Expertos proyectan que el desempleo llegará a dos dígitos en el primer trimestre de 2020

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El comercio ha sido uno de los sectores más afectados por la crisis social y así lo reflejó la caída de 12,1% de sus ventas minoristas en octubre. Desde el sector anticipan una pérdida de hasta 100 mil puestos de trabajo.




Un verdadero derrumbe sufrieron las ventas del comercio minorista en octubre, según los datos entregados ayer por el INE, con una baja de 12,1% anualizado, el peor resultado desde que se lleva registro (2006). Por su parte, las ventas de supermercados cayeron 1,9% en doce meses, cifras que en conjunto llevaron al Índice de Actividad del Comercio general a descender 9,5% anualizado en octubre, coherente con la caída de 3,4% que informó el lunes el Banco Central en el Imacec.

Estos números no hacen más que confirmar el difícil momento que vive la economía como consecuencia de la crisis social, particularmente en ese sector, efecto que ya había anticipado la semana pasada la Cámara Nacional de Comercio (CNC) al dar a conocer las ventas presenciales en la Región Metropolitana, las que anotaron su mayor caída histórica con un descenso de 17,2%.

Todo lo anterior, hace prever también una compleja trayectoria para el desempleo en los próximos meses. Desde la CNC la gerenta de estudios, Bernardita Silva, señala que "somos el sector que tiene mayor cantidad de ocupados, cerca de un millón y medio, y por ende esto nos afecta fuertemente. Estimamos que el ultimo trimestre de este año la pérdida de asalariados privados sería entre 80 mil y 100 mil". Este análisis coincide con el de Peter Hill, presidente de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), quien indica que "de aquí a marzo o abril del próximo año vamos a llegar a cifras sobre el 10% de desempleo" a nivel nacional.

Esa fue la razón que llevó al gobierno a presentar el lunes su Plan Fiscal por US$5.500 millones para apuntalar a la economía, con la aspiración de ayudar a crear 100 mil empleos.

Desempleo en dos dígitos

Según los expertos, la posibilidad de que la desocupación en el país llegue al 10% es real.

David Bravo, del Centro de Estudios Longitudinales de la PUC, explica que debido a la metodología del INE, que captura trimestres móviles, "durante un periodo vamos a estar un poco ciegos respecto de cuándo comenzarán a materializarse los efectos de empleo, hasta que las cifras recojan el impacto completo de la agitación social". Sin embargo, agrega que dada la proyección de un nuevo registro negativo para la actividad en noviembre -que el mercado estima similar o incluso peor que el -3,4% de octubre-, "una caída de 2% en el empleo es algo bastante esperable. Estamos hablando de pérdidas de entre 170 mil y 200 mil empleos, y si a eso uno le suma que el mercado laboral tiene que acomodar a las personas que entran regularmente al mercado laboral, que es en torno del 1,5% al año, es bastante factible que a principios de 2020 vamos a estar mirando tasas del 10% de desempleo, aunque las conoceremos con algo de rezago".

Una lectura similar plantea el académico de la Universidad Santo Tomás, Alejandro Puente, quien estima que "las peores cifras de destrucción de empleo, con desempleo de dos dígitos, se verían hacia fines del primer trimestre", debido a que "las decisiones de empleo de muchas empresas podrían postergarse hasta después de las fiestas -Navidad y Año Nuevo- y también dependiendo de la actividad del verano, a la espera de algún repunte".

Por su parte, el economista de LyD Tomás Flores, aunque concuerda con el diagnóstico de un fuerte deterioro del empleo en 2020, plantea matices respecto de cuándo podrían verse en toda su magnitud. Esto, sostiene, porque "la estacionalidad de primavera y verano apoya la creación de empleo", lo que cambiaría hacia los meses de invierno. "Cuando la estacionalidad cambie, veremos un desempleo potenciado hacia el segundo trimestre, porque la creación de empleo va a ir a la baja y además veremos destrucción de empleo si el crecimiento de la economía es muy pobre. Ahí veríamos los dos dígitos", enfatiza.

Respecto de cuánto ayudarían las medidas del gobierno a la contención de la desocupación, las miradas son disímiles.

Bravo advierte que el gran problema de la crisis actual "es que su origen es interno", por lo que "si bien el paquete en general es bueno, es fundamental que vaya acompañado con orden público y que se aborden las causas profundas de esta explosión social".

En esa línea, Fabián Duarte del Centro de Microdatos de la U. de Chile, sostiene que "el timing de las medidas es importante, es relevante que trabajen en recuperar la economía, pero falta que planteen una agenda social en el corto plazo, porque estamos viendo las mismas políticas que tenía anunciadas hace semanas atrás, y eso ya no tiene ningún impacto", subraya.

Una opinión disidente expresa Alejandro Puente, no porque considere que las medidas no son las correctas, sino porque estima que son insuficientes. "Existe consenso en que este sea probablemente el shock más fuerte desde la crisis de los 80, porque no solo afectó a la economía, sino también dañó la confianza en la institucionalidad", explica el académico. Por lo mismo, añade que "me preocupa que la respuesta del gobierno no sea lo suficientemente fuerte como para hacer frente en la situación tan crítica y se requeriría una política fiscal más agresiva aún, con planes de empleo de emergencia y eventualmente subsidios".

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