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El juicio de los chilenos del ChileDay al MK4

No hay dos opiniones: volver a hablar de mercado de capitales en un evento creado para difundir el mercado de capitales es el primer logro de una reforma que trae cambios estructurales, para unos, y tímidos, para otros. En Madrid y Londres, las conversaciones se multiplicaron esta semana. Entre los gestores de inversión y entre autoridades. Aquí, aplausos y reparos de muchos de los asistentes. Y las reuniones reservadas para influir en el MK4 que viene.

Crédito: Mar Mendez Photography Mar Mendez Photography

La escena fue vista con sorpresa por varios de los presentes, casi al cierre de la recepción organizada el martes 15 de septiembre por la embajada chilena en Londres. En una esquina del salón del Caledonian Club, dispuesto por dos horas para parte de la delegación que asistía al ChileDay, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, su coordinador de mercado de capitales, Eugenio Symon, y los senadores Rodolfo Carter y Javier Macaya escucharon por algunos minutos a Alfonso Duval, CEO de Moneda Patria Investments. Era el enviado especial de la gestora. Alguno en ese salón habló del “efecto Tisné”. Días antes, el socio de Moneda, Fernando Tisné, quien no fue al ChileDay, había aplaudido la reforma del mercado de capitales lanzada hace una semana, pero la consideró poco ambiciosa, en una entrevista con DFMas. Ahí propuso públicamente medidas para traer a Chile US$ 15 mil millones administrados hoy por gestores chilenos en fondos radicados en Luxemburgo, Canadá o Irlanda.

La misión de Duval en el ChileDay fue explicar con peras y manzanas los cambios y efectos de la propuesta. Duval habló al día siguiente, en el hotel The Landmark London, con Macaya y la senadora Paulina Vodanovic, y pretendía hacerlo también con Rodolfo Carter, futuro presidente de la comisión de Hacienda del Senado. Pero en los minutos que estuvo con Jorge Quiroz, presentó la propuesta que, según Moneda, podría hacer de Chile un nuevo Luxemburgo. Se resumía en dos cosas, según quienes conocieron la conversación. Una, eliminar el IVA a las comisiones que los inversionistas pagan a los gestores de fondos, algo que no existe en Luxemburgo. Aquello iguala la cancha, pero no asegura el regreso de los fondos, afirman quienes lo proponen. Lo segundo sí: poner incentivos para que las AFP, los mayores inversionistas chilenos, prefieran destinar esos mismos dineros a fondos radicados en Chile en vez de Luxemburgo, con fórmulas para reducir en Chile sus presupuestos para el pago de comisiones de administración.

De acuerdo a testigos, Quiroz solo escuchó y no dijo prácticamente nada. Pero antes, en privado, había manifestado su interés por escuchar la propuesta. Quienes lo conocen, dicen que Quiroz es refractario a ese tipo de contactos. “No se va a convencer en un pasillo”, señala el representante de un grupo de actores financieros presente en Londres.

La tarea en el ChileDay fue, para varios, abrir la puerta y establecer contactos para influir posteriormente, presentar antecedentes y entregar más detalles. “La idea es generar un incentivo para que los fondos se instalen en Chile”, enfatiza uno de sus promotores, que resalta que las reuniones de Duval no fueron encuentros escondidos ni disimulados: sus gestiones fueron a ojos vistas. Y que el cambio beneficia a toda la industria, cuyos gestores masivamente han creado fondos en el exterior para invertir en Chile y la región.

No fue la única reunión ni la única propuesta que se transmitió en el ChileDay a las autoridades gubernamentales o parlamentarias. Las conversaciones de café arreciaron. Es que el ChileDay, un megaevento creado hace casi 20 años, sirve también para eso. Si el encuentro en Madrid, el lunes, fue una jornada más de negocios, corporativa, define un asistente, la de Londres congrega más al mundo financiero. “Aquí está la plata”, indica un parlamentario que llegó hasta acá. “Se reúnen pares improbables”, grafica un inversionista que describe cómo se relacionan los chilenos que llegaron al evento y que fueron fácilmente la mitad de los 809 acreditados en Madrid y de los cerca de 500 de Londres.

