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Banco Central incrementa a más de US$1.200 millones sus reservas de oro monetario

“Ormuz no parece ser la causa de fondo, pero sí un factor que vuelve esa decisión todavía más razonable por el riesgo que introduce sobre energía, inflación e incertidumbre global", sostiene el líder de economía de GEM, Patricio Faúndez.

Gold bullion bars are pictured after being inspected and polished at the ABC Refinery in Sydney on August 5, 2020. Gold prices hit 2,000 USD an ounce on markets for the first time on August 4, the latest surge in a commodity seen as a refuge amid economic uncertainty. (Photo by DAVID GRAY / AFP) DAVID GRAY

La estrategia de los bancos mundiales de comprar oro de reserva ha sido implementada también en Chile. El Banco Central (BC) cuenta con un stock hasta marzo de este año por US$ 1.268 millones del metal dorado, lo que ya había empezado a hacer desde febrero, cuando alcanzó más de US$ 1.000 millones.

Así, en marzo se compraron US$160 millones, de acuerdo a la información del BC. La estrategia del Central de comprar oro monetario como activos de reserva no se veía desde hace muchos años; incluso, históricamente, nunca había comprado al nivel en que lo está haciendo ahora.

Entre los años 1982 y 1999 la institución promedió activos de reserva de oro por US$ 583 millones. Sin embargo, el 2000 el BC disminuyó sus activos de reservas de oro. Desde esa época que la adquisición del metal ha ido incrementándose levemente, llegando así a enero de 2026 a compras por US$ 42 millones.

2026Oro monetario - Activos de reserva (US$ millones)
Enero42
Febrero 1.108
Marzo1.268

El incremento de las reservas de oro del Central va en línea con lo señalado el mes pasado. En febrero al Consejo del Banco Central de Chile autorizó la compra de oro. En las evaluaciones periódicas que hace la institución, se constataron “cambios en las correlaciones entre los activos elegibles, por lo que incorporar una porción acotada de oro contribuye a mejorar la diversificación de riesgos del portafolio”.

“El valor estratégico del oro como activo de refugio fortalece la protección del portafolio ante escenarios de estrés financiero, en un contexto en que los episodios de incertidumbre externa se han vuelto más frecuentes y complejos”, explicó.

Durante el primer trimestre del año el precio del metal promedió US$ 4.863 la onza, lo que refleja un crecimiento de 75% frente a los primeros tres meses del año pasado, cuando se promedió US$ 2.776 la onza.

El Consejo Mundial del Oro (WGC, por sus siglas en inglés) destacó hace unos días que los bancos centrales han mantenido su postura de compra de oro en febrero. Para ese mes, la organización mundial destacó que los bancos centrales efectuaron una compra neta de 27 toneladas de oro en febrero. Polonia aumentó su actividad en ese lapso, y Turquía y Rusia figuraron como principales vendedores netos del metal en el mismo plazo.

“Se estima que la participación de los bancos centrales en la demanda total de oro aumentó a casi el 25% en 2024, en comparación con el 12% en el período 2015–19″, apunta el jefe del área minera de Plusmining, Andrés González.

Visiones de la estrategia

El líder de economía de GEM, Patricio Faúndez, observa la compra como una decisión de gestión estratégica de reservas, más que un movimiento táctico por el precio del oro.

Frente a lo dicho por el Central, “Ormuz no parece ser la causa de fondo, pero sí un factor que vuelve esa decisión todavía más razonable por el riesgo que introduce sobre energía, inflación e incertidumbre global”, sostuvo.

El analista destaca que la compra de oro es una estrategia que va en línea con la tendencia internacional. “Los bancos centrales han vuelto a darle más espacio al oro como activo de reserva por su valor como diversificador, activo defensivo y cobertura frente a riesgos geopolíticos. La tensión en Medio Oriente y, en particular, cualquier amenaza sobre Ormuz no crea esa tendencia, pero sí la refuerza”.

Para el futuro, Faúndez proyecta que se debería esperar una continuidad en esta estrategia de compra; sin embargo, no de forma lineal mes a mes. En Chile, espera que se genere más una mantención o profundización “prudente de la exposición al oro, que un programa visible de compras mensuales: si el riesgo geopolítico y energético sigue alto, el argumento a favor del oro dentro de las reservas se mantiene sólido”.

El economista jefe para Latam de Itaú, Andrés de Pérez, apunta que la estrategia “ocurre en un contexto de cambios relevantes en la tenencia de oro por parte de distintos bancos centrales en el mundo. Recientemente, conocimos que el banco central de Turquía vendió montos importantes de sus reservas en oro para contener la presión sobre su moneda, mientras que el de China siguió acumulando oro”.

Deslizó que “es probable que la demanda por activos de refugio distintos al dólar, incluyendo el oro, continúe. Si bien el dólar seguirá siendo la moneda predominante del sistema financiero internacional, su rol como activo de refugio debería erosionarse en el margen, tanto por la mayor incertidumbre de política en dicho país, como por la presión sobre sus finanzas públicas”.

González, de Plusmining, proyecta sobre si se continuará en esta estrategia de compra que “a nivel global probablemente sí, pero con menos intensidad que en años anteriores. Si bien la guerra en Irán ha traído una mayor demanda sobre el dólar, a largo plazo las razones estructurales no han desaparecido”.

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