El análisis de la encargada de equidad del Cruch: “Todas las universidades están al debe”

Autor: Carlos Said

Diversas autoridades femeninas de instituciones de educación superior, incluidas rectoras y una dirigenta, analizan la escasa presencia de mujeres en espacios directivos.


Hace un año, el Consejo de Rectores (Cruch) creó una Comisión de Igualdad de Género que es dirigida por Antonia Santos, académica de la U. Arturo Prat que se ha encargado de medir cuánto han avanzado en paridad las 27 universidades de ese grupo. Y su conclusión es que falta mucho por hacer.

“Hay que establecer medidas específicas para equilibrar las desigualdades, que tienen que tocar el currículum y deben promover a las mujeres en las instituciones”, plantea.

Ella lideró un estudio en el Cruch, que muestra que de las 27 universidades, hay 15 que tienen diagnósticos sobre brechas de género; el 68% tiene secretarías de género y el 80% tiene protocolos para atender la violencia hacia la mujer. También se advirtió que hay planteles que están más avanzados, como la U. de Chile, U. Católica y U. de Santiago, y otros que han logrado avanzar mucho en poco tiempo, como la U. de Talca, U. Arturo Prat y U. de Tarapacá.

Pero eso no es suficiente. “Todas las universidades están al debe, porque cuesta institucionalizar estas políticas de igualdad. Pero hay que empezar por algo, como hacer diagnósticos de las brechas”, agrega.

La única rectora del Cruch es María Teresa Marshall, de la U. de Aysén, y dice que para “garantizar la igualdad que anhelamos, se requiere de mucho debate y formación en la comunidad universitaria. No basta con tener mujeres en cargos superiores, los estudiantes tienen que formarse en una cultura de equidad de género”.

Fuera del Cruch, la rectora de la U. de Las Américas, Pilar Romaguera, cuestiona que pese a que casi hay paridad en el mundo académico, “esta participación de mujeres cae bruscamente a medida que se avanza en la jerarquía de los cargos, lo que implica que las mujeres no están presentes en la toma de decisiones sobre el futuro de la educación”.

Una de las universidades con más matrícula femenina es la U. SEK, cuya rectora, Eva Flandes, dice que es urgente “terminar con las barreras de acceso al mundo del trabajo que enfrentan las mujeres, principalmente aquellas vinculadas con las tareas de cuidado”, y que se debe fomentar la elección de rectoras, “removiendo cualquier requisito que genere una ventaja a los hombres por sobre las mujeres”.

En la U. de Aconcagua, la rectora Katherine López dice que ahí implementaron “estrategias para potenciar la presencia femenina en carreras masculinizadas, como las de minería y las ingenierías, donde ahora el 60% de la matrícula es de mujeres”, y que en mayo viajará al País Vasco a conocer cómo se ha avanzado en este tema.

María Cristina Brieba, rectora de la U. Chileno-Británica de Cultura, advierte que nuestro país está retrasado respecto de otros. “Si se fijan, en las culturas más adelantadas, como Islandia y los países nórdicos, los gobiernos deben contratar la misma cantidad de mujeres que de hombres”, comenta.

Y las estudiantes también piden cambios. Karla Toro, presidenta de la Fech, dice que “nosotras y las disidencias sexuales debemos tener un espacio en lo público, que no se nos relegue a labores domésticas. Y es fundamental que, una vez conquistados estos espacios, hagamos transformaciones, para tener una educación no sexista”.

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