Cuáles son las lesiones más comunes en los futbolistas

Todo deporte o actividad física implica cierto riesgo de sufrir lesiones. El fútbol, al ser deportes de multitudes, tiene a cientos de jugadores que se enfrentan en canchas de barrio, muchas veces sin dimensionar las lesiones que puede conllevar sin el cuidado o los elementos suficientes. Aquí te las explicamos.




El fútbol es el deporte más popular del mundo, uno de los más practicados y conocidos que reúne a millones de personas en torneos; y aunque no todos seamos jugadores profesionales, en las épocas de torneos se incrementan los juegos amateurs entre amigos.

Es muy importante disfrutar de este bello deporte, pero también conocer las lesiones más comunes, saber identificarlas, prevenirlas y tratarlas.

Todo deporte o actividad física implica cierto riesgo de sufrir lesiones. Éstas pueden ser de dos tipos, lesiones agudas que ocurren de repente mientras se está haciendo ejercicio, y lesiones crónicas que ocurren después de practicar un deporte o hacer ejercicio por mucho tiempo.

Si bien son muchas las lesiones que un futbolista puede sufrir, las musculares son las más comunes: Las lesiones musculares constituyen casi un tercio de todas las lesiones que implican pérdida de tiempo en el fútbol profesional masculino, y el 92 % de todas las lesiones, afectan a los grupos musculares de las extremidades inferiores.

De acuerdo con un estudio realizado entre 51 equipos de fútbol profesional en un periodo de 8 años, en promedio un jugador sufre 0.6 lesiones musculares por temporada. Las lesiones musculares constituyeron el 31% de todas las lesiones y causaron el 27 % de la ausencia total por lesiones. El 92% de las lesiones musculares afectaron a los cuatro grupos musculares principales de los miembros inferiores. El 16% de las lesiones musculares eran reincidencias y causaron ausencias significativamente más largas que las lesiones íntegras.

Otras también comunes son las lesiones en la rodilla, en los tobillos, lesiones en las ingles, principalmente.

Todas estas lesiones provocan dolor intenso que puede presentarse debido a daño muscular o en ocasiones se puede combinar con daño en el sistema nervioso, provocando síntomas como ardor, hormigueo, punzadas y entumecimiento, así como también trastornos del sueño, ansiedad, depresión, quemazón, sensación de frío, descargas eléctricas y piquetes, a esto se le llama dolor mixto.

El dolor en el deporte puede llegar a ser un acompañante permanente y si bien la elección del deporte o actividad física a practicar responde a gustos personales, en lo que todos coincidimos es en la importancia de mantenerse saludable evitando cualquier daño.

Manejo del dolor y su tratamiento

Cualquiera que sea el deporte o la actividad física que se practique si se sospecha de una lesión aguda o crónica, es recomendable consultar al médico de cabecera para obtener un diagnóstico oportuno y certero, así como el tratamiento óptimo para la lesión, que dependerá del grado y cronicidad. En un primer nivel, el tratamiento puede ser farmacológico y de rehabilitación deportiva, con antiinflamatorios o relajantes musculares, además de contribuir a la recuperación con pequeños ejercicios que ayuden a sanar el área lesionada. Un tratamiento que suele ser indicado para el dolor muscular y mixto es la una combinación de vitaminas B1, B6 y B12 + diclofenaco, que alivia el dolor 2 veces más rápido que el diclofenaco solo.

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