¿Es Putin de derecha o es simplemente un pragmático?

El presidente ruso Vladimir Putin habla durante una reunión con editores senior de agencias de noticias internacionales en la torre de negocios Lakhta Center en San Petersburgo, el 5 de junio de 2024. Foto: Reuters

Existe el consenso entre diferentes expertos que el mandatario ruso ha abrazado la política económica de Occidente, al tiempo que actualmente lo considera como su enemigo. Los analistas sostienen que no tiene una ideología y, de hecho, su partido promueve las ideas de centro y conservadoras.


El Presidente de Chile, Gabriel Boric, hizo un llamado la semana pasada levantar la voz contra la invasión de Rusia a Ucrania y se mostró sorprendido por los países en América Latina que ven a Rusia como un referente de la izquierda. Asimismo, sostuvo que Vladimir Putin está aliado con fuerzas de ultraderecha.

“Es muy sorprendente cómo hay países en América Latina, que quizás por un mal entendido histórico, siguen asimilando o viendo a Rusia como una suerte de referente de la izquierda en el mundo, cuando en Europa justamente es todo lo contrario, en donde el régimen de Putin está más bien aliado con las fuerzas de ultraderecha, para qué decir en Estados Unidos”, sostuvo durante una actividad que organizaron las fundaciones Friedrich Ebert y Heinrich Böll.

Ante esto, el Partido Comunista (PC) criticó en un comunicado la “perseverante y condenable política intervencionista de Estados Unidos” y la participación de la OTAN en el conflicto, alertando sobre “las provocaciones y peligros que desafían la convivencia en el planeta”.

En esta foto de archivo tomada el 30 de octubre de 2019, el primer ministro húngaro, Viktor Orban (derecha), y el presidente ruso, Vladimir Putin, se dan la mano después de una conferencia de prensa en Budapest. Foto: Archivo

En este contexto surge la pregunta, ¿es Putin de derecha?

Llegada al poder

En agosto de 1999, el entonces presidente ruso, Boris Yeltsin, nombró a Vladimir Putin como primer ministro. Por entonces se mostraba relativamente tolerante y dispuesto a buenas relaciones con Occidente, incluso le dijo en 2000 al entonces secretario general de la OTAN, George Robertson, que quería que Rusia ingresara a la Alianza Atlántica, eso sí, sin cumplir los requisitos que todo país necesita para entrar.

En materia económica los altos precios del petróleo, que junto con el gas son uno de los grandes recursos de Rusia, le permitieron recuperar el nivel de vida de sus ciudadanos en los primeros 10 años en el poder. Así, el PIB pasó de US$ 209,7 mil millones en 1999 a US$ 1,6 billones en 2018, según datos del FMI. La pobreza también disminuyó y los sueldos subieron un 10% anualmente, señaló la BBC, y con ello también se extendió la economía de consumo del país. Un simbolismo de lo anterior, ocurre en la misma Plaza Roja, donde al frente del mausoleo de Lenin se encuentra el centro comercial GUM que cuenta con las marcas más exclusivas de diseñadores internacionales.

El presidente ruso Vladimir Putin le da la mano al líder chino Xi Jinping durante una reunión en el Foro de la Franja y la Ruta en Beijing, el 18 de octubre de 2023. Foto: Reuters

Partidos políticos

Putin es el líder del partido Rusia Unida, que actualmente cuenta con 325 escaños de los 450 que tiene la Duma, que es la Cámara Baja de la Asamblea Federal y tiene 136 escaños de los 178 del Consejo Federal. Es un partido que congrega a un amplio sector político, sin tener alguna ideología específica. Según la agencia estatal de noticias, TASS, el partido promueve “ideas centristas y conservadoras, defiende el fortalecimiento de la soberanía del país, el aumento de sus capacidades de defensa, el avance de la educación patriótica de los jóvenes, la mejora de la inversión, la introducción de tecnologías innovadoras y el desarrollo de la democracia y las instituciones de la sociedad civil”.

El Partido Comunista, en tanto, posee 57 diputados y 4 consejeros federales.

