¿Cómo recuperarse de una fractura profunda? El gran dilema de la centroizquierda y el oficialismo

La Centroizquierda por el Rechazo. Foto: Andrés Pérez.

Tras la victoria del Rechazo los partidos deben resolver qué hacer con quienes optaron por la opción vencedora. Este mismo lunes las organizaciones de la centroizquierda que apoyaron el Rechazo se reunirán para ver de que manera consolidan este nuevo bloque que según ellos emergió. En tanto uno de los principales focos de preocupación de La Moneda es contener los posibles desbordes de ambas coaliciones de gobierno Apruebo Dignidad Y Socialismo Democrático.


“La derrota del Apruebo es una crisis y genera efectos sistémicos. En torno a la desazón ciudadana de amplios sectores, como en otros momentos de la historia, surgirán recriminaciones y divisiones en todas las fuerzas. Los movimientos sociales constituyentes y el FA (Frente Amplio) palparán su primer fracaso ciudadano, el PC vivirá tensiones entre las posiciones que han trazado (Daniel) Jadue y (Guillermo) Teillier, la centroizquierda enfrentará los resquemores entre quiénes estuvieron por el Apruebo y los que optaron por el Rechazo. Ese círculo vicioso debe tratar de cerrarse lo antes posible en torno al nuevo proceso”.

Ese análisis de la holgada victoria del Rechazo, no es de hoy, es del 22 de agosto cuando la directiva del PPD abordó los escenarios posibles que se abrían frente al plebiscito. Estaba claro, la derrota del Apruebo era uno de ellos y la incertidumbre que eso generaba empezó a convertirse de a poco en un camino en el que debían trabajar. Nadie, eso sí, imaginó que la diferencia sería así de grande.

No fue la única conversación que el oficialismo sostuvo para enfrentar una derrota. También, en el Congreso y en charlas entre dirigentes de partidos se analizaban las fórmulas para llevar a cabo un nuevo proceso constituyente en la eventualidad de que perdiera el Apruebo -que se intensificarán en los próximos días luego de los resultados- y se habló sobre el giro que debe tener el gobierno a través del cambio de gabinete. Pero hay otra duda que aún no está clara: ¿qué hacer con aquellos aliados con los que históricamente forjaron un camino conjunto, pero que marcaron un hito en este campaña al inclinarse por el Rechazo?

El Presidente, en su discurso, reconoció que “hoy Chile ha demostrado ser exigente y confiar en la democracia. Tenemos todos y todas que estar a la altura de este mandato. Por esto, llamo de corazón a toda la ciudadanía, independiente de la opción que cada uno haya tomado en el plebiscito de hoy, a abordar juntos y unidos la construcción del futuro”. Pero, ¿están de acuerdo los partidos? ¿Aprovecharán el triunfo los que se descolgaron para capitalizarlo en una nueva alternativa política de centro? Esas conversaciones desde hoy se tomarán la agenda, porque evidentemente pueden marcar un cambio definitivo en el ordenamiento histórico de la centroizquierda en la política chilena.

“A partir de hoy se configura una fuerza política, no ligada al gobierno, que va a ser tributaria a la transversalidad que tuvo el Rechazo, con las plataformas de centroizquierda que trabajaron en la campaña, Amarillos por Chile, integrantes de la DC, e incluso gente cercana al PPD y al PS. Se rompe un clivaje y algunas alianzas históricas, para que crezca un nuevo sector moderado en el centro. Vamos a trabajar para que al Presidente le vaya bien y nos vamos a poner a su disposición, pero evidentemente vamos a estar fuera del gobierno”, plantea el abogado Gabriel Alemparte, integrante de “La Centroizquierda por el Rechazo”. Alemparte trabajó en los gobiernos de La Concertación y hoy integra el Movimiento Proyecta, donde comparte con el exconvencional y exsenador PPD, Felipe Harboe, otro de los que cruzó el rubicón.

