Issa Kort, secretario general de la UDI: “El Servel tiene que asumir un compromiso mayor, no puede ser decorativo”

Foto: Laura Campos

Tras la fallida elección interna de la UDI, el diputado también llama a ambas listas a asumir las condiciones que enfrentan y, terminado el proceso, reconocer el resultado sin cuestionamientos.


Fue la primera autoridad de la UDI en salir a dar explicaciones luego que el domingo 2 de diciembre la elección interna debiera ser suspendida. Con varias semanas de recriminaciones cruzadas por el padrón electoral y la fallida elección, el secretario general gremialista, Issa Kort, hace un llamado a la tolerancia y a la confianza en lo que ocurrirá el 16 de diciembre, cuando -finalmente- los militantes escojan entre la reelección de Jacqueline van Rysselberghe o una nueva dirección con Javier Macaya.

Dice que “no fue fácil dar la cara” ese domingo, pues “es un fracaso de un proceso, pero -en el fondo- debíamos asegurar el respeto y la debida forma en la práctica de la democracia interna”. Para evitar otro fracaso, reconoce que están en conversaciones con la Asociación de Notarios y Conservadores de Bienes Raíces con el fin de que oficien como ministros de fe, en un proceso en el que, a su juicio, el Servicio Electoral (Servel) debería tener un rol “mucho más activo”.

La creación de un comité electoral especial busca dar garantías a ambas listas. ¿Cuán dañadas están las confianzas en el partido?

Las confianzas siempre se tensionan en un proceso eleccionario. No recuerdo qué otra institución o partido haya suspendido una elección y se haya atrevido a hacerla de nuevo en dos semanas. Entonces, planteamos un comité especial para una situación particular, también porque en la directiva hay personas que estamos con una lista y otros con la otra; incluso, hay uno de los candidatos, que es la presidenta, que va a la reelección.

¿Qué condiciones van a permitir asegurar la correcta entrega de la información y la confiabilidad del proceso?

Yo aquí hago un llamado a que ambas listas designen apoderados, pero apoderados con criterio, con tolerancia. Además, estamos en conversaciones con la Asociación de Notarios y Conservadores de Bienes Raíces de todo Chile para que ellos puedan cumplir un rol, por ejemplo, de recibir el material electoral, los votos, los libros de acta, etc. Vamos a tener un proceso mucho más lento, porque el conteo es más lento y, en algunas partes, van a tener hasta cuatro votos. Entonces, vamos a tener que actuar de la manera más ordenada posible y en base a la confianza.

Con todo lo que ha pasado, por las denuncias por el padrón y la suspensión de la elección, ¿cree que el vencedor va a tener completa legitimidad o podría verse expuesto a cuestionamientos?

Son cosas distintas. El padrón electoral lo define exclusivamente el Servel, que dice qué ciudadano es o no militante y, además, si está activo o suspendido. El criterio que aplicó el Tribunal Supremo fue decir que solo podrán votar los militantes activos, pero ellos no saben quiénes son esos militantes suspendidos, eso solo lo tiene el Servel. Lo que hubo, entonces, fue una decisión administrativa. En caso alguno se tomó mirando a quién favorecía. Para el domingo 16 yo hago un llamado a ambas listas para construir un proceso serio, que dé confianzas, criterioso y, sobre todo, cuando se tengan los resultados, que todos reconozcan ese resultado; que el triunfador tenga la humildad de incorporar al derrotado o derrotada, y también el derrotado o derrotada tenga la humildad y responsabilidad de respaldar a quien resulte electo.

El tema del padrón no es trivial, porque si el ganador resulta electo con muy poca diferencia de votos, se puede argumentar que los militantes suspendidos podrían haber inclinado la balanza hacia el otro candidato…

Sin duda que la diferencia va a marcar la reacción que se pueda tener del proceso, pero el hecho de que el Tribunal Supremo tomara la decisión sin conocer quiénes eran aquellos suspendidos, es una condición que afecta a ambas listas. Las reglas son las mismas para ambas listas, por tanto, la competencia se produce en base a lo que el Tribunal Supremo decidió y no debe ser excusa para quien resulte ganador o perdedor.

Entre las opiniones que han aparecido en los últimos días se ha planteado la necesidad de involucrar más al Servel en los procesos eleccionarios de los partidos. ¿Usted considera que una mayor injerencia de ese organismo permitiría asegurar elecciones menos controvertidas?

La ley que reformó el sistema de partidos quedó con cosas que se deben corregir. El Servel debe tener un rol mucho más activo. Por ejemplo, yo pedí una reunión con el director del Servel para abordar el tema de la suspensión, y la respuesta es que ese tema lo debemos abordar con el subdirector de partidos políticos, que está de vacaciones. Por lo tanto, tenemos que esperar hasta el 10 de diciembre. O sea, que al director del Servel le dé lo mismo recibir al secretario general de un partido para abordar desde el punto de vista administrativo, legal y logístico una situación como la que vivimos, no corresponde. El Servel tiene que asumir un compromiso mayor, no puede ser un servicio decorativo, sino que tiene que ser un servicio comprometido con los procesos electorales en Chile.

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