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Las claves para entender la moción de censura que podría destituir al presidente peruano José Jerí

El debate parlamentario se produce mientras Jerí enfrenta dos investigaciones. Una por presunto soborno y tráfico de influencias tras el escándalo por reuniones secretas con el empresario chino Zhihua Yan. Otra, por la contratación de cinco mujeres que habrían tenido reuniones privadas con el mandatario en su oficina.

El Presidente de Perú José Jerí. Foto: Europa Press.

El Congreso de Perú anunció una sesión plenaria extraordinaria para considerar la destitución del presidente, el derechista José Jerí, que asumió tras la vacancia de Dina Boluarte.

La sesión se realizará la mañana del martes 17 de febrero, según un comunicado publicado por el Congreso peruano en redes sociales. El debate parlamentario se produce cuatro meses después de asumir el cargo interino.

Pero lo que se discutirá en la excepcional instancia parlamentaria no es la vacancia, método tradicional por el cual se ha destituido a los presidentes peruanos. Sino que los legisladores intentarán destituir al mandatario mediante una moción de censura, que permite la remoción con solo 20 votos a favor.

En octubre, Jerí —entonces presidente del Congreso— asumió la presidencia tras la destitución de Boluarte por parte del parlamento, órgano que votó la vacancia de la expresidenta por “incapacidad moral permanente” a falta de control de la crisis de seguridad en el país.

Y la propia Boluarte había asumido la presidencia después de que su predecesor, Pedro Castillo, fuera destituido por el congreso bajo la misma figura constitucional tras un intento de autogolpe de Estado.

El debate de mañana sobre el futuro de Jerí es otro capítulo de la inestabilidad que enfrenta la figura presidencial en la institucionalidad peruana. Esto porque, en la última década, Perú ha tenido ocho inquilinos de la Casa de Pizarro, pero ninguno ha completado su mandato presidencial.

Estas son las claves para entender la votación parlamentaria y por qué es distinta a las anteriores.

Chifagate

En los últimos meses, Jerí se ha visto cada vez más envuelto en escándalos políticos. El primero es el conocido coloquialmente como Chifagate —llamado así por la cocina fusión peruano-china conocida como “chifa”—.

La crisis comenzó cuando medios locales obtuvieron un video del mandatario llegando tarde por la noche a un restaurante para reunirse con un empresario chino, Zhihua Yang, quien previamente había recibido aprobación del gobierno para construir una central hidroeléctrica.

Su reunión no figuraba en la agenda presidencial oficial, como lo exige la ley peruana. A la reunión, el mandatario asistió con capucha y lentes de sol.

El presidente peruano, José Jerí, y el nuevo primer ministro, Ernesto Álvarez, tras la juramentación el martes. Foto: Archivo

Más imágenes mostraron a Jerí en otro negocio de Yang días después. El presidente peruano también se habría reunido con un segundo empresario chino, Jiwu Xiaodong, quien se encontraba bajo arresto domiciliario por actividades ilegales.

Jerí ha desestimado algunas de las reuniones informales, calificándolas de planificación para un próximo evento de amistad chino-peruano. Otras, afirmó, fueron simplemente compras de dulces y otros alimentos. Ha negado haber actuado mal, pero ha reconocido que haber asistido a las reuniones fue un “error”.

“No le he mentido al país. No he hecho nada ilegal”, declaró Jeri al canal de noticias Canal N. Sin embargo, críticos lo han acusado de usar su cargo para tráfico de influencias en las interacciones no registradas.

Cinco mujeres, cinco contrataciones

La segunda investigación que enfrente Jerí empezó a principios de febrero, cuando medios peruanos destacaron la contratación irregular de varias mujeres en la administración de Jerí y los contratos que este otorgó como posible evidencia de soborno.

El origen de estas pesquisas se remonta a un reportaje del programa televisivo Cuarto poder, que reveló que jóvenes profesionales que ingresaron al despacho Presidencial, en algunos casos en días feriados o en horarios nocturnos, posteriormente obtuvieron contratos con el Estado.

Estas mujeres, poco tiempo después de ingresar al despacho presidencial, fueron contratadas por entidades públicas con remuneraciones que alcanzaron hasta los 3.000 dólares.

Como ejemplo, uno de los casos es el de una ingeniera ambiental que acudió a la oficina gubernamental de Jerí. Días después, fue contratada por el Ministerio del Ambiente.

Tras la difusión de las visitas al despacho, la ingeniera renunció al cargo.

Congreso de Perú. Foto: Archivo PERU'S CONGRESS OF THE REPUBLIC

El debate parlamentario

La convocatoria para la votación del debate tiene distintas particularidades.

Una de ellas es que la sesión se realiza en medio del periodo de receso parlamentario. Y esto tiene dos implicancias. En primer lugar, el único tema que se podrá discutir en la instancia serán las mociones de censura que recaen sobre el mandatario.

En segundo lugar, el quórum se calcula sobre la base de los congresistas presentes y habilitados en la sesión, no sobre el total de parlamentarios, lo que abre la puerta a que Jerí pueda ser censurado con una cifra significativamente menor a la mayoría absoluta del pleno.

Además, en Perú, la figura constitucional para la destitución de un mandatario es mediante la votación, por parte del Parlamento, de la vacancia presidencial. Esta norma necesita de la aprobación de al menos 87 congresistas para proceder con la destitución del mandatario en el cargo.

Sin embargo, contra Jerí se presentó una moción de censura. Esta figura, que se aplica contra algún miembro de la mesa directiva del congreso peruano, podría terminar por destituir al presidente.

Censura

Los congresistas que levantaron esta figura contra el mandatario argumentaron que, aunque Jerí es el Presidente de la República, a la vez no ha dejado el cargo de presidente del Congreso —puesto que tenía cuando su predecesora, Boluarte, fue removida del cargo—.

Y no sería la primera vez que esto ocurre. En el año 2000, el entonces presidente del Congreso peruano, Valentín Paniagua, asumió la Presidencia tras la vacancia de Alberto Fujimori.

Entonces, el Parlamento creó una ley en la que se determinó que el mandatario que asumiera la Presidencia durante su periodo como congresista no dejaba el cargo de legislador. O sea, se interpretó que Paniagua era tanto jefe del gobierno como congresista.

Esto mismo aplicaría para Jerí, según la oposición.

En base a lo anterior, y considerando que la censura necesita solo la mitad de los parlamentarios presentes para proceder, los opositores apuestan a que en la sesión de mañana se podría destituir a Jerí con solo 19 votos a favor.

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