Le Pen y Putin
El presidente ruso, Vladimir Putin, y la líder del partido de extrema derecha Agrupación Nacional de Francia, Marine Le Pen, en un encuentro en 2017. Foto: Archivo

Política económica

En dos años de guerra a gran escala en Ucrania, Rusia ha sido fuertemente sancionada por los países occidentales. Los indicadores económicos de Rusia en 2023 superaron la mayoría de las expectativas, con un PIB que creció un 3,6 %. Según un informe del centro de estudios Carnegie Moscú, “el crecimiento económico en Rusia hoy se beneficia del hecho de que la economía rusa está fuertemente orientada hacia los mecanismos y fuerzas del libre mercado, mayores niveles de gasto gubernamental (que están ligados ante todo a la guerra), la competencia central de los principales responsables de las políticas económicas del país, y la voluntad de China e India de importar grandes cantidades de hidrocarburos rusos”.

Ideología

A juicio del economista ruso Sergei Guriev, Putin “está aprovechando el anhelo por la URSS. Pero esto no significa que Putin tenga una ideología. Sólo quiere seguir robando, construyendo palacios y, para ello, mantener el poder”.

“Putin no tiene principios o creencias ideológicos internamente consistentes. En sus discursos se puede encontrar cualquier combinación de palabras: izquierda, derecha, liberal, conservadora, oscurantista, moderna, prooccidental, antioccidental. Todas estas son diferentes versiones de la propaganda necesaria para mantenerse en el poder”, indicó en un análisis hecho por el experto para el sitio ruso IStories.

El presidente ruso Vladimir Putin camina antes de una ceremonia de asunción en el Kremlin en Moscú, el 7 de mayo de 2024. Foto: Reuters

“Los componentes de la ideología de Putin son bastante estables: el antioccidentalismo, el énfasis en la singularidad de Rusia y de la civilización rusa, el culto a la Gran Guerra Patria. Esta ideología afirma que Rusia siempre ha luchado contra Occidente, incluido el nazismo como producto suyo, y ha movido al mundo hacia un futuro mejor. No existe un texto único donde esté escrito todo esto, pero es muy posible que se cree un texto así”, indicó Maria Snegovaya, la investigadora en su artículo para IStories.

Vínculos con la extrema derecha

La preocupación por la excesiva cercanía de los partidos de extrema derecha alemanes con Putin motivó en abril pasado una resolución del Parlamento Europeo que establece que el partido Alternativa para Alemania (AfD) debe declarar públicamente todas sus relaciones financieras, especialmente con Rusia.

“Se podría pensar que la alianza entre un régimen ruso supuestamente antifascista y los partidos de derecha cada vez más fascistas en Europa no sería una combinación perfecta. Pero Rusia inspira, alienta y financia a actores extremistas, sean o no pro Moscú. ¿Por qué? Porque pueden perturbar a otros países”, indicó el portal The Conversation.

Putin ha influido y se ha infiltrado hábilmente en las agendas de los grupos de extrema derecha, al tiempo que ha construido una extensa red de espionaje en Europa. No es sólo la extrema derecha alemana la que simpatiza con Rusia, sino también los partidos de extrema derecha de muchos otros países europeos, entre ellos el neofascista Republika, de Eslovaquia; el partido Fidesz, de Hungría; el partido Alianza para la Unión de Rumanos, de Rumania; el partido Renacimiento, de Bulgaria; el partido Agrupación Nacional de Francia, de Marine Le Pen.

Festejos en Moscú por la anexión de los territorios controlados por Rusia de cuatro regiones ucranianas, el 30 de septiembre de 2022. Foto: Reuters

Todos estos partidos obtuvieron buenos resultados en las recientes elecciones al Parlamento Europeo, y muchos de sus líderes, como el húngaro Viktor Orbán, se han opuesto abiertamente a las sanciones rusas.

Además de la creciente oposición a las sanciones rusas, los eurodiputados de extrema derecha han demostrado un historial de voto a favor de Rusia. Muchos políticos de extrema derecha en el Parlamento Europeo se han negado a votar sobre políticas que tienen como objetivo castigar o criticar a Putin o a Rusia.

Relación con China

China afirma ser neutral en el conflicto de Ucrania y ha dicho que es defensora de la paz, aun cuando se ha convertido en un salvavidas económico clave y ha estrechado su ya estrecha asociación estratégica y diplomática con Rusia desde la invasión por parte de ese país en febrero de 2022.

“Existen muchas diferencias con la era de la Guerra Fría. La alianza entre China y Rusia es pragmática y coyuntural, no ideológica. En términos económicos, este tipo de alianza entre capitalismos de Estado es probablemente más fuerte y más flexible que la del Bloque del Este”, escribió en un artículo el centro de estudios Open Democracy.

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