Populismo, pandemia y pobreza amenazan activos latinoamericanos

POBREZA

Colombia, Perú y Chile solían ser refugios seguros en la región y ya no lo son.


El mal manejo de la pandemia dejará un legado de deuda, populismo e inestabilidad política que podría provocar que los activos latinoamericanos tengan un desempeño inferior al de otras regiones emergentes de Europa del Este y Asia en los próximos años. La región ya estaba asolada por el crimen organizado, la desigualdad, la corrupción y la pobreza, ahora la política de partidos se está atrofiando.

Jair Bolsonaro en Brasil, Andrés Manuel López Obrador en México, Nayib Bukelele en El Salvador: todos llegaron al poder gracias a proyectos personales que rechazaban a los partidos tradicionales. Se trata de una tendencia que parece estar extendiéndose. El peruano Pedro Castillo, miembro de un partido marxista-leninista, lidera las encuestas contra su rival para la segunda vuelta, Keiko Fujimori, hija del encarcelado expresidente Alberto Fujimori que, al igual que su padre, enfrenta acusaciones de corrupción.

En Chile, candidatos independientes y pequeños partidos de izquierda dieron un contundente golpe a la clase política dirigente en una reciente elección para decidir quién redactará la nueva Constitución del país, mientras que candidatos que no forman parte de la clase dirigente y un alcalde comunista dominan las encuestas antes de las elecciones presidenciales de este año. Mientras tanto, Colombia se ve asediada por protestas que han bloqueado carreteras e interrumpido exportaciones.

Colombia, Perú y Chile solían ser refugios seguros en la región y ya no lo son. Los últimos años no han sido muy buenos para las acciones andinas. Tampoco les ha ido particularmente bien durante la pandemia. Pero han tenido un segundo trimestre realmente horrible.

Las señales más esperanzadoras provienen del mercado de los productos básicos. Pero el último superciclo de productos básicos fue explotado por una generación de tecnócratas neokeynesianos formados en Estados Unidos y dio lugar a un período de crecimiento sostenido y, mayoritariamente, lenta inflación.

Si ahora estamos ante el inicio de otro ciclo, todo indica que la afluencia de ingresos reforzará los presupuestos de populistas con escasas raíces políticas en busca de una solución rápida.

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