Hernán Larraín Matte, presidente de Evópoli: "La violencia se ha ido reduciendo y las marchas pacíficas van en aumento"

HERNAN LARRAIN MATTE

FOTO: JUAN FARIAS

Apuesta que los desórdenes van en retirada y que es el momento de escuchar, entender que el mensaje es potente y "empezar a dar respuestas".




¿Cómo evalúa el manejo de crisis que ha tenido el gobierno esta semana?

El gobierno ha ido mejorando mucho su tono y gestión de la crisis y lentamente el país se está normalizando y esas son buenas noticias.

¿Cuándo se debería producir un cambio de gabinete que dé un nuevo impulso al gobierno?

Puede ser una buena oportunidad para potenciar a un equipo que va a tener que enfrentar el desafío de hacerse cargo de una nueva agenda social, de un programa de gobierno que tiene nuevas demandas y nuevos desafíos. No cabe duda que hay un antes.

¿Cuáles, según usted, deberían ser las características de los nuevos ministros o ministras?

Personas que tengan capacidad de dialogar, de generar acuerdos en el Congreso, que tengan horizontalidad, que haya diversidad; se va a requerir reforzar el equipo para poder enfrentar el segundo tiempo de este gobierno, que es radicalmente distinto después de lo que hemos vivido estos días.

¿Cómo ve el clima político luego de las medidas anunciadas la noche del miércoles por el Presidente Piñera?

Creo que de a poco la violencia se ha ido reduciendo. Existe información del gobierno en ese sentido: menos ataques incendiarios, menos ataques a centros comerciales, y eso es una buena noticia. Al mismo tiempo, ha habido un aumento de las manifestaciones pacíficas, y eso está bien, es parte de la democracia. Se ha generado un momento social muy profundo de gran crítica a toda la clase política, a las instituciones políticas con demandas por reaccionar. Lo que tenemos que hacer es escuchar con mucha atención, entender que el mensaje es muy potente y empezar a dar respuestas.

¿Está de acuerdo con la rebaja de la dieta parlamentaria y de los altos cargos del servicio público?

Evópoli está de acuerdo con que hagamos una serie de reformas políticas en esa dirección. Creemos que hay que reducir los altos sueldos del Estado, partiendo por el Parlamento, ministros, subsecretarios.

¿Y en las empresas del Estado?

Tenemos que tener un criterio para que los cargos del sector público, donde necesitamos competir en el mercado con otros sueldos, tengamos un criterio distinto y ahí pueda haber escalas de sueldo diferenciadas.

¿Crees que otras empresas grandes podrían hacer un gesto como el que hizo Andrónico Luksic?

Es importante la señal que hay detrás del caso de Luksic, y es que la responsabilidad de asumir lo que está ocurriendo pasa por los políticos, pero también por muchos otros actores sociales. Creo que el mundo de la empresa tiene una responsabilidad social muy potente, para colaborar y ser parte de las soluciones. Creo que la academia, las universidades, la sociedad civil, los medios de comunicación, son muchos quienes deben sumarse al rol que tradicionalmente se le asigna a la política.

A su juicio, ¿qué otras medidas se podrían tomar en el corto plazo para ir respondiendo a las demandas ciudadanas?

Poner recursos focalizados en los municipios de menores ingresos, y ese esfuerzo debe ser solidario respecto de los municipios de más altos ingresos, pero también el Estado tiene que ponerse con un esfuerzo especial en esos municipios, por decirte algunas medidas. Entonces, creo que es muy importante también que iniciemos un proceso respecto de esta agenda social con urgencia, de corto plazo, y luego hay que abrir necesariamente un diálogo más de largo plazo, sobre cuestiones de fondo que se han instalado en nuestra sociedad, donde debe participar la política, pero tenemos que abrirnos al mundo social.

¿Cómo incluir a la ciudadanía en este diálogo?

El diálogo exige un grado de responsabilidad muy grande de todos los chilenos, porque no podemos decirle a la gente que podemos hacer todos los cambios, en todas las áreas en forma simultánea, gastando un dinero que no tenemos, porque podríamos construir un déficit fiscal que es pan para hoy y hambre para mañana.

¿Hay que poner sobre la mesa la idea de una nueva Constitución?

En las definiciones de mediano y largo plazo hay que estar abiertos a todos los temas, a dialogar sin condiciones. Nosotros creemos en la evolución constitucional, que hay que perfeccionar lo que tenemos, y nos alejamos un poco de esa idea de partir de cero, de escribir totalmente una nueva Constitución.

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