Juan Santana, diputado PS y presidente de la Juventud Socialista: "El PC está haciendo una lectura sumamente errónea del momento actual"

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Foto: Mario Téllez

El parlamentario también hace una crítica a su partido: "lo que hay que evitar es, precisamente, que nuestros senadores se conviertan en una especie de élite".




El presidente de la Juventud Socialista y diputado por Atacama, Juan Santana, aborda la crisis social y política que vive el país y advierte que sectores como el Partido Comunista o algunos partidos del Frente Amplio no han tenido una lectura acertada para enfrentar los desafíos que han surgido en los últimos dos meses. "No existe una correlación de fuerzas garantizada para poder sacar adelante un cambio constitucional como a nosotros nos gustaría", dice en relación a quienes se han desmarcado del "Acuerdo por la paz y la nueva Constitución".

A dos meses del estallido social, ¿cuál es la evaluación que el rol que ha jugado el PS en esta crisis?

Conducir un partido político que además tiene la pretensión de articular a la oposición y generar el arco más unificado posible, no es una tarea fácil, sobre todo en una coyuntura como esta. El PS ha puesto esfuerzos, que nunca son suficientes, para poder generar esa articulación en la oposición y enfrentar estas circunstancias como corresponden. Ahora bien, siempre se pueden hacer más cosas. Creo que, por ejemplo, hay una sensación de que no existe un trabajo colectivo a nivel de PS. Hay una sensación de que no existe una sinergia entre la mesa del partido, entre la bancada de la Cámara de Diputados y la bancada de senadores. En eso estamos al debe.

¿Cuál es la evaluación en particular que hace del rol que ha jugado el presidente del partido Álvaro Elizalde?

El partido ha hecho un esfuerzo por tomar un rol protagónico en la oposición que, insisto, no es fácil. Sin embargo, necesitamos mayor articulación y mayor comunicación entre estas dimensiones. El partido no es ni la directiva ni es el Senado y yo creo que lo que hay que evitar es, precisamente, que nuestros senadores se conviertan en una especie de élite, eso no puede ocurrir, porque nosotros somos un partido democrático en donde la opinión de todos los militantes es relevante. El PS no es un partido élite y las decisiones del PS no se pueden tomar en espacios reducidos, las decisiones del partido son decisiones democráticas y hay que hacer un esfuerzo mayor por tratar de acentuar la generación de esos espacios.

¿Cómo ha visto a la oposición en esta crisis?

En circunstancias como la que vivimos actualmente es donde afloran los mayores defectos del ser humano y ahí es donde se ponen por delante los intereses individuales por sobre los colectivos. Y por supuesto que eso ha impedido poder concretar aquellos caminos que permitan darle una respuesta al pueblo chileno sobre las demandas que se han ido manifestando en las calles. Tengo gran afecto, por ejemplo, por el PC, porque mi familia paterna es comunista, no soy anticomunista pero creo que el PC está haciendo una lectura sumamente errónea del momento actual.

¿En qué sentido?

El PC terminó aislado de la institucionalidad política chilena durante más de 25 años. Y fue muy lamentable, porque la presencia del PC en la política chilena le hace bien a la democracia y las decisiones que se van a tomar en este momento, en esta coyuntura, van a determinar también la continuidad de cada proyecto político de aquí en adelante, al menos, en los próximos diez a quince años. Y como a mí me interesa que en el cuadro político chileno exista representación plena y democrática de las fuerzas y las expresiones políticas que hay en Chile, uno esperaría que todos formen parte de ese esfuerzo, yo creo que en eso el PC, el Partido Humanista también, están haciendo una mala lectura del momento.

¿Se refiere al acuerdo constitucional?

No existe una correlación de fuerzas garantizada para poder sacar adelante un cambio constitucional como a nosotros nos gustaría. Eso hay que ganarlo, tenemos tiempo acotado para hacerlo y hoy día también está en riesgo la estabilidad democrática del país. Creo que eso tenemos que tenerlo sumamente claro.

Respecto del PC, ¿por qué cree usted que ellos han tomado la actitud que han tomado? ¿Están buscando sacar algún rédito político?

