Sergio Cobo, sacerdote de la Iglesia de Santiago: "Faltan gestos de reparación con los que sufrieron"

Sergio Cobo

Sergio Cobo. Foto: José Luis Muñoz

En encuesta CEP. el ítem de "confianza" que se percibe ante la institucionalidad religiosa general bajó de 51% a 13% en un plazo de 20 años.




Sergio Cobo es uno de los principales sacerdotes denunciantes del expárroco de El Bosque Fernando Karadima. En junio de este año se reunió, junto a un grupo de presbíteros, con el Papa Francisco en el Vaticano.

¿Qué opina respecto de la baja de confianza en la institucionalidad religiosa del país, que de 51% en 1998 hoy anota solamente 13%?

Hoy vivimos en un individualismo y desconfianza en las instituciones en general y, obviamente, eso le llega a la Iglesia Católica. Está clarísimo que el tratamiento del abuso y la acogida a las víctimas no se ha hecho bien. Hay muchas cosas mal hechas, y a eso responde la caída de confianza hacia la Iglesia. Si no acogemos a una víctima, si no hemos actuado frente a lo que este año que ha sido revelador en casos de abuso, es razonable y lógicamente esperable que la confianza en la Iglesia baje.

¿Qué espera de la jerarquía de la Iglesia Católica en Chile?

Esto no es un problema de estrategia de imagen. Creo que tenemos que hacer las cosas bien, centrarnos en nuestra misión y tener una especial preocupación por las personas que más nos necesitan. Si eso significa, en el ámbito del abuso, que hay personas que han sufrido por nuestras malas acciones, por delitos, tenemos que estar mucho más atentos. Esto es algo más profundo que si sube o baja la credibilidad. Mi preocupación no es que la Iglesia sea más o menos creíble en las encuestas. Lo que importa son las personas que han sufrido, porque no fuimos a su encuentro, no las escuchamos ni acogimos.

¿Qué debiera hacerse para comenzar a reparar la desconfianza que sienten muchas personas debido a los casos de abuso y encubrimiento?

Lo que tenemos que hacer como Iglesia es avanzar en hacernos cargo de la falencias tremendas que hemos tenido, y hacernos cargo de lo que hemos hecho mal. Debemos fortalecer nuestra misión espiritual, el acompañamiento a los que sufren y a los más débiles en todos los ámbitos de la sociedad en los que estamos presentes. Lo más importante es retomar y renovar nuestra identidad.

¿Cree que falta un mea culpa de parte de las autoridades de la Iglesia chilena?

Sería bueno poder hacerlo. Algo que han pedido las víctimas es que eso se cumpla frente a las personas en concreto. Es importante que podamos hacer un gesto más público y que sea efectivamente un reconocimiento y una petición de perdón, de hacernos cargo. Desde lo que yo veo públicamente, falta un gesto de reparación en concreto con las personas que han sufrido. Eso nos falta como Iglesia, más allá de las encuestas.

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