Columna de Ornella Bono: ESG: un ejercicio de coherencia

REUTERS/Pascal Rossignol/File Photo

"¿Estamos listos para bajar las barreras de la competitividad sin alma? Una de las formas de hacer esta transición de manera exitosa es integrar la E+S+G en un solo propósito, y de esa manera construir coherencia en nuestro hacer empresa."



La coherencia entre el propósito de la organización y las políticas que se implementan en el día a día del negocio es uno de los temas que se abordaron transversalmente en el reciente Board Director’s Summit, organizado por el Instituto de Directores de Chile (IdDC).

En el contexto actual -donde navegamos en océanos infinitos de información- la calidad, oportunidad y claridad del mensaje corporativo se hace más relevante. Estos ayudan a alinear a los stakeholders en torno a un propósito común, y así ir construyendo la sostenibilidad de la organización hoy, pero con una mirada en el largo plazo.

De hecho, en el encuentro se expuso un informe sobre las empresas G250, cuyos resultados reflejan que hay una brecha de coherencia importante: el 76% de la muestra reporta que la organización tiene un compromiso con la sostenibilidad, pero solo el 17% declara hacer seguimiento de los avances sobre este tema.

Así, sorprende que muchos vean el ESG como un “anexo” o “pie de página” que tiene por objetivo hacer “greenwashing” y que no refleja un compromiso genuino por hacer de la sostenibilidad un pilar en todos los procesos de la cadena de valor.

Es más un: “sabemos que hay que hacerlo” que un: “lo hacemos porque sabemos”. Porque sabemos que es clave para la generación de valor en el largo plazo, y que hoy en día no sólo es un elemento que se considera en los portafolios de inversión, sino que además genera confianza en los accionistas sobre la mirada de largo plazo con que se toman las decisiones estratégicas.

Uno de los grandes desafíos para los directorios que se expuso en el Summit es la necesidad de pasar de hacer un check list donde se revisen las acciones a elaborar a una estrategia con una mirada global e integradora sobre este tema, que se alinea con el propósito.

¿Estamos listos para bajar las barreras de la competitividad sin alma? Una de las formas de hacer esta transición de manera exitosa es integrar la E+S+G en un solo propósito, y de esa manera construir coherencia en nuestro hacer empresa.

La invitación a los directores (y a la empresa en su conjunto), por lo tanto, es a entregar el “extra mile” para generar engagement, colaboración, confianza para vivir estos criterios en todos los niveles de la organización.

* La autora es socia directora de Humanitas/ Cornerstone International Group.

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