Guillermo Tagle, director de ChileDay, admite que el aspecto relacional es un atributo del evento. “Evidentemente que el ChileDay tiene este propósito, que es un subproducto. En un ambiente fuera de tu trabajo normal y tu agenda normal, y con el día abierto por delante, puedes escuchar y conversar de las aprensiones que tienes de una cosa u otra”, explica. “Se genera una cercanía del sector público, privado e inversionistas extranjeros en un ambiente distinto, un ambiente de apertura, tanto para escuchar como para opinar y hablar, que es muy positivo para el país. Todos con el mismo foco y en la misma dirección”, agrega Alejandro Puentes, socio de Altis y director de empresas como WOM y Plaza.

La agenda oficial se complementa además con agendas paralelas donde se activan contactos, se conocen potenciales clientes y se llega también a las autoridades. En Madrid hubo cócteles y cenas organizadas por el estudio de abogados Garrigues y la gestora española A&G, a la que se incorporaron recientemente exejecutivos y exsocios del Security. En Londres, lo mismo hizo BCI, Toesca y HSBC. A algunas de ellas fueron invitados algunos de los cuatro ministros que, de manera inédita, llegaron al ChileDay: Quiroz, Daniel Mas, Ximena Rincón y Louis de Grange. Este último tuvo una veintena de encuentros y en ambas ciudades disponía de un salón para reuniones con empresas chilenas y extranjeras. Otros ejemplos: en las afueras de The Landmark London, un británico preguntaba por una reunión con Daniel Mas. Y alguien confidencia que tanto en Madrid como en Londres se aparecieron en la cumbre de los chilenos empresas españolas y británicas fabricantes de fragatas: enterados de recientes compras de Perú y Argentina, querían ofrecer también sus “productos” a Chile.

Los aplausos

La conclusión generalizada es unánime: la sola discusión sobre la recientemente lanzada reforma al mercado de capitales es positiva.

“Pone en discusión el tema de la importancia del mercado capitales y muchos puntos sobre las íes en temas específicos sobre los cuales es necesario seguir avanzando. En la discusión parlamentaria probablemente hay espacio para mejorarla, pero es un avance muy grande: Chile necesitaba hace tiempo una reforma un poquito más audaz que lo que nos habíamos atrevido a hacer hasta ahora”, opina José Manuel Silva, director de inversiones de LarrainVial Asset Management.

“Es un buen avance, creemos que parte de los recursos que salieron de Chile hace unos años, por la incertidumbre, deberían volver, y así apoyar la inversión y desarrollo del país”, añade Alejandro Bezanilla, socio y director ejecutivo de Toesca.

“Lo mejor que tiene la reforma de MK4 es que estemos discutiendo la reforma de MK4. Es una deuda, no quiero decir histórica, pero es una deuda que tenemos como país el volver a retomar estos temas, post todo el paréntesis que significó el estallido. Que volvamos a retomar esa agenda me parece lo más valioso”, realza Puentes, quien cree que la dirección planteada por la segunda megarreforma de Quiroz, firmada por él y por el Presidente José Antonio Kast, es correcta.

La reforma incluye dos grandes conjuntos de cosas: un incentivo directo a la compra de inmuebles, a través de la creación de un Fondo Nacional de Viviendas, Fonavi, y un subsidio al pie para créditos hipotecarios; y diversas medidas para desarrollar el mercado de capitales por la vía de aumentar la liquidez de las empresas abiertas, la creación de una bolsa para empresas junior y la eliminación de trabas que Quiroz definió como impuestos de frigobar.

