Cómo han sido los días previos a la COP26 en Escocia

Mañana comienza la cumbre mundial más importante sobre cambio climático, con la presión de no haberse realizado el año pasado. Algo, que se nota en todos los rincones de las ciudades de Glasgow y Edimburgo.




“Al menos nosotros teníamos un asteroide, ¿cuál es su excusa? No elijan la extinción, salven a su especie antes de que sea demasiado tarde”. Esa es la opinión de un dinosaurio que irrumpe de forma sorpresiva en la sala de la Asamblea General de la ONU. La escena es parte de un video que desarrolló Naciones Unidas, en vísperas de la reunión de la “Conferencia de las Partes” o COP26, que comienza este domingo 31 en Glasgow, Escocia. Las “partes”, corresponde a 197 países que están en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, incluyendo a Chile.

Como adelanto, hace unas semanas, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) reveló un informe bastante pesimista acerca del avance que se ha tratado de hacer, donde la solución es clara: se deben reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 45% para 2030 con el fin de limitar el calentamiento a +1,5 °C, el objetivo más ambicioso del Acuerdo de París, y continuar por esa senda hasta alcanzar la carbono neutralidad hacia 2050. Pero según un reciente informe de la ONU, incluso con los nuevos compromisos de los estados para 2030, el planeta se encamina a un calentamiento de +2,7 °C.

En este ambiente, entre viernes y sábado varios chilenos han estado tomando vuelos para Europa, con el objetivo de participar de la COP, en una ciudad que está bastante colapsada por los más de 20.000 asistentes a la conferencia y con todo lo que significan las acreditaciones, autorizaciones y estadías sanitarias. Además, en las calles se ven algunas manifestaciones de grupos ecologistas que están atentos a lo que pase en el Scottish Event Campus, la sede del encuentro. “Hemos estado en estos días sacando nuestras acreditaciones. Pero por sugerencia del gobierno británico se aconseja alojar en las afueras de Glasgow, ya que se han entregado cerca de 28 mil acreditaciones y la ciudad colapsaría si todos nos alojáramos ahí. Así que por ahora estamos en Edimburgo”, cuenta Rocío Sancha, directora ejecutiva de Fundación Tremendas, además de party overflow y expositora en la Zona Verde de la COP26.

Según Sancha, en ambas ciudades se nota la presión por organizar un encuentro que no se hacía hace dos años, con el componente adicional de que la última COP fue organizada a última hora entre España y Chile, en diciembre de 2019. “El año pasado no se realizó, pero el problema del cambio climático sigue. La ciudad está llena de pendones y carteles, y a medida que te acercas al centro de eventos aumentan. Además, hay una gran variedad de actividades complementarias. Por ejemplo, en Edimburgo, existen muchas exposiciones de arte y clima, además de frases motivacionales en todas partes”, dice. Sobre las precauciones sanitarias, Sancha señala que para entrar a la Zona Azul -que es la de las negociaciones- se exige un test rápido todos los días, además del PCR 48 horas antes de llegar y el certificado de vacunas.

La esperanza

Este año, la Conferencia entre las Partes tiene cuatro desafíos: asegurar la neutralización del carbono para 2050 y limitar el aumento de temperatura global a 1,5 grados; adaptarse para proteger comunidades y hábitats naturales; movilizar la financiación, y trabajar juntos. Este último está alineado con el Objetivo de Desarrollo Sostenible Nº 17 “Alianzas para lograr los objetivos” que, según los expertos, es el más importante.

Pero la antesala está claramente marcada por la reunión del G20 en Roma, que se realiza entre este viernes y sábado, donde la discusión sobre las acciones para reducir la temperatura global son un pilar fundamental. “Están muy puestos los ojos sobre el G20 y cómo las naciones poderosas dan muestra de solidaridad en distintos ámbitos. Y esto nos conecta no solo con el cambio climático, sino también con la crisis de la pandemia, ya que al final tiene relación con la capacidad de las naciones por coordinarse frente a objetivos globales, donde las naciones más vulnerables se ven más perjudicadas”, explica Gonzalo Muñoz, High Level Champion de la COP25.

Muñoz lleva cerca de una semana en el Reino Unido, principalmente en Londres, para afinar, junto a Neil Topping (High Level Champion de la COP26) y a un equipo de personas de todo el mundo, los últimos detalles de sus presentaciones y labores en Glasgow. De hecho, el jueves le pasó el “testigo” de la posta al nuevo “campeón” del encuentro, labor que implica difundir la importancia de la lucha contra el cambio climático a nivel global, tanto a los firmantes como a las organizaciones sociales, empresas, gobiernos y la ciudadanía. O sea, una especie de “embajador” de la COP.

“Llevamos dos años trabajando, con toda la dificultad que implica un alto porcentaje de reuniones virtuales. Incluso, a muchas personas del equipo recién las estoy conociendo presencialmente esta semana”, dice Muñoz, y agrega: “Estoy confiado en que vamos a lograr un nivel de impacto inesperado del que hubiésemos podido proyectar hace dos o tres años”.

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