Caso Frei Montalva: las claves de la causa ante la Corte de Santiago

1970. El exPresidente Eduardo Frei Montalva firma la promulgación de la ley que creó el Tribunal Constitucional.

Luego de seis días de alegatos, los ministros de la Novena Sala, Jaime Balmaceda, Guillermo de la Barra y Paola Plaza, dejaron la causa en estudio. Ellos definirán el futuro del caso en que en primera instancia se determinó que el expresidente fue asesinado y se condenó a seis personas por homicidio. Estos son parte de los argumentos con que algunos buscan revertir y otros confirmar el histórico fallo.




Defensas se la juegan por revertir las condenas

José Miguel Barahona, defensor del fallecido médico Patricio Silva, dijo que la sentencia “no se entiende”. Para él “hay una expresa referencia en el fallo a que no se pudo establecer la existencia de una conspiración”. Además, planteó la duda por mezclar una conducta dolosa, una infracción a la lex artis y actuar contra su posición de garante.

El abogado Rodrigo Henríquez, defensor de Luis Becerra, dijo que “no se da la calificante de premeditación”. Agregó que el ministro “no lo acreditó, pero sí condenó sin que existieran los delitos de lesa humanidad”. También dijo que “no fue homicidio” y que “en el peor de los casos podría tratarse de una negligencia médica”.

Claudio Peñailillo, abogado del ex CNI Raúl Lillo, aseguró que “no tenemos absolutamente ningún antecedente que pueda acreditar un complot”. En esa misma línea, a su juicio “si la atención médica fue deficiente o tardía, de ser cierto, está lejos de ser un delito y creemos que está dentro de la posibilidad de una eventual negligencia médica”.

Claudio Feller, defensor del médico Pedro Valdivia, apuntó a la redacción de la sentencia y que “contradice” los principios de la lógica: “Tiene una desprolijidad que se manifiesta en la gran cantidad de errores al escribir las palabras en el idioma español redactados con una sintaxis extremadamente deficiente”, alegó el abogado.

Pedro Doren, el defensor del fallecido médico Helmar Rosenberg, dijo que en el fallo “nunca se describe un comportamiento del doctor Rosenberg que pueda ser encasillado” en lo estipulado como encubrimiento y que el ministro sentenciador prefirió “dejar de lado el examen de lo sustancial y en cambio quedarse con circunstancias o accidentes”.

En tanto, quien dio término a los alegatos por parte de la defensa fue el abogado Hugo Rivera, quien representa al médico Sergio González. Rivera expuso que en el fallo de primera instancia “primó un voluntarismo sancionatorio” y que “no hay relación de causalidad de los hechos”. Junto con eso, criticó la existencia de 10 “hechos irregulares”.

Querellantes piden que se confirme la sentencia

El consejero del CDE Daniel Martorell dijo que “no nos encontramos frente a un caso de valoración directa de la imputación”. Explicó que “el magnicidio fue especialmente planificado y ejecutado, no violento, no perceptible ante la opinión pública” ni para los médicos “dada la estructura oculta que se le dio al quehacer doloso de los partícipes”.

El abogado querellante por parte del Ministerio del Interior, Francisco Castro, sostuvo que el fallo logra acreditar la existencia de “un todo colaborativo en las acciones de los partícipes”. También señaló que “quedó establecido en el proceso que la figura del expresidente Frei Montalva era la figura de oposición del momento en el año 1981”.

Luciano Foullioux, querellante de la DC, rechazó la tesis de que no hubo delito de lesa humanidad: “Aquí concurren todos y cada uno de los elementos”, como por ejemplo decisión política y agentes del Estado, entre otros. Añadió que es difícil que en un crimen de lesa humanidad exista confesión y que la prueba clave son las presunciones.

Foullioux luego reforzó el punto del veneno. A su juicio, solo basta con que se haya puesto talio o gas mostaza “en pequeñas dosis, como lo dicen los informes periciales, para que juntos generen este estado de convulsión interna”. Luego agregó que “el veneno en pocas dosis es funcional al contexto” de ese entonces.

Para Nelson Caucoto, abogado querellante por parte de la familia Frei, no hay que olvidar que cuando el expresidente Frei Montalva murió, en Chile se vivían “tiempos de exterminio”. En ese sentido agregó: “Qué duda cabe de que el Presidente Frei se había puesto como un objetivo de guerra, como un objetivo interno”.

Caucoto afrontó las críticas a la supuesta poca claridad en los roles de los condenados. Dijo que en este caso se dio lo que se conoce como “delitos colectivos que se cometen por una pluralidad de sujetos en concordancia” que implica la “aceptación de un plan criminal” y que “todos contribuyen, todos son autores, todos tienen responsabilidad”.

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