Meteorología pronostica un invierno seco, con mañanas más frías de lo normal

Las zonas central y sur serán las más expuestas al nuevo escenario meteorológico.

Predicciones para la zona central del país apuntan, además, a temperaturas máximas más altas que el promedio para junio, julio y agosto. Según varios especialistas, un frío más pronunciado puede elevar la transmisión viral, ya que las personas reducen la ventilación de sus hogares.




Un invierno seco y con temperaturas mínimas y máximas fuera del rango normal. Esa es una de las conclusiones a las que llegó el último boletín con el pronóstico subestacional y estacional de la Dirección Meteorológica, el cual proyecta lo que podría ocurrir en los meses de junio, julio y agosto.

El informe detalla que “la proyección para el trimestre más importante del año para la acumulación de precipitación es de una condición bajo lo normal entre la Región de Coquimbo y la Región de Los Lagos”.

Los rangos del reporte son calculados en base a la serie de datos que va desde 1981 hasta 2010. Luego, el intervalo de precipitación acumulada y de temperaturas mínima y máxima se selecciona en base al percentil 33 y 66 (los datos centrales de cada medición). Con ese parámetro se realizan varios modelos para definir el pronóstico.

El meteorólogo Diego Campos, quien elaboró el boletín, explica que existen varias causas para explicar la falta de lluvia, pero que una de ellas se debe por sucesos que ocurren en el océano. “Buena parte del responsable de esto es una anomalía del océano. Una zona llamada la mancha cálida, al suroeste de Australia. Esa zona ha estado más cálida que lo normal, generando cambios en la circulación de la atmósfera que producen que en Chile los sistemas de lluvia estén pasando mucho más al sur de lo que solían pasar en los inviernos”, asegura Campos.

Otro de los pronósticos es que desde la Región de Valparaíso hasta la de La Araucanía se espera que las temperaturas mínimas estén por debajo de lo normal. Es decir, que haga más frío. A su vez, esos mismos territorios tendrán una temperatura máxima por sobre lo normal.

Para que estos tres fenómenos se den al mismo tiempo, Campos cuenta que se necesita tener una mayor cantidad de días y noches despejadas: “Cuando se tiene una noche despejada, la mañana suele ser más fría que cuando tienes una noche nublada, porque se escapa mucha más radiación que en una noche con muchas nubes. Con eso se cumple que la mínima sea más baja que lo normal. Si después es despejado el día, ahora permites que llegue más radiación, entonces el día debería ser más cálido que lo normal. Si se combinan ambas, la probabilidad de que llueva es bastante poca. Como fenómeno, lo que esperamos es que haya menos sistemas frontales que traigan nubes”.

Efectos en el coronavirus

Las temperaturas y las lluvias suelen ir asociadas a la transmisión de los virus respiratorios, por ejemplo, el que produce la enfermedad Covid-19. El epidemiólogo ambiental de la Universidad de los Andes, Nicolás Valdés, plantea que las bajas temperaturas podrían aumentar los resfríos. “Al estar resfriados, podría haber mayor probabilidad de que la gente se enferme por coronavirus, porque la gente podría recurrir a centros de atención médica, donde hay más posibilidades de contagiarse”, dice el experto.

El infectólogo e integrante del Consejo Asesor Covid-19 Pablo Vial, también detalla que este pronóstico meteorológico podría incidir en la transmisión de virus respiratorios, como por ejemplo el del virus Sars-Cov-2, que está generando esta pandemia del Covid-19. Vial cuenta que el punto relevante es que el frío cambia conductas sociales. “El factor que incide es que durante todo el día haga frío, que la temperatura máxima sea baja, ya que eso condiciona nuestros hábitos y conductas, porque estamos más congregados, cerramos las casas, no las ventilamos y, por lo tanto, facilitamos la transmisión de virus respiratorios. No es que directamente el frío nos haga más vulnerables, eso todavía está en discusión”, dice Vial.

El experto agrega que la menor cantidad de lluvia produce que el aire se limpie menos y que la contaminación también conlleva efectos en las enfermedades respiratorias: “Eso incide en tener un sistema respiratorio inflamado, lo que hace que las infecciones puedan durar, que puedan ser más severas”, indica.

La infectóloga de la Universidad de Chile Jeannette Dabanch es más cauta. A pesar de que confirma que tradicionalmente los ambientes cerrados facilitan la transmisión de virus, dice que aún es precipitado concluir algo respecto del virus Sars-Cov-2: “Este es un virus tan nuevo que aún tenemos poca información. Todavía falta mucha evidencia para determinar de qué manera la temperatura y las precipitaciones inciden en él”.

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