De hecho, entre los “descolgados” de la centroizquierda la noche del mismo domingo, tras el amplio margen del triunfo del Rechazo, se concluyó que al menos un 20% de la votación corresponde a personas que comulgan con su discurso y no son votos que “pertenezcan” a la centroderecha. De hecho, este lunes en la Confitería Torres la Centro Izquierda por el Futuro, Amarillos, Una que nos Una, Gente del Sur y Proyecta Chile, se reunirán para consolidar este nuevo bloque -sin descartar incluso unirse en un movimiento o partido político- y analizar los pasos que vienen tanto en el nuevo proceso constituyente como político.

El propio Harboe confesó tras los resultados del plebiscito que “Chile dijo no a este texto. Vamos por una nueva pero buena. Una que nos una” y añadió que no “confundir progresismo con irresponsabilidad es clave para entender el resultado. El progresismo es posible si se aísla a la radicalidad neo populista con la cual hicieron alianza. Hoy las bases de centroizquierda dijeron NO a esa propuesta. Queremos una nueva, pero buena”.

El líder de Amarillos por Chile, Cristián Warnken también dio su opinión tras la victoria y declaró que “la soberbia ha sido hoy día derrotada. Nosotros recibimos este categórico triunfo con humildad y recibimos a nuestros compañeros del Apruebo con los brazos abiertos”.

El expresidente del Partido Radical, y a quien incluso se le suspendió su militancia por no alinearse con la colectividad, Carlos Maldonado, sostuvo tras el triunfo del Rechazo que “lo que ha votado Chile hoy es seguir adelante, darse una nueva oportunidad”.

El listado de figuras de centroizquierda que pasaron al bando contrario es grande, entre ellos, además de los antes mencionados están Soledad Alvear, Jorge Burgos, la senadora Ximena Rincón (DC), el exconvencional Fuad Chahín (DC), el senador Matías Walker (DC), el economista Óscar Landerretche, e incluso el diputado que fue electo en un cupo radical Andrés Jouannet, parte de las coaliciones de gobierno. Por eso, pese a que el llamado del Presidente fue a trabajar con unidad, en el Socialismo Democrático y en Apruebo Dignidad varios dirigentes aseguran desde ya que no perdonarán a aquellos que dieron el salto al bando contrario y que hicieron “un show mediático de eso”, aunque, señala una fuente oficialista, “sí están dispuestos a escuchar e integrar a quienes optaron por la opción contraria sin tanto ruido”.

“El diálogo tendrá que ser con todos, pero hay un proceso de confianza que va a costar, no con aquellos que se inclinaron por otra opción en su justo derecho, sino que con aquellos que buscaron sacar réditos políticos de la campaña, con show mediático y negociando con la oposición”, comenta José Toro Kemp, secretario general del PPD.

“Habrá que evaluar bien los resultados e incorporar gente de la centroizquierda, pero a nadie vinculado al Rechazo”, dice el presidente de Comunes, Marco Velarde.

De hecho, en el seno de quienes estuvieron por la opción del Apruebo, la misma noche del domingo, hubo reproches. Desde Apruebo Dignidad habrían cuestionado el escaso aporte que habría tenido la centroizquierda oficialista para la campaña y la movilización de votos en este plebiscito de salida. Algunos incluso apuntarían a que no debiesen formar parte de un nuevo diseño de gabinete.

Uno de los principales focos de preocupación de La Moneda es precisamente contener los posibles desbordes de ambas coaliciones de gobierno. El Ejecutivo pretendía desde la misma noche del domingo evitar el fuego amigo entre Apruebo Dignidad y Socialismo Democrático.

En el centro del debate quedó la DC, ya que institucionalmente se definió a favor y trabajó por el Apruebo -incluso compartieron los actos de cierre de campaña con Apruebo x Chile y han tenido diálogos con el gobierno-, pero varios referentes del partido y la mitad de sus parlamentarios se manifestaron a favor del Rechazo.