Pablo González, CEO de Inversiones La Construcción, aplaude esos dos ejes de la reforma. “La crisis habitacional en Chile es muy grande y pasa necesariamente porque el mercado de capitales sea capaz de financiar el acceso a la vivienda”, dice sobre lo primero. “Hay una serie de normativas que son más de detalle, y que tienen que ver con eliminar roces que existen en los mercados o eliminar algunos impuestos, facilitar el acceso de inversionistas extranjeros al mercado chileno. Es bastante microeconomía de los mercados”, agrega sobre lo segundo.

La banca también opinó sobre ambas cosas en el ChileDay. “Los cambios al mercado de capitales son muchos y muy pequeños en sí mismos, y es el conjunto el que hace un sentido”, manifestó José Manuel Mena, presidente de la Asociación de Bancos que destacó el Fonavi, pero sobre el que sugiere un doble clic en su ingeniería de detalle.

Las mejoras

Y si bien el balance global es positivo, los matices comenzaron a aflorar una semana después del anuncio de MK4. Tagle no visualiza grandes obstáculos. “Yo he estado trabajando con algunos de los asesores del ministerio que están fabricando la letra chica y creo que todavía falta que la comunidad lo entienda bien, lo procese. Debe haber detalles que están en el proyecto, a lo mejor va a haber que corregir alguna cosa, evidentemente todos estos proyectos van evolucionando”, afirma.

Sin embargo, el diagnóstico de una reforma necesaria, pero poco ambiciosa, no es aislado. Alejandro Puentes siente que a la reforma algo le falta. “Uno siempre quiere que sea más, y efectivamente yo creo que en algo se queda corto. ¿Por qué? Porque sería malo para el país que empecemos a discutir sobre un MK5, MK6 y MK7, y por lo tanto, nadie sabe hacia dónde vamos y empieza a prestarse para que gobiernos futuros vuelvan a tocar el mercado de capitales para un lado o para otro. Si fuese siempre en esta misma dirección, no tengo problema, pero lamentablemente eso no lo podemos asegurar”, plantea.

Hay reparos más específicos, atingentes a industrias específicas, que las autoridades políticas en este ChileDay escucharon en los pasillos de los hoteles madrileños y londinenses. Representantes de una gestora de inversiones se preguntaban preliminarmente si una de las medidas introducidas, al artículo 107, que elimina la ganancia de capital para operaciones bursátiles (hoy se exige la denominada presencia bursátil y la reforma propone un capital flotante mínimo de 15% de las acciones), permite el acceso a ese beneficio a fondos no domiciliados en Chile. “El punto es que los gestores de fondos internacionales deben competir en igualdad de condiciones, como si estuvieran establecidos en Chile”, advierte un gestor presente en el ChileDay.

El socio de Carey, Salvador Valdés, aplaude el nuevo régimen de empresas emergentes con interés por cotizar en bolsa, porque acceden a un proceso de registros rápidos y menor carga regulatoria e incentivos tributarios. Sin embargo, ya sugiere un cambio. “Hoy está restringido a empresas de tecnología y mineras, pero me gustaría que esa ventana se abriera para otros rubros, especialmente agroindustria, donde Chile tiene ventajas comparativas frente al mundo”, explica.

Sobre ese nuevo mercado circuló otra prevención, de índole administrativa. La reforma obliga a registrar el reglamento de la nueva bolsa en la Comisión para el Mercado Financiero, CMF, lo que ni siquiera se exigió para el ScaleX, el mercado alternativo para las startups que tuvo poco éxito. Una burocracia de esas que Quiroz busca, precisamente, remover, dice alguien con interés en esas tratativas.

“Echamos de menos mejoras en la regulación de las inversiones de las compañías de seguros, donde es necesario una modernización”, se limita a opinar Alejandro Bezanilla, de Toesca. La industria aseguradora ha planteado antes flexibilizaciones en torno a los límites de inversión.

