Un zoom a la infancia más pobre

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Niños de un sector rural de Lonquimay juegan en pleno invierno fuera de su escuela. Foto: AgenciaUno

Un reporte del Observatorio Niñez y Adolescencia revela las carencias que enfrentan los niños que viven en las comunas con mayor concentración de menores vulnerables. Entre los factores analizados se cuentan el hacinamiento, el porcentaje de ruralidad y el acceso a la salud.




Históricamente, los niños han sido el grupo más vulnerable del país y el más afectado por los distintos tipos de pobreza. De hecho, según cifras oficiales, la cantidad de niñas, niños y adolescentes en esta situación prácticamente dobla a la población adulta. Pero dónde está la infancia más vulnerable y en qué condiciones se encuentra son preguntas cuyas respuestas no son conocidas del todo.

A partir de los datos entregados por la Encuesta Casen 2017 -realizada por el Ministerio de Desarrollo Social-, el Observatorio Niñez y Adolescencia elaboró la quinta versión de su reporte anual Infancia Cuenta, en el cual se analizan las situaciones de vulnerabilidad que afectan a la infancia en Chile. Y entre los distintos análisis que el reporte entrega acerca de las condiciones de los niños del país en términos de su acceso a educación, salud y entorno familiar, también realiza un zoom territorial para conocer cuáles son las 10 comunas que concentran la mayor proporción de menores de entre 0 y 17 años que viven algún tipo de pobreza, en relación con la cantidad de niños que allí residen. Luego las compara con las diez comunas que registran una menor proporción de niños en esta condición, ya sea de pobreza por ingresos, multidimensional -que abarca las vulneraciones en dimensiones como salud, educación o vivienda- y los que se encuadran en los dos tipos.

Las cifras son "al menos preocupantes", advierten los investigadores. La gran mayoría de las comunas con mayores vulneraciones están ubicadas en las regiones de La Araucanía, Ñuble y Los Lagos. "Si se buscan factores comunes entre ellas, se encuentra un alto índice de ruralidad y una alta concentración de población indígena", describe Nicolás Contreras, coordinador del Observatorio Niñez y Adolescencia.

"La evidencia indica que las diferencias étnicas territoriales en pobreza son las dos más fuertes y son las principales condiciones que condenan a los niños, niñas y adolescentes a experimentar cotidianamente diversos tipos de carencias materiales", agrega.

Aislamiento y carencias

Por su trabajo como paramédico de Lonquimay, Richard Rivera debe recorrer con frecuencia esa extensa zona, predominantemente rural y rodeada de volcanes y cordilleras. Sus habitantes, en su mayoría de origen pehuenche, viven de la crianza de ovejas, cabras y vacunos y de la venta de lana y leña. En invierno el territorio se cubre de nieve, por lo que los cortes de luz y de caminos son habituales.

"Aquí uno ve la pobreza de verdad, a la gente aislada, con poca comida. Los niños en el colegio tienen su alimentación, pero en sus casas rara vez comen como corresponde", describe. "Muchos no tienen agua potable, usan el agua de arroyos o vertientes, no hay locomoción. Y el hacinamiento es triste: pueden vivir ocho o diez personas en casas que solo tienen dos piezas".

Lonquimay está entre las diez comunas del país con mayor proporción de niños, niñas y adolescentes viviendo algún tipo de pobreza. Según el Reporte Infancia Cuenta 2019, estos alcanzan al 74,3% de los menores de edad de la zona, mientras que el 17,2% vive en hogares con hacinamiento (ver infografía).

Galvarino, otra comuna rural de La Araucanía, presenta índices de vulnerabilidad aún mayores. El 81,2% de sus niños vive en pobreza, y el 30%, en hacinamiento. Aquí, informan desde el municipio, la mayoría de sus pobladores son de origen mapuche. Solo una de cada 10 personas tiene acceso a agua potable, la red de caminos no tiene asfalto y los niños padecen malnutrición en una proporción que dobla la media nacional.

José Nain, dirigente mapuche de Galvarino, recalca que "la ruralidad hoy está asolada por la sequía. En algunos casos tenemos agua solo para el consumo humano, y esa agua viene en camiones aljibes desde el municipio tarde, mal y nunca".

"La educación es precaria. No tenemos un establecimiento digno donde puedan estudiar nuestros niños. Y para qué decir la salud: las postas rurales que tenemos en la comuna carecen de infraestructura. Hay una que tiene más de 40 años y conseguir atención médica es muy difícil", añade.

En la Región de Coquimbo, Río Hurtado es la única comuna situada al norte del país cuyos índices de pobreza infantil son de los más altos, con el 82,7% de sus niños. También muestra 22,5% de hacinamiento.

Gary Valenzuela (RN), alcalde de este territorio habitado por poco más de 4 mil personas, explica que "durante mucho tiempo el gobierno central no nos aprobaba los proyectos de desarrollo, porque al ser una comuna con muy poca población, la rentabilidad económica no daba".

Las políticas sociales

El reporte Infancia Cuenta entrega otro dato preocupante: 8 de cada 10 niños viven en hogares que cuentan con un ingreso per cápita inferior al promedio nacional, que los investigadores calculan en $ 297.876.

"Chile es un país muy desigual, y el objetivo de las políticas públicas de equiparar la cancha debe enfocarse en los primeros años de vida. Si se hace después, la evidencia muestra que igualar las oportunidades es casi imposible. Entonces, estos niños heredan por completo la misma posición de pobreza que tienen sus padres", señala el coordinador del Observatorio Niñez y Adolescencia, Nicolás Contreras.

Al otro lado de la balanza, la mayoría de las comunas que concentran la menor proporción de niños viviendo en algún tipo de pobreza se encuentra en el sector oriente de Santiago y la Quinta Región. Al comparar sus índices con las que muestran mayor pobreza en la infancia, estos son considerablemente menores. En promedio, la presencia de pobreza se mantiene en el 5,5% de sus niños, la condición de ruralidad se da en el 7,6%, registran 7% de hacinamiento y 3% no está inscrito en el sistema de salud.

"Por eso es muy importante fortalecer el acceso y la calidad de educación parvularia, que es donde están las brechas más grandes", enfatiza el investigador.

El ministro de Desarrollo Social, Sebastián Sichel, reconoce que "si bien los resultados son agobiantes respecto de los niños, vemos que la Región de La Araucanía es un territorio con el cual el país tiene una deuda respecto de la población en general".

"Históricamente ha existido una baja adecuación de las políticas públicas, programas e iniciativas a las particularidades culturales y de cosmovisión específicas para esta población. Finalmente, entonces, la oferta termina siendo insuficiente o poco pertinente, lo que agrava la situación de vulnerabilidad de estas personas", agrega.

El titular de la cartera hace notar que hay varias iniciativas enfocadas en la superación de la pobreza de la infancia. La principal es el programa Chile Crece Contigo, que abarca distintos ámbitos en las áreas de educación, salud, salas cunas y subsidio familiar, entre otras.

El Observatorio Niñez y Adolescencia es una organización independiente conformada por investigadores de distintas disciplinas y planteles como la U. Católica, U. de Chile y U. Diego Portales.

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