La confianza de Andrés Murillo

El filósofo José Andrés Murillo, uno de los denunciantes del caso Karadima, acaba de lanzar el libro Confianza lúcida (Uqbar Editores), una suerte de sanación de heridas donde reflexiona, desde la filosofía, sobre la necesidad de una nueva confianza. Aquí se explaya en este concepto que considera vital.




El filósofo José Andrés Murillo, uno de los denunciantes del caso Karadima, acaba de lanzar el libro Confianza lúcida (Uqbar Editores), una suerte de sanación de heridas donde reflexiona, desde la filosofía, sobre la necesidad de una nueva confianza. Aquí se explaya en este concepto que considera vital.

¿Qué es la confianza lúcida de la que hablas en tu libro?

Es un espacio de respeto necesario para mantener relaciones personales sanas, pero también para construir una democracia sólida o un mercado justo. La confianza es el tema fundamental de esta época, en todos los planos y dimensiones. Es la condición humana más importante y por eso debiera ser lúcida.

¿Cuáles son las mayores amenazas a esa lucidez?

La ceguera. La ilusión de la confianza ciega destruye el espacio de luz necesario para ver, respetar y cuidar de otros y de sí mismo.

¿Siempre un abuso es de confianza o acaso hay diferencias, por ejemplo, entre un abuso sexual y un abuso de poder?

Hay agresiones que no son abusos de confianza porque la confianza se da en el plano de una relación. Pero hay que pensar que 80% de los abusos sexuales infantiles se dan en espacios de confianza, en el hogar, la familia o amigos de la familia. Cuando eso sucede uno piensa que la confianza es una energía irrecuperable.

¿Hay algo que predisponga con más facilidad a los chilenos a sufrir abusos? ¿Hay diferencias con países como Francia, donde viviste?

Es difícil hacer estudios comparados, sobre todo con la cultura chilena donde los casos de abuso intentan silenciarse. La cifra negra del abuso, sobre todo sexual, en Chile es gigantesca y nadie la puede establecer con claridad. En Chile somos tímidos, preferimos muchas veces soportar antes de hacer escándalo. Eso debe cambiar.

Desde que empezó a funcionar la Fundación para la Confianza, ¿has notado cambios significativos en torno a este tema?

Creo que ha pasado algo importante en Chile. La gente comienza a tener una especie de alergia ante los abusos y eso es una muy buena noticia.

¿Cuáles son tus mayores satisfacciones personales con la fundación?

Sentir que hay personas que no tenían la posibilidad, que no eran capaces de denunciar o de abrir el tema del abuso y que ahora pueden hablar y saber que no están solas. También que podemos prevenir casos de abusos mediante la capacitación de profesores y de personas que trabajan con otros. Estamos construyendo un mundo más sano, justo y feliz. Por ejemplo, a través de los grupos de de madres de niños que han sufrido abuso. Esas mujeres tienen una fuerza enorme y transforman su vida en el compromiso de la lucha contra el abuso. Ellas me han enseñado muchísimo y estoy profundamente agradecido de eso.

José Andrés Murillo es el director de la Fundación Para la Confianza, entidad que promueve el buen trato entre las personas y el categórico rechazo y prevención de toda clase de abuso, especialmente del abuso sexual infantil.

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