Actividad y empleo: ¿Ya pasó lo peor?

Vega Central, punto emblemático de Recoleta. Foto referencial.

"A decir de los expertos, una serie de cifras conocidas en las últimas semanas pareciera estar dando cuenta de que el punto máximo de este deterioro de la economía tuvo lugar, mayoritariamente, durante el segundo trimestre y en algunos indicadores hasta julio, abriendo con ello la interrogante de si lo peor del ciclo contractivo ya pasó".




Han transcurrido ya más de seis meses desde que se desató la pandemia del coronavirus en Chile, y la crisis económica que ha venido aparejada con ella, debido al confinamiento y a la paralización de actividades, ha significado una fuerte caída del Producto Interno Bruto (PIB) del país y un gran impacto en el mercado laboral.

Sin embargo, a decir de los expertos, una serie de cifras conocidas en las últimas semanas pareciera estar dando cuenta de que el punto máximo de este deterioro de la economía tuvo lugar, mayoritariamente, durante el segundo trimestre y en algunos indicadores hasta julio, abriendo con ello la interrogante de si lo peor del ciclo contractivo ya pasó.

En materia de crecimiento, el PIB se contrajo 14,1% entre abril y junio respecto de igual período del año pasado, lo que constituye su peor desempeño desde 1982. Pero mientras el índice de actividad cayó 15,3% en mayo y 12,4% en junio, en julio moderó a 10,7% su descenso y si bien para agosto se prevé otro retroceso, este sería solo de un dígito, con lo cual para el tercer trimestre también se espera una variación ya más cerca de -8%. Adicional a ello, la semana pasada se conocieron los resultados de la encuesta de empleo de la UC correspondientes a agosto. De acuerdo al sondeo, la tasa de ocupación subió dos puntos respecto de su nivel más bajo alcanzado a fines de julio (42,3%) y llegó a 44,3%. En tanto, los ocupados totalizaron 6,98 millones, recuperándose luego de alcanzar un mínimo de 6,66 millones en julio, mientras que se crearon 312 mil nuevos puestos de trabajo, la primera alza mensual desde el inicio de la crisis sanitaria, de los cuales 131 mil empleos fueron para hombres y 181 mil para mujeres.

Detrás de estos mejores números han confluido básicamente tres factores. Primero, el levantamiento progresivo de las cuarentenas que han afectado a extensas zonas del país, lo que implica ir retomando diversas actividades. Segundo, un escenario externo algo más benigno, liderado por la recuperación de China, y que se traduce en una mayor demanda por exportaciones chilenas. Y tercero, la suma del retiro del 10% de los fondos previsionales y de la materialización de las diversas ayudas implementadas por las autoridades, tanto para las personas como para las empresas pequeñas y medianas.

No obstante ello, el domingo anterior (6) en Pulso LT, el propio presidente del Banco Central, Mario Marcel, puso un poco de paños fríos a la interpretación de las cifras: “Ya tocamos fondo con la caída de la economía, pero tocar fondo no es lo mismo que salir a flote”, advirtió. Dijo que la magnitud de la crisis ha sido tan profunda, “que va a tomar un buen tiempo para volver a los niveles de actividad y empleo previos a los de la pandemia”, lo que avizora recién hacia 2022. Pero aunque el repunte sea más lento de lo previsto en un inicio y de lo deseable, de qué dependerá no volver atrás y que efectivamente lo peor ya haya pasado, Marcel también lo puso sobre la mesa. Esencialmente, sostuvo, de que el actual proceso de desconfinamiento sea sostenible en el tiempo, y como complemento de eso, que se avance con las medidas de gobierno para la etapa de la recuperación y que no deje de fluir el crédito financiero hacia quienes lo requieran.

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