Mercado en Estados Unidos se prepara para una “ola azul” que destrone a Donald Trump

FILE PHOTO: A combination picture shows U.S. President Donald Trump and Democratic presidential nominee Joe Biden speaking during the first 2020 presidential campaign debate, held on the campus of the Cleveland Clinic at Case Western Reserve University in Cleveland, Ohio, U.S., September 29, 2020. Picture taken September 29, 2020. REUTERS/Brian Snyder/File Photo

Inversionistas convocados por JPMorgan discutieron 10 elementos claves para el mercado, de cara a las elecciones presidenciales estadounidenses del próximo martes.




En una conferencia de inversionistas, organizada por JPMorgan, distintos actores del mundo financiero se vieron las caras en formato virtual para ahondar en las elecciones presidenciales de EEUU. El próximo martes los estadounidenses deberán acudir a las urnas para votar por la continuidad de Donald Trump o la llegada de Joe Biden, lo que sin lugar a dudas tendrá implicancias para el mercado y justamente en esto profundizaron oradores externos e internos de la entidad bancaria.

1. Senado y transición. Hay dos preocupaciones. Una va en aumento y se vincula más con el resultado en el senado y menos con la carrera presidencial. En ese marco, señalan que victoria de Biden con un congreso dividido es el peor escenario para el S&P 500, dado que retrasaría aún más el nuevo estímulo fiscal. En segundo lugar, disminuye pero persiste el temor sobre un retraso en los resultados y una impugnación de la elección.

2. Demócratas al poder. Una “ola azul”, en referencia al color que caracteriza a la oposición, es vista como el “resultado cada vez más probable”. Se destaca al respecto “el nivel de consistencia en las encuestas ha sido fenomenal con una ventaja de 7-9 puntos porcentuales de Biden sobre Trump durante el último año”. De esta manera, afirman que “la elección se reduce a un referéndum sobre Trump”.

3. Estados claves. El margen con que se defina la elección en algunos estados dirá bastante sobre las posibilidades de que el resultado se retrase. La noche de la elección la atención se concentrará en Carolina del Norte, Ohio y Florida, todos claves para el desenlace final y el último especialmente susceptible a litigio electoral. En los días venideros el foco se moverá a Michigan, Wisconsin y Pensilvania, que podrían demorar sus resultados hasta en una semana. Cabe destacar que se consigna que “tanto Biden como Trump han reunido equipos de abogados que están listos para abordar el tema en los tribunales estatales”.

4. Elección del congreso. Se planteó que “quedaron atrás los días de votación dividida, dado el mayor nivel de polarización en los últimos cuatro años”, en ese marco los demócratas están poniendo sus fichas en estados claves para quedarse con el Senado, lo que probablemente conseguirían con 51 o 52 escaños de 100. En esta materia son claves Alaska, Montana, Kansas, Carolina del Sur y Georgia.

5. “Get-out-the-vote”. Los últimos días de la campaña serán claves para Trump, que está enfocado en el “get-out-the-vote (GOTV)”, como llaman a los esfuerzos por aumentar la participación electoral. Para ello el mandatario buscará destacar los logros económicos, lo que podría quedar respaldado por los datos que se den a conocer esta semana.

6. Estímulo fiscal. No se distinguen muchas posibilidades de que se concrete un estímulo fiscal en el corto plazo, dadas las dificultades para conseguir la súper mayoría de 60 requerida en el Senado para aprobar la legislación federal, tanto para un presidente que probablemente va de salido o uno entrante que tendrá que hacer frente a un fuerte obstruccionismo.

7. Los ministros. La configuración del gabinete será esencial a la hora de anticipar la dirección que tendrán las políticas futuras. “Si hay un cambio de administración, hay más de 5.000 puestos para nombrar de inmediato. Los inversionistas deben prestar mucha atención a la naturaleza de las nominaciones”, se indica.

8. Cambio moderado. Biden es visto como un político más moderado que progresista, lo que quedaría reflejado en su plan “Reconstruir mejor”, que tendría un impacto fiscal mínimo. De todas maneras hay quienes creen que se están subestimando los efectos de un crecimiento de los demócratas en la Cámara, lo que sí podría inclinar la balanza hacia el progresismo.

9. Relación con China. Si se cumplen las expectativas de un triunfo de Biden, aunque el tono confrontacional con China cambiaría a uno más diplomático, se mantendrían los aranceles y las negociaciones comerciales.

10. Continuidad. En caso que sea Trump el vencedor, se considera “probable que los republicanos consoliden y endurezcan sus posiciones sobre cuestiones del ‘partido Trump’, como el comercio y la inmigración”. Asimismo, se podría seguir complicando la relación con China, lo que junto con una marcha atrás en el estímulo fiscal, “podría convertirse en un evento de riesgo grave que actualmente no se cotiza en el mercado”.

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