El exconvencional Fuad Chahín (DC) apareció en la franja del Rechazo.

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La DC vivió con mayor dramatismo que el resto de los partidos el devenir de la campaña. Ahora que esta terminó el partido deberá enfrentar la crisis interna que vive la directiva de Felipe Delpín y también la disputa entre quienes apostaron por el Apruebo -como definió el partido-, y quienes se descolgaron e hicieron campaña para que ganara el Rechazo, como los senadores Walker y Rincón; y el exconvencional Chahín, entre varios.

“El partido, a partir de mañana tiene que sí o sí empezar un proceso de reconstrucción, no de reflexión. Y para eso es indispensable que la actual directiva dé un paso al costado y que tengamos una mesa de reconstrucción, con expresidentes de partido, algunos líderes que tengan apoyo y respeto transversal del partido. Es una situación de crisis y tenemos que tener soluciones de crisis. Que la mesa pueda normalizar el partido, que pueda sacar adelante el Congreso, yo diría básicamente con esas dos cosas. Si eso no ocurre vamos a estar asistiendo a los últimos estertores de un partido tan importante para Chile como la DC”, plantea Chahin, quien ve con buenos ojos una potencial nueva alianza con los sectores que lo acompañaron en la campaña. Añade: “Con la gente del PDG y los amarillos y el resto de la centroizquierda por el Rechazo se ha dado un trabajo muy fuerte”.

La crítica del expresidente del partido se debe a la crisis institucional. Lo que plantean dirigentes del partido es que hubo un error de lectura histórico en el partido al hacer campaña por el Apruebo y “no escuchar a las bases”. Por eso son varios los que creen que hay que hacer una lista de unidad representada por rostros nuevos y que tengan legitimidad en la ciudadanía, donde hay un nombre que se ha escuchado en las conversaciones entre los díscolos del partido: el exdirector del INDH, Sergio Micco, a quien ven como una buena carta para los próximos procesos eleccionarios.

En ese escenario en la DC también podrían buscar nuevas alianzas en el Congreso. “Se abre un espacio para construir una alianza más amplia de centro con sectores como el Partido de la Gente, con los que estamos conversando hace un buen rato”, dice el jefe de la bancada de diputados, Eric Aedo (DC).

Pero los integrantes de la actual directiva paran en seco esas intenciones y creen que es mucho más probable conversar con el Socialismo Democrático y el gobierno, con quienes hubo varias charlas en el periodo de campaña. Incluso hay quienes ven con buenos ojos entrar al oficialismo, lo que ha generado críticas desde sus disidentes.

“Esta semana tenemos el Consejo nacional y ahí recién veremos el curso de nuestras acciones. Me parece natural seguir en un ánimo cooperativo con el Socialismo Democrático y el gobierno, diálogos que son naturales cuando son derribados los prejuicios. Ellos, los que fueron por otra opción, deben definir dónde quieren estar, pero no creo que la gran masa de la DC esté de acuerdo con virar hacia la centroderecha y no se puede andar torciendo la voluntad de militantes en conversaciones privadas”, dice Francisca Hernández, vicepresidenta de la DC.

Por lo mismo en el oficialismo hay quienes están dispuestos a recibir a la DC, con quienes hicieron campaña en conjunto, pero que no están dispuestos a asumir a quienes fueron por el Rechazo, más allá de la transversalidad a la que llamó el Presidente en su discurso.

Delpin tras la derrota del Apruebo aseguró que no iban a “desfallecer en el desafío de que Chile tenga una nueva Constitución (...) La DC a partir de mañana convocará a sus parlamentarios a trabajar para prontamente elegir una Convención Constituyente, paritaria, con escaños reservados para los pueblos originarios (...) Seguiremos siendo fieles a los principios y valores por los cuales hace 60 años se fundó la DC”.

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