¿Es una reforma tributaria radical? La pregunta que enfrentó a Carolina Fuensalida con Andrea Repetto

25/04/2019 FOTOGRAFIAS A CAROLINA FUENSALIDA, COORDINADORA DE MODERNIZACION TRIBUTARIA Mario Tellez/La Tercera CAROLINA FUENSALIDA MERINO - ABOGADA - MINISTERIO DE HACIENDA - RETRATOS - ENTREVISTA

Ambas especialistas de trayectoria en temas tributarios coincidieron este martes en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados. La primera de ellas criticó el momento en que se discute la reforma y el cómo está estructurada afirmando que no avanza en simplicidad. Mientras que la académica de la Universidad Adolfo Ibáñez puso el acento en que se " no se puede seguir dilantando la discusión".


La reforma tributaria que presentó el gobierno busca recaudar 4,1% del PIB anualmente, unos US$12.000 millones, a partir del 2026. De ese total, el proyecto que se discute en la Comisión de Hacienda de la Cámara se lleva el peso del 77% de la recaudación total esperada.

Esta iniciativa, que modifica los impuestos a la renta, a las personas, crea un impuesto a la riqueza y busca reducir la elusión, evasión y las exenciones tributarias, ha generado discusión entre los expertos y políticos sobre lo estructural y radical que es esta propuesta del gobierno de Gabriel Boric.

Y ese fue precisamente uno de los temas que abordaron en la comisión la abogada tributarista de Fuensalida & del Valle Abogados, Carolina Fuensalida y la académica de la Universidad Adolfo Ibáñez, Andrea Repetto. La primera en exponer ante los diputados fue la exasesora del gobierno de Sebastián Piñera, quien de manera tajante sostuvo que esta es una reforma “radical”.

En su argumentación se preguntó “si esta es la oportunidad de llevar adelante una reforma tributaria de esta naturaleza, en circunstancia en que estamos en un momento económico complejo, con una inflación altísima, donde se discute si estamos o no en estanflación. Tenemos muchas incertezas y temores de todos los ciudadanos, desde los más humildes hasta los que tienen altos patrimonios”.

A ello sumó el hecho de que se acerca el plebiscito constitucional que “seguramente marcará el futuro del país de manera relevante, entonces ¿es la oportunidad para discutir un proyecto tan radical como este?

25/04/2019 Carolina Fuensalida Mario Tellez/La Tercera

Asimismo, Fuensalida criticó el hecho de que no exista una preocupación por el crecimiento económico. “No veo menciones ni preocupaciones en el crecimiento. Este es un elemento importante porque sin crecimiento, sin inversión, sin ahorro resulta difícil pensar en que se logrará esta recaudación”.

Para la experta, la propuesta tampoco avanza en la simplicidad. “El sistema tributario quedará de la siguiente manera. Tenemos un sistema integrado para las pymes, que me imagino se mantiene porque se piensa que es el sistema más óptimo. Habrá otro para las grandes empresas. No hay un sistema bueno y otro malo, pero lo que no debe ocurrir es que en un país tengamos distintos sistemas”.

Por último, tuvo reparos al concepto que el gobierno ha querido acuñar de pacto tributario. “El proyecto está centrado en la generación de un posible pacto y tenemos que recordar que un pacto es un tratado de dos o más partes que se comprometen a cumplir lo acordado. Sin embargo, cuando uno se encuentra con una reforma tan radical como esta se requiere saber qué opinan los incumbentes que van a tener que financiar y soportar las cargas u obligaciones que establece un pacto como este”.

05/11/2021 FOTOGRAFIAS A ANDREA REPETTO Mario Tellez / La Tercera

La visión de Andrea Repetto

Luego llegó el turno de la académica de la Universidad Adolfo Ibáñez, Andrea Repetto, quien comenzó su presentación argumentando por qué se necesitan los recursos. Lo primero que mencionó fue que además de contar con recursos para financiar nuevos gastos, se debe “llevar adelante un proceso de consolidación fiscal y recuperar la práctica de cumplimiento de la regla de balance estructural. Este proceso ya empezó con la aprobación del presupuesto 2022 en el Congreso, que implica revertir la expansión del gasto del año 2021, y con su cumplimiento a la fecha”.

¿Es este el momento para impulsar una reforma como esta? Ante esa pregunta realizada por los diputados, la economista dijo que “debemos hacerlo porque necesitamos financiar los mayores gastos. Es un problema para la economía que la deuda siga creciendo, es un problema para la economía perder eventualmente el grado de inversión, porque si eso pasa todo será mucho más caro. Tenemos que hacerlo, pero con cuidado, de manera gradual para darle tiempo a que los agentes económicos se adapten a esta nueva situación. No podemos dilatar la discusión”. En este punto, Repetto subrayó que “la propuesta es suficientemente gradual como para dar tiempo a los contribuyentes a adaptarse”.

En esa línea, sostuvo que debemos hacerlo de modo de minimizar los efectos sobre la inversión, y para ello es muy importante revisar los impuestos propuestos en conjunto. “Esto es, determinar cuánto pagarían los contribuyentes adicionalmente por la suma de los distintos componentes, para que ello quede dentro de los rangos que se paga en otros países que compiten por nuestras inversiones”.

Y como contrapartida a lo que planteó Fuensalida, para Repetto esta no es una reforma radical. “No me parece que esta sea una propuesta radical, es más estamos atrasados respecto a nuestro nivel de desarrollo, de nuestras necesidades de financiamiento, de los nuevos gastos sociales, como para hacernos cargo de la situación de deuda fiscal”.

Para la experta, a diferencia de Fuensalida, la reforma avanza en simplificación. “La desintegración también es una buena idea pues tiene el beneficio de la simplificación, tanto para los contribuyentes como para la autoridad. También reduciría espacios de elusión. Por algo la desintegración es la norma en la OCDE”.

En su exposición también entregó algunas propuestas que apuntan a aumentar la recaudación: La primera que mencionó es la necesidad de reducir la evasión y elusión: “las estimaciones realizadas por el SII y Michel Jorratt entre otros, muestran que existiría amplio espacio para recaudar reduciendo la brecha entre lo que debiéramos recaudar y lo que efectivamente recaudamos. Es importante también para la legitimidad del sistema y para traer más recursos”.

Aquí resaltó “la mayor información, fiscalización y sanciones por incumplimiento, lo que está incluido en el proyecto. Por ejemplo, a través de la creación de un registro de beneficiarios finales y el denunciante anónimo”.

Con respecto al impuesto a la riqueza, Repetto dijo que “el primer paso es revisar nuestro impuesto a la herencia y el traspaso de activos inter vivos (hijos y nietos menores de edad y/o estudiando, sin ingresos propios, que son partícipes de sociedades). Esto último está considerado entre las medidas anti elusión y evasión y parece de primer orden”. Y con respecto el tramo exento del impuesto global complementario sostuvo que le parece que “las tasas de impuesto podrían haber comenzado a elevarse antes de las 70 UTA y con eso elevar la progresividad y la recaudación. Podríamos partir con un pequeño aumento de la tasa desde las 30 UTA, cerca de los dos millones al mes y que hoy pagan una tasa máxima de 4% aproximadamente”.

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