Aritmética

FOTO: AILEN DÍAZ/AGENCIAUNO

Si el mercado renta X, y el mercado lo forman inversionistas pasivos (siguen al mercado) e inversionistas activos (tratan de ganarle al mercado), como los primeros rentan X por definición, los segundos en conjunto también deben rentar X, por aritmética.



Si el mercado renta X, y el mercado lo forman inversionistas pasivos (siguen al mercado) e inversionistas activos (tratan de ganarle al mercado), como los primeros rentan X por definición, los segundos en conjunto también deben rentar X, por aritmética.

No mire en menos esta obviedad. Un premio Nobel, William Sharpe, incluso escribió un paper sobre este asunto (The Arithmetic of Active Management). Lamentablemente todos los días millones de personas en el mundo creen que existe una industria privilegiada que en su conjunto obtiene retornos mejores que aquellos que obtendría don Juan quien mantiene su inversión en un fondo barato que sigue al mercado. Esa industria privilegiada no solo es incapaz de ganarle a don Juan, sino que logra que sus inversionistas ganen menos que él debido a sus mayores costos (2% anual más 20% de las ganancias es el standard histórico de los hedge funds). El que sus inversionistas crean fehacientemente que pueden ganar más que el mercado, aun cuando aritméticamente no lo pueden hacer en su conjunto, les permite a sus administradores cobrar mayores comisiones que sus contrapartes más pasivas y diversificadas.

Un diario tan bueno como éste tenía un cuadro en que comparaba el retorno de distintas alternativas de inversión. Entre otras, colocaba lo que usted hubiese obtenido invirtiendo en el IPSA y más abajo lo que hubiese conseguido invirtiendo en fondos de renta variable local. Los fondos, como es de esperar, rentaban consistentemente en su conjunto “una comisión” menos que el índice.

Claramente, entre los inversionistas activos hay algunos que lo hacen mejor que el promedio, pero lamentablemente la detección de ellos requiere décadas (no los va a identificar en la lista de los “mejores fondos del año”). Nombres como Warren Buffett, Peter Lynch, Joel Greenblatt y Jim Simons, entre otros, lo han podido demostrar más allá de lo que la estadística podría interpretar como suerte. En el corto plazo los grandes inversionistas pueden encontrarse junto a muchos otros más bien suertudos, y también pueden pasar períodos junto a los que la suerte los tiene abandonados.

Warren Buffett, que además de entender de aritmética sabe lo difícil que es escoger buenos administradores, planteó una apuesta hace más de una década para quien la quisiera tomar: escoge cinco fondos de fondos que en conjunto confíes que le van a ganar al S&P 500 en los próximos 10 años, incluso puedes cambiar los fondos cuando quieras durante el período, yo le apuesto al índice. La apuesta la tomó Protégé Partners (justamente una empresa que se especializa en escoger “best-in-class hedge funds managers”). Como más sabe el diablo por viejo que por diablo, pasó la década y el S&P 500 rentó en promedio 8,5% anual y los fondos seleccionados por Protégé Partners un poco menos de 3%. Y Girls Inc., una institución de caridad de Omaha escogida por Buffett, recibió alegremente los US$2,2 millones apostados. Le cuento esta historia porque seleccionar asesores ganadores, sea para acciones, bonos, fondos, o multifondos, es tan difícil como seleccionar inversiones ganadoras, sino más.

Por fortuna, en Chile tenemos un administrador que lo ha hecho muy bien por décadas y a bajo costo, solo le voy a decir sus iniciales para no ser funado: AFP.

-El autor es ingeniero Civil PUC y MBA The Wharton School

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