Primera rectora de la U. de Chile

Rosa Devés en la casa Central de la Universidad de Chile. La académica fue elegida para liderar la rectoría de la casa de estudios, siendo la primera mujer que llega al cargo en casi 180 años de historia de la institución.



SEÑOR DIRECTOR

Debieron pasar casi 200 años para que una mujer llegara al Sillón de Bello. En un proceso democrático del cual nos enorgullecemos, la elección de Rosa Devés, doctora en bioquímica y profesora titular de la Universidad de Chile, con una historia académica que pocos pueden igualar, rompió cadenas y se convirtió en la primera rectora de la principal casa de estudios superiores del país. Conocida por su brillante carrera académica y su compromiso en cargos relevantes de la universidad, destaca por su capacidad dialogante, su firme defensa de la inclusión, la formación de equipos de trabajo y su énfasis en la colaboración interdisciplinar. Su candidatura no surgió de una designación a dedo o entre cuatro paredes; es fruto de un movimiento colectivo y transversal de académicas y académicos de diversas facultades e institutos que solicitaron su postulación. Su elección es una señal potente de que efectivamente algo está cambiando en el país, también en la forma de construir liderazgos.

Desde 1842 hasta antes del jueves pasado, día de la elección, solo 30 hombres habían sido elegidos como la autoridad máxima de la U. de Chile. Esta vez decidimos en contrario, marcando un hito en la historia del país. Hemos elegido inaugurar nuevas formas de ejercer liderazgos, esta vez un liderazgo femenino, que es el futuro. Sus palabras durante la campaña calaron hondo en académicos y académicas de nuestra universidad; solo un ejemplo: “La transversalización de la perspectiva de género para avanzar hacia la igualdad efectiva es uno de nuestros principios rectores. La discriminación estructural y cultural que sufren las mujeres contradice la misión y los valores fundantes de la Universidad”.

El liderazgo de Rosa Devés, que conduce y a la vez dialoga, proyecta y promete una gobernanza inclusiva, abierta, generando espacios que pongan a la Universidad al servicio del proceso de transformación que la sociedad chilena demanda. Nos encontramos en un cambio de época complejo, que requiere la confluencia de la excelencia y vocación por lo público de la Universidad de Chile, cuya responsabilidad es generar conocimiento y formar personas para estos nuevos tiempos, en diálogo con la sociedad para responder a los desafíos que enfrenta el país. Así, la Universidad de Chile inaugura un nuevo período con la historia por detrás y el futuro por delante.

María Pía Martin y Alejandra Mizala

Académicas de Ingeniería Industrial, U. de Chile

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