Chequeo corporal: Es momento de revisar nuestros lunares

Uno de cada diez chilenos presentará a lo largo de su vida algún tipo de cáncer a la piel, siendo el melanoma el más grave. La mala noticia es que muchas personas siguen muriendo cada año por esta causa. La buena, que con revisiones periódicas y autoexámenes se pueden salvar vidas.




Aunque aún queda verano, con el fin de febrero se empieza a dejar atrás la playa y los días de exposición prolongada al sol, por lo que es un buen momento para realizarse el chequeo anual de lunares con un especialista en dermatología. Y es que lo más importante es prevenir, especialmente luego de que en 2018 la OMS indicara que la tasa de cáncer de piel en Chile aumentó de 20 a 25 casos por cada 100 mil habitantes, siendo el tercer tipo de cáncer más común. En el mismo estudio aseguran que uno entre diez chilenos tendrá algún tipo de cáncer a la piel a lo largo de su vida.

Rodrigo Schwartz, Jefe del departamento de Dermatología de Clínica Las Condes, advierte que quienes se broncearon o cambiaron su tono de piel durante el verano tienen que esperar unas semanas antes de ir a consultar: “Los lunares expuestos al sol se pueden modificar y dificultar un buen diagnóstico”.

La revisión dermatológica debería ser anual o incluso cada tres años, si el paciente es de bajo riesgo, pero en casos específicos podría estrecharse el periodo entre consultas. Se asume que un adolescente tiene alrededor de 15 lunares, mientras que un adulto presenta entre 20 y 40. Cuando una persona presenta más lunares que el promedio debiera consultar y realizarse autoexámenes semestralmente. Estas revisiones caseras no son complejas, y para llevarlas a cabo solo se necesita un espejo de cuerpo completo y algo de ayuda para revisar la espalda y zona trasera.

La genética juega un rol fundamental en los casos de cáncer a la piel, por lo que quienes tengan antecedentes familiares deberían estar más atentos a los cambios. Pero también hay otros factores de riesgo. “En general, el cáncer de piel es más frecuente en personas que han heredado pieles claras y, especialmente, aquellas que al exponerse al sol se queman rojo, sin alcanzar a broncearse”, dice Shwartz, y agrega: “Tener un padre, madre o hermano con cáncer a la piel también aumenta el riesgo, especialmente en el caso del melanoma maligno”.

Por otro lado, las personas con más de 40 años debieran consultar con un especialista y en conjunto definir la periodicidad de las revisiones, pues es a partir de esta edad que aumentan las probabilidades de desarrollar algún tipo de cáncer en la piel.

Es fundamental que las personas se revisen los lunares, si no es en marzo en cualquier época del año, porque el melanoma, una forma agresiva del cáncer de piel, es mortal, y provoca la muerte de muchas personas. Para graficar su gravedad, podemos recordar que en 2016 aproximadamente diez mil personas murieron por esta causa. Los exámenes y autoexámenes juegan aquí un rol fundamental, porque detectado a tiempo, un melanoma tiene 100% de probabilidades de sobrevida.

La Sociedad Chilena de Dermatología y Venereología identifica el ABCDE de los lunares que hay que tener en cuenta como señales de advertencia:

Asimetría: cuando una mitad del lunar no coincide en forma con la otra mitad.

Bordes: cuando el borde del lunar no está bien definido o presenta irregularidades.

Color: cuando el lunar tiene distintos colores indefinidos o presenta una coloración extraña, como rojo, morado o azul.

Diámetro: Si sobrepasa los 6 milímetros de diámetro.

Evolución: Si el lunar ha cambiado de color, forma o tamaño en el tiempo.

De todas formas, aunque no se presenten ninguna de estas características, advierten que si el lunar pica, sangra o duele, se debería consultar con un dermatólogo.

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