Los fabricantes de automóviles luchan con los trabajadores que no se presentan cuando los casos de Covid-19 aumentan

FOTO: MICHAEL B. THOMAS/GETTY IMAGES

GM cortó un turno en la planta de Missouri; mientras Ford aumenta la contratación en Kentucky.




General Motors Co. y Ford Motor Co. continúan luchando para mantener a los trabajadores en el trabajo a medida que aumentan los casos de coronavirus en todo el país, obligando a los gigantes automotrices a cortar turnos, contratar nuevos trabajadores y transferir a otros para llenar vacantes.

Las ausencias están obstaculizando los esfuerzos para recuperarse de los estragos económicos causados por la pandemia y volver a los niveles normales de producción después de un cierre de casi dos meses esta primavera.

Una planta de ensamblaje de GM en Wentzville, Missouri, que ha estado ejecutando tres turnos para reabastecer el suministro de camionetas medianas agotado de la compañía, está recortando uno de los turnos para hacer frente mejor a las ausencias de los trabajadores, dijo la compañía.

La planta, que normalmente cuenta con aproximadamente 3.800 trabajadores por hora divididos en los tres turnos, eliminará temporalmente el tercero la próxima semana. En cambio, la compañía tratará de usar trabajadores de ese turno para llenar las ausencias a lo largo de la línea de montaje en los dos primeros, afirmó la compañía.

“A corto plazo, un plan operativo de dos turnos nos permitirá operar de la manera más eficiente posible y dar cabida a los miembros del equipo que no se reportan a trabajar debido a las preocupaciones sobre Covid-19”, señaló un portavoz de la compañía en un correo electrónico, refiriéndose a enfermedad causada por el coronavirus.

Ford también ha estado luchando con un aumento en las ausencias entre los aproximadamente 12.500 trabajadores por hora divididos en sus dos plantas de ensamblaje en Louisville, Ky., según la compañía.

La industria automotriz se encuentra entre varios sectores, desde los minoristas hasta las plantas empacadoras de carne, enfrentando escasez de personal ya que los casos positivos y las preocupaciones de seguridad mantienen a los trabajadores en casa. Las empresas invirtieron en medidas de seguridad para que la producción volviera a los niveles normales solo para ser atendidas por nuevas oleadas de casos que amenazan con retrasar esos esfuerzos.

Los brotes de Covid-19 en partes de EE.UU. y en el extranjero han provocado retrasos e incluso retrocesos en los planes de reapertura. Las autoridades de California ordenaron el lunes el cese inmediato de actividades bajo techo en restaurantes, bares, museos, zoológicos y cines. También el lunes, Walt Disney Co. expresó que volvería a cerrar el parque temático Disneyland de Hong Kong, menos de un mes después de su reapertura, luego de que una nueva oleada de casos de coronavirus azotara la ciudad.

En Louisville, en lugar de recortar turnos, Ford ha contratado a más de 1.000 nuevos trabajadores temporales desde mayo en las dos plantas, según Todd Dunn, presidente del capítulo local de United Auto Workers que representa a los empleados en las plantas.

Los nuevos empleados han sido cruciales para mantener la producción, dijo Dunn. “Definitivamente habríamos perdido la producción, punto”, afirmó.

Ford confirmó que ha contratado a más trabajadores para mantener los niveles de producción cerca de su capacidad máxima, precisó una portavoz.

La UAW está monitoreando la situación y trabajando con las compañías para lidiar con el aumento de ausencias mientras protege la salud y seguridad de los miembros, señaló un portavoz.

Los trabajadores de la planta de GM dijeron que cada uno de sus tres turnos ha funcionado con cientos de ausencias, reduciendo la producción de camiones y furgonetas.

Los nuevos casos de Covid-19 confirmados durante las últimas dos semanas en el condado de St. Charles, donde se encuentra la planta, se han más que triplicado respecto de las dos semanas anteriores, según datos del departamento de salud del condado.

Alrededor de dos docenas de personas que trabajan en la planta de GM han dado positivo por el virus desde que la planta se reinició en mayo, afirmaron funcionarios sindicales.

En marzo, GM, Ford y otros fabricantes de automóviles detuvieron casi toda su producción en EE.UU. en medio de un aumento en el número de casos y las órdenes de los gobiernos locales para frenar la actividad económica no esencial. Durante un paro que duró casi dos meses, los fabricantes de automóviles desarrollaron nuevos protocolos de seguridad y trabajaron con la UAW sobre cómo manejar la pandemia en las plantas.

Ford y GM planean continuar aumentando su producción de camiones en Estados Unidos durante el verano. De abril a junio, la producción de camiones de EE.UU. disminuyó en ambas compañías en más del 60% en comparación con el año pasado, según los cronogramas de producción de Wards Intelligence.

Desde que volvieron a funcionar a mediados de mayo, las plantas han tenido problemas con las interrupciones de la cadena de suministro, paradas temporales causadas por nuevos casos positivos y ausencias de los trabajadores. En algunas plantas, los trabajadores han solicitado que se cierren las plantas después de casos positivos.

Mantener las plantas atendidas y funcionando ha sido un desafío, dijo Dunn. “Cuando dijeron que era una pandemia, seguro que no parecía que fuera fácil”, señaló. “Son condiciones de trabajo realmente severas”.

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