Columna de Juan Carvajal: A propósito de la futura Constitución



Por Juan Carvajal, periodista y ex director de la Secom

“El breve espacio en que no estás”, se llama una de las creaciones más dramáticas y hermosas del cantautor cubano Pablo Milanés, quien probablemente está muy lejos de conocer los pormenores que ha tenido y que seguirá teniendo la Convención Constitucional en su etapa final en las próximas semanas.

Como se sabe, este lunes 16 de mayo se constituyeron las comisiones de Armonización, Preámbulo y Normas Transitorias que trabajarán en el borrador de Carta Fundamental, emanado del Pleno de los 154 convencionales constituyentes. Por ello, parece un buen momento para destacar que está por concluir el proceso constituyente más democrático, amplio y participativo que haya tenido Chile, donde de manera inédita un conjunto de ciudadanos y ciudadanas de la más amplia diversidad, con paridad de género e inclusión de pueblos originarios, mayoritariamente alejados de las elites políticas y económicas, fueron elegidos con una contundente votación para escribir una nueva Constitución para los próximos 40 años de la República.

Por cierto, por meses lo que más resaltó del trabajo de esta instancia fueron escándalos y posiciones maximalistas entre los sectores más radicales y polarizados, lo que fue minando el prestigio del organismo, llevándolo a perder en buena medida la confianza de algunos, lo que se expresó -según la mayoría de las encuestas de opinión- en el aumento de una opción Rechazo, que tenía muy poca chance en los inicios y que ahora aparece, en términos de percepción ciudadana, como una posibilidad más competitiva de lo que se pensaba. Un proceso que trascendió mucho más por los conflictos, errores o las múltiples especulaciones y el duro escrutinio y presión, principalmente de las elites y distintos grupos de poder desde donde surgen temores -a veces con razón y la mayoría del tiempo sin ella- de verse afectados directamente por las propuestas de profundos cambios de la nueva Carta Magna.

Ahora que se llegó a esta etapa final, el trabajo de las comisiones de Armonización, Preámbulo y Normas Transitorias será fundamental para dar coherencia y estructura al texto, antes de dar paso al plebiscito constitucional de septiembre que amenaza con ser competitivo. Casi simultáneamente, vendrá el trabajo de los actores políticos y sociales y, finalmente las campañas electorales que deberían efectuar un trabajo didáctico y serio -que es lo que se debería esperar- para informar adecuadamente a la ciudadanía sobre los principios reales del nuevo texto, garantizando un proceso electoral sin dificultades que le resten legitimidad a un proceso de salida que requiere culminar sin alterar el simbolismo histórico que ha tenido desde sus inicios.

Ahora, con razón, los lectores se preguntarán, ¿y qué tiene que ver Pablo Milanés y su canción de amor con todo este proceso? Simple. Alguien muy ingenioso y ocurrente posteó hoy en la mañana en las redes sociales -relacionándola con el futuro proyecto constitucional- una de las frases más espectaculares del mencionado tema musical en la que el cantautor, declarando su máximo amor, destaca “…no es perfecta, más se acerca a lo que yo simplemente soñé”.

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