Alcalde Rodrigo Delgado: “Este 2020 no se debería volver a clases presenciales y debemos sincerar eso a las familias”

El alcalde de Estación Central, Rodrigo Delgado. Foto: Ailén Díaz / AgenciaUno.

El edil de Estación Central dice que el gobierno debe elaborar un plan nacional para el próximo año, en el que todos los estudiantes, en el marco de la pandemia, puedan acceder al mismo tipo de educación.




Rodrigo Delgado (45) es uno de los integrantes de la mesa social que lidera el ministro del Interior, Gonzalo Blumel. En esa instancia, el alcalde de Estación Central, dice que le ha planteado al gobierno que tiene un “déficit comunicacional” que deben corregir. Además, sostiene que no están las condiciones para volver a clases escolares presenciales este año y que debe elaborarse con anticipación un plan nacional para el 2021. “No se puede cometer el mismo error que se cometió con subvalorar el hacinamiento y la pobreza”, dice el edil de la UDI.

-Por primera vez comenzaron a bajar, en un porcentaje menor, el número de contagios en la Región Metropolitana, ¿qué evaluación hace?

Hoy día, si bien es cierto, un porcentaje mayoritario de la población está haciendo grandes esfuerzos por cumplir su cuarentena, veo un porcentaje menor de gente que no está cumpliendo con las cuarentenas y, dentro de ese porcentaje, hay personas que no pueden hacer cuarentenas, ya sea por condiciones sociales, por espacios físicos, hacinamientos, por tener que salir a trabajar, pero también lamentablemente porque quieren desafiar cualquier tipo de autoridad. Y es ahí donde hemos equivocado el mensaje como Estado: debemos segmentar el mensaje y poder llegar a todos esos grupos (...). El error es que muchas veces le exigimos al otro, con mis valores, mi educación, con mis recursos económicos que actúe igual. Hay un déficit comunicacional.

-¿Ese déficit es del gobierno?

Yo lo he planteado muchas veces en la mesa social. No es por llevarlo solo al tema de la migración, pero yo tengo en la comuna cerca de 15 mil ciudadanos haitianos, que consideran que la pandemia es producto de un castigo divino, no consideran los mismos criterios sanitarios que nosotros (…). La primera responsabilidad la tiene el gobierno para hacer un plan comunicacional que pueda ser interpretado por todos.

-¿Cómo tomó las palabras del ministro Mañalich sobre que no tenía conciencia de la magnitud respecto al hacinamiento y la pobreza?

Hace años identificamos las propiedades a las que se refiere el ministro Mañalich, por eso, me siento frustrado por no haber sido capaz de instalar más ese tema. Primero, valoro la sinceridad del ministro, pero no me puede dejar de conectar con esa frustración que tengo, porque tratamos de decir que esto era una bomba de tiempo, no sabíamos lo de la pandemia, pero sí la situación en general.

-¿Cree que se han tomado decisiones desconociendo esa realidad?

Por supuesto. Sin ir más lejos, yo propuse, a través de la Amuch, un protocolo de intervención en viviendas colectivas vulnerables, hace un mes. Se trabajó en Minsal, se aprobó y está ahí. Pero se tuvo que fijar una vez que ya habían pasado cosas terribles en los cité, que ya había focos de contagios... Si me preguntas si faltó considerar esta realidad en la estrategia, por supuesto que faltó, si fuimos nosotros que levantamos este tema y lo seguimos levantando. Y cuando el ministro dice, lo desconozco, yo tuve una reunión hace poco más de un mes con el ministro Mañalich en su oficina viendo los datos de la comuna, viendo los datos del cité y el ministro, efectivamente, se mostró sorprendido.

“Uno de los grandes errores fue no haber tenido una buena comunicación con los alcaldes”

-¿Qué hubiese hecho usted distinto en la estrategia?

El hacinamiento debió haber sido replanteando, realizar un catastro a la fecha de qué era lo que estaba ocurriendo, sobre todo en estas propiedades con subarriendos abusivos. Entonces, haber sacado una foto en tiempo real y ver cómo eso nos iba a pasar la cuenta en la pandemia y posibilidad de contagios.

-En ese sentido, ¿cómo ha visto al ministro Mañalich? Se le cuestiona, entre otras cosas, el cómo comunica, por ejemplo, como ocurrió con el tema de las cuarentenas.

-Uno de los grandes errores fue no haber tenido una buena comunicación con los alcaldes, él se equivocó muchas veces al juzgar a los alcaldes, nosotros advertimos el tema de la suspensión de clases...El gobierno pudo haberlo hecho mucho mejor en cómo comunicar ciertas cosas, por ejemplo, yo nunca yo fui partidario del concepto de nueva normalidad, fue un gran error. El gran déficit que tiene el gobierno es la parte comunicacional, tiene que segmentar mejor el mensaje y no entrar en contradicciones que, lamentablemente, muchas veces se han entrado.

-¿Cuál es su mirada ahora respecto al retorno presencial a clases?

La gran discusión que debemos tener hoy es qué va a pasar en marzo 2021 en cuanto al retorno presencial a clases, no tiene sentido discutir lo que va a pasar en 2020. Este es un año que, desde el punto de vista del aprendizaje, de los contenidos, incluso, de lo cognitivo hay que asumir la pérdida este año. Desde el punto de vista formal de la educación no se va a cumplir. Este 2020 no se debería volver a clases presenciales y debemos sincerar eso a las familias. Tenemos que hacer un gran acuerdo nacional para definir cuáles serán las condiciones para volver y generarlas con tiempo. No se puede cometer el mismo error que se cometió con subvalorar el hacinamiento y la pobreza, hay que considerar todas las realidades porque hay miles de escuelas en Chile.

-¿Usted repetiría el año?

No, tomar los contenidos esenciales del 2020 y fortalecerlos en el 2021, y a lo mejor sacrificar algunos contenidos. Hay que sincerar la situación. Esa es mi opinión y se la he planteado al ministro de Educación en las reuniones. Entendiendo que el próximo año no va a haber vacuna, que los anticuerpos tampoco son lo que se esperaba, hay que hacer un plan de educación nacional a distancia. Creo que el 2021 va a ser una educación mixta: vamos a tener momentos presenciales y momentos a distancia, pero tenemos que hacer un plan nacional único. Lo que no puede pasar es que cada colegio, dependiendo de cada realidad y sus recursos, tenga más o menos oportunidades para sus niños. Debe haber un plan nacional que sea usado en la comuna más rica y en la comuna más rural de Chile afectada por el virus, ese es el gran desafío. El costo social para esta generación, si perdemos dos años, va a ser enorme.

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