No sería tan pretencioso en leer intenciones de los colegas y las colegas del PC, conozco a grandes personas en esa bancada. Creo que hay un problema de interpretación política que ellos no son capaces de asumir cuando hay una oposición que, mayoritariamente, ha tomado una decisión para poder sacar adelante un cambio constitucional. Lo peor que puede ocurrir es que ni una sola coma ni un solo punto de nuestra actual Constitución se pueda cambiar.

En ese sentido, ¿Cree que esas posturas pueden terminar poniendo en riesgo la viabilidad de este proceso?

Es el momento para que los partidos políticos pongan sus prioridades por delante, si les parece más importante generar cambios sustanciales o detenernos en aspectos que son importantes, pero que podrían derrumbar el conjunto de concordancias que hoy existen entre las fuerzas políticas democráticas de Chile. Eso es lo que hay que evitar y creo que en circunstancias como estas donde también se ven los partidos políticos que son de verdad, los que asumen posiciones en función de la coyuntura que vivimos. A mí no me cabe ninguna duda de que muchas de las cosas que se manifiestan desde el Partido Humanista desde la misma bancada del PC son cuestiones muy importantes y tenemos que hacernos una autocrítica de por qué no hubo un esfuerzo mayor para poder trabajar en cada una de ellas durante los últimos años, en eso hay que hacer una autocrítica sin lugar a dudas, los mismos socialistas tenemos que hacernos una autocrítica, yo hago la mía.

¿Cree que esas fuerzas que se han marginado, por ejemplo, del acuerdo constituyente queden aisladas para las próximas elecciones?

Desde el PS hay que hacer el máximo de los esfuerzos para que ninguna fuerza política democrática quede marginada. El 2009 el PS fue quien hizo un esfuerzo por hacer un pacto por omisión para que el PC, a través de tres parlamentarios, tuviera representación en el Congreso. Esa voluntad democrática no puede tener ningún paso atrás.

¿Y cómo ha visto al Frente Amplio? El bloque ha enfrentado varias crisis en este proceso.

Es una coalición nueva que vive un proceso político. Soy parlamentario joven al igual que como muchos de ellos, pero ellos además son una coalición política nueva y eso es una distinción. He visto un cambio en sus posturas respecto a la interpretación histórica que hay de nuestro país y de los acontecimientos históricos y me parece bien que sea así. Uno no puede pretender en ningún caso pensar que la historia parte con la existencia de una coalición política a la que uno pertenece. Y ellos están viviendo ese proceso, de maduración en donde uno puede acertar y equivocarse.

¿Ve al PS preparado para disputar una elección presidencial?

Esta coyuntura a todos nos hizo cambiar el foco de atención, pero al mismo tiempo establece un desafío político de cara a trazar una estrategia para enfrentar los procesos electorales que vienen el 2020 y también el 2021. Las próximas elecciones van a ser eventos muy politizados y que bueno que sea así, qué bueno que la población vuelva a sacar a sus candidatos a la pizarra, para saber quiénes están, por ejemplo, con que se introduzca el concepto de solidaridad en la reforma previsional y quiénes no. O quienes estamos por que exista un cambio tributario como corresponde, poniendo el acento sobre quienes tienen que pagar más en nuestro país. Si el PS se enfoca en que sus candidaturas estén directamente relacionadas con el camino político que queremos seguir creo que podríamos tener un buen resultado y también siendo capaces de aquellas personas que estuvieron en el PS y aquellas que se fueron.

¿Quiénes?

El caso de Fernando Atria es particular. Él tiene una autoridad ganada en el tema constitucional, que es el tema que hoy día se debate a nivel nacional. Qué duda cabe que él tiene legitimidad y prestigio en esos temas. Su presencia en el PS era un gran aporte. Entonces, cuando abandonan el partido personas como Fernando, por supuesto que es una pérdida para el partido. El PS tiene que hacer un esfuerzo por convocar a personas como Atria o a quienes por distintas razones se han ido alejando. El PS debe tener la capacidad de liderar este proceso, de articular a la oposición y para eso hay que hacer un esfuerzo mayúsculo que se pueda dar más de lo que se ha dado hasta ahora.

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