al respecto, CNN destacó que el ascenso de Jiang a la cima comenzó en medio del tumulto de las protestas democráticas de la Plaza de Tiananmén de 1989, que fueron brutalmente reprimidas por las tropas chinas en lo que sigue siendo uno de los tabúes políticos más delicados de la China continental.
Las protestas comenzaron en abril, desencadenadas por la muerte del exlíder del Partido Comunista Chino, Hu Yaobang, a los 73 años. Considerado por el público como un defensor de la liberalización, Hu había sido depuesto dos años antes y su muerte, el 15 de abril, fue lamentada por muchos.
Días después, miles de estudiantes afligidos marcharon por Beijing, exigiendo un gobierno más democrático en honor a Hu. Los manifestantes se congregaron en la Plaza de Tiananmén, y su número fue aumentando durante varias semanas hasta el 4 de junio, cuando las tropas del Ejército Popular de Liberación abrieron fuego contra ellos.
Beijing ha prohibido las conmemoraciones públicas de la masacre de la plaza de Tiananmén, donde el Ejército chino asesinó al menos a 10.000 manifestantes prodemocracia, según el diario británico The Independent. La prohibición del Partido Comunista sobre la conmemoración de junio se ha extendido a Hong Kong y Macao a raíz de las protestas a favor de la democracia en la antigua colonia británica.
Jiang se convirtió inesperadamente en secretario general del Partido Comunista poco después de la represión, en parte porque se consideraba que la persona a la que reemplazó, Zhao Ziyang, era demasiado comprensiva con los manifestantes. Para 1993, era el líder indiscutible de China, detalló CNN.
Hong Kong y Taiwán
Xi también elogió a Jiang por no haber cedido jamás en materia de soberanía, enumerando logros como la devolución de Hong Kong en 1997 y de Macao en 1999. El próximo año se conmemora el 30º aniversario del retorno de Hong Kong a la soberanía china.
El presidente chino también elogió a Jiang por su firme postura contra la “independencia de Taiwán”. “Jiang impulsó el logro del consenso de 1992 entre ambas partes del estrecho de Taiwán, que consagra el principio de una sola China, y libró con vigor la lucha contra el separatismo y la independencia de Taiwán”, afirmó.
Según el acuerdo verbal alcanzado en 1992 durante el mandato de Jiang entre Beijing y el entonces partido gobernante de Taiwán, el Kuomintang, ambas partes coincidieron en la existencia de “una sola China”, pero discreparon sobre cómo debía interpretarse dicho concepto.
Xi también elogió al expresidente por reconocer el “período de oportunidad estratégica” que enfrentaba China, anunciado en 2002 tras su adhesión a la Organización Mundial del Comercio. Durante la era de Jiang, la economía china experimentó un rápido crecimiento y se abrió al mundo, culminando con su ingreso a la OMC en 2001, con el apoyo de Estados Unidos. A continuación, se produjo un período de intenso crecimiento económico, con una mejora en las relaciones entre Washington y Beijing. Sin embargo, en los últimos años, los lazos bilaterales se han deteriorado, marcados por frecuentes tensiones comerciales y crecientes rivalidades geopolíticas.

La segunda reunión de Xi con el presidente estadounidense Donald Trump está programada para finales de septiembre, donde se espera que ambos líderes aborden temas como las relaciones comerciales, la inteligencia artificial y Taiwán, entre otros.
En su discurso del lunes, también transmitido y publicado por los medios estatales, Xi ensalzó los logros del país, afirmando que “la vida de la gente sigue mejorando”, a pesar de que los datos muestran una desaceleración del crecimiento económico, según CNN.
“Las perspectivas para la gran revitalización de la nación china son prometedoras, y el sueño por el que varias generaciones han luchado con inquebrantable determinación se está convirtiendo gradualmente en realidad”, añadió.
Con vista a 2027
Xie Maosong, investigador sénior del Instituto Nacional de Estudios Estratégicos de la Universidad de Tsinghua, afirmó que el discurso de Xi sirvió como “una retrospectiva de la vida de Jiang, destacando los puntos de continuidad y alineación con las prioridades actuales del partido”.
El elogio de Xi al mandato de Jiang -en concreto, que “gobernar el país exige gobernar primero al partido, y gobernar al partido debe ser estricto”- se hizo eco del tema del quinto pleno del XX Comité Central, que se celebrará en octubre, señaló Xie.
El Politburó anunció en julio que el cónclave se centraría en “ejercer de forma consecuente una gobernanza plena y rigurosa del partido”, apuntó el South China Morning Post.
Bajo el mismo lema, la campaña anticorrupción ha derrocado a altos funcionarios de rangos cada vez más elevados y a una velocidad mayor de la que muchos creían posible, sin que se vislumbre una desaceleración a medida que se acerca a su decimoquinto año bajo el mandato de Xi.
Según la agencia japonesa Kyodo, las declaraciones de Xi de este lunes, en las que elogió las “decisiones firmes” de Jiang y sus respuestas a los desafíos en “momentos históricos clave” para garantizar el avance constante del país, aparentemente tenían como objetivo elevar la moral dentro del gobernante Partido Comunista y la lealtad a su liderazgo antes del congreso de la colectividad, que se celebrará dos veces cada década y está previsto para 2027.
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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