José Manuel Silva cree que “si Chile quiere transformarse en un centro regional financiero, probablemente se requiere más” y, en un aporte metodológico, recuerda cómo Chile trajo en el siglo XIX a intelectuales como Claudio Gay, Andrés Bello y Rodulfo Philippi. “Quizá uno debiera hacer lo mismo hoy día y traer expertos internacionales que nos digan: ‘Bueno, si ustedes quieren convertirse en un centro financiero regional, esto es lo que hay que hacer, estos son los costos que eso tiene, estos son los beneficios y tienen que cambiar tales leyes’”, ejemplifica Silva, quien no considera que la reforma planteada sea tímida.

La dificultad de agregar nuevas materias a la reforma radica en hacer más compleja una tramitación parlamentaria que pretende despachar el MK4 este mismo año. El gobierno quiere aprovechar su mayoría en el Congreso para aprobar sus grandes reformas estructurales, lo que podría conspirar para lograr una nueva legislación que aborde todo a la perfección. “Sin duda que prefiero la urgencia que lo óptimo, pero creo que todavía hay ciertas cosas que se pueden hacer, dentro del margen de urgencia que tiene el gobierno. Creo que lo que sí le falta es cómo hacemos volver a todos estos capitales que en algún minuto salieron”, apunta Puentes, en referencia a la certeza jurídica dañada en los últimos años en Chile.

Varios coinciden con el propósito de transformar a Chile en un Luxemburgo. “Hay que ver qué es lo que hizo Luxemburgo para convertirse en una plataforma de un gran back office de fondos mutuos, porque Luxemburgo no administra la plata, Luxemburgo hace la contabilidad, la transferencia de los dineros, etc.”, detalla Silva, quien coincide en que el IVA a las comisiones, que Moneda sugiere eliminar, es de aquellos “impuestos frigobar” que describió Quiroz. “En muchos de estos países no hay IVA a las comisiones. Desde ya, uno de los problemas que surgen en la ley es que el sistema de cobro chileno queda en desventaja: nos van a hacer competir con fondos internacionales que van a tener las mismas ventajas tributarias, pero si ellos no cobran (el IVA), y cuando los retornos son de puntos bases, el 20% de una comisión es importante”, dice

Secunda Puentes: “¿Cómo hacer un Luxemburgo? Veamos lo que tiene Luxemburgo y copiémoslo (…) Esto genera una externalidad tan positiva y un ecosistema tan positivo, una serie de servicios asociados, que al final la cuenta es positiva para el país de todas maneras”.

Los dos tercios

En los pasillos, varios apuntaban sus críticas a la reforma que cambia las supermayorías requeridas en la Ley de Sociedades Anónimas para fusiones, divisiones o ventas de activos relevantes, desde los dos tercios al 51%. En voz baja, algunos apuntaban con esto a una transferencia de riqueza desde los actuales accionistas minoritarios a los controladores de las empresas. El gobierno ha defendido el cambio, porque, sostiene, podría aumentar la liquidez de las empresas, beneficiando a los minoritarios.

Dos voces plantean desde Londres sus prevenciones preliminares.

Pablo González, de ILC, controladora de AFP Habitat: “Yo creo que es algo que hay que mirar con detención, porque no hay que olvidar que muchos de estos quorum que hay hoy día en la ley tienen que ver con historias que no fueron muy felices para los accionistas minoritarios en el mercado chileno. Hay que entender un poco más el alcance que tiene, pero creo que ese es un tema a observar con cuidado”.

Casi lo mismo plantea Salvador Valdés, abogado de Carey. “El tema de dos tercios hay que analizarlo con más detalle. Hay algunas decisiones más delicadas, como la venta de más del 50% del activo de la empresa. Hay que verlo en paralelo con una nueva definición del precio a pagar para quienes ejercen su derecho a retiro, sobre todo en empresas cerradas o sin presencia en bolsa”, afirma.

Consultado para este reportaje, desde el Ministerio de Hacienda dijeron mantener “una disposición permanente a escuchar y evaluar técnicamente propuestas que contribuyan a los objetivos del proyecto”.

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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

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