El nuevo socio de la familia Paulmann en Adelco ahora mira el sector salud en Chile y el naviero en Perú

El grupo brasileño, que esta semana selló su ingreso a la distribuidora Adelco, de la familia Paulmann Mast, también evalúa el negocio naviero en Perú. El socio de IG4 en Chile, Pablo Kuhlenthal, detalla los planes para Adelco y los próximos objetivos de la gestora. “En el sector salud en Chile hay compañías que la pandemia les pegó duro”, dice. “Se crearon oportunidades y hemos visto más de un activo ahí. Hay clínicas en regiones y en Santiago”, agrega.




Cerca de un año duraron las conversaciones entre el fondo de private equity IG4 y la familia Paulmann Mast. Esta semana, finalmente, firmaron el acuerdo mediante el cual el fondo brasilero adquirirá el 50% de Adelco tras concretar un aumento de capital de US$57 millones. El acuerdo contempla un pacto de accionistas, diversas fórmulas para llevar a cabo la estrategia de salida del fondo, pero también un plan que ya tiene un nuevo gerente general y que aspira a duplicar el valor de la distribuidora.

Pablo Kuhlenthal, representante de IG4 en Chile, explica que con Adelco buscaron tener exposición a un negocio que sea parte del eslabón de la cadena de suministro, pues la tendencia de digitalización y de e-commerce saldrá fortalecida tras la pandemia, mientras que el retail tiene una amenaza.

“Empezamos a buscar oportunidades y llegamos a que Adelco estaba buscando un socio para reestructurarse dado los años duros provocados por la pandemia”, cuenta Kuhlenthal.

El nuevo CEO de la compañía será Sebastián Simonetti, que en Sodimac se desempeñaba como gerente corporativo de Retail Digital. Pero también están trabajando con un head hunter para seguir fortaleciendo el equipo ejecutivo.

“Lo positivo de la larga negociación es que permitió generar mucha confianza en el proceso, nos afiatamos y nos conocemos super bien, somos un fondo y tenemos ciertas particularidades y sabemos que ellos son una familia y tienen cierta gobernanza. Somo todos conscientes de las restricciones del otro y eso nos permite tener las expectativas correctas”, comenta el representante de IG4 en Chile.

El acuerdo contempla un pacto de accionistas que entre otros aspectos regula el gobierno corporativo de Adelco: habrá un un directorio de siete personas, donde cada parte elegirá a tres y un último, independiente, asumirá la presidencia.

Estrategia de salida

El fondo II de IG4, con recursos por US$340 millones, es el vehículo que entró a la propiedad de Adelco, y en su cartera, con esta inversión, ya tiene cuatro compañías: dos en Brasil, una firma ligada al sector salud y un terminal de granos, además de Graña y Montero en Perú, donde tomaron el control.

Con un horizonte de inversión de entre cinco y siete años, la estrategia de IG4 es tratar de duplicar el tamaño de la compañía. Con retornos esperados cercanos al 20% anual en dólares, Kuhlenthal detalla que en cinco años la empresa, que tras el deal fue valorada en poco más de US$100 millones, debiera valorizarse por sobre los US$ 200 millones.

“Adelco hoy vende US$100 millones, pero llegó a vender cinco veces eso. Tiene potencial”, explica Kuhlenthal, y señala que uno de los problemas que tenía la empresa era el capital de trabajo, pues en su rubro la venta a los almacenes no se paga en el acto, sino que a plazo, por lo que mientras mayor es la venta, Adelco requiere más capital. Por ello es que los US$57 millones irán a fortalecer ese crecimiento, pero también a generar eficiencias logísticas y estrategias comerciales, distribuir más marcas propias y fomentar ecosistemas digitales. Incluso el crecimiento inorgánico en el área de tecnología no está descartado.

Sobre la estrategia de salida de la empresa, las oportunidades son varias. Una posterior apertura a bolsa no se descarta, dice Kuhlenthal, pues es posible abrir a bolsa una empresa con ventas sobre US$200 millones o US$300 millones, pero “creemos que Adelco puede ser un jugador estratégico para los grandes jugadores de distribución, donde vendes capacidad instalada y de gestión en categorías donde no son tan fuertes, como es alimentos; o puede ser a otro fondo. Alternativas creemos que hay”.

¿No les complicó el clima político para concretar la operación? No, dice el ejecutivo de IG4. Y es que su juicio, “si fuera porque nos guste o no el Presidente, tendríamos que irnos para la casa cada cuatro años. Tenemos una visión de más largo plazo, y lo que miramos más es que las instituciones estén funcionando, que sean independientes los poderes del Estado, y que la macro de cierta estabilidad. En Chile la institucionalidad sigue funcionando”.

Los negocios por venir

El fondo II ya terminó su período de inversión y entrará en proceso de hacer crecer las compañías adquiridas. Pero en IG4, con US$1.200 millones bajo administración, ya están trabajando en un tercer fondo que esta vez será de unos US$500 millones, con el que continuarán con su estrategia de situaciones especiales. Es decir, empresas que atraviesen por problemas.

Y ya hay algunos negocios a la vista. En paralelo a las compras que ya cerraron, han analizado negocios navieros en Perú, en el rubro de cabotaje, pero también “en el sector salud en Chile hay compañías que la pandemia les pegó duro, porque el Covid no le generó utilidades, los hospitales, por ejemplo. Se crearon oportunidades y hemos visto más de un activo ahí. Hay clínicas en regiones y en Santiago, hay de todo”, comenta Kuhlenthal.

Los precios de los activos, cuenta el ejecutivo, han tendido a la baja, en línea con lo que ha ocurrido en la bolsa, y eso abre oportunidades de inversión, pero los riesgos también se han ajustado al alza. En concreto, explica, hay inversionistas vendiendo en el país, pero “no porque quieran irse sino porque quieren diversificarse y están dispuestos a vender una parte de su negocio. Está el efecto temor pero también diversificación, gatillado por la incertidumbre, pero no es que quieran dejar de hacer negocios”, dice Kuhlenthal.

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