Bolsa de Santiago sufrió su mayor caída desde noviembre por incertidumbre política tras el duro revés del gobierno en el TC, pero prevén rebote

El selectivo IPSA se quedó en los 4.750 unidades. No hubo ningún papel que registrara un alza en su precio.




La Bolsa de Santiago tuvo su mayor caída diaria desde noviembre, en medio de la tensión política generada luego que el Tribunal Constitucional no acogiera el requerimiento del gobierno para bloquear un tercer retiro del 10%, lo que supone un durísimo revés político para el presidente Sebastián Piñera.

El IPSA, principal indicador de la plaza local, se despidió de las operaciones con una baja de 2,35%, su peor desempeño desde el 29 de noviembre cuando se desplomó 2,77%.

El indicador se quedó en los 4.750 unidades, lo que a su vez representa su nivel más bajo desde el 3 de marzo pasado.

Las acciones más castigadas de la sesión fueron Sonda ($475,19: -3,98%), Falabella ($3.300; -3,79%), Cencoshopp ($1.419; -3,66%), Copec ($8.449; -3,66%) y Mallplaza ($1.295,3; -3,47%)

En la jornada de hoy, no hubo ningún papel del IPSA que registrara un alza en su precio.

El arduo debate en torno a los retiros de fondos desde las AFP se ha convertido en factor de las acciones en los últimos días. La semana pasada, de hecho, las acciones cayeron ante la inquietud que provocaron algunas manifestaciones y disturbios, en protesta precisamente contra la decisión del gobierno de recurrir al TC para bloquear dichos retiros.

Hay más. La Asociación de Aseguradores de Chile solicitó al Tribunal Constitucional que, en el marco del requerimiento presentado la semana pasada por el gobierno en contra del proyecto del tercer retiro, el cual fue aprobado por el Congreso, se decreten audiencias públicas en las que el gremio pueda plantear su postura. Ello debido a que, a diferencia de las dos iniciativas anteriores, ahora se incluyó la posibilidad de que se puedan hacer retiros de las rentas vitalicias.

El tema político ha opacado totalmente el extraordinario desempeño del precio del cobre, que sigue en busca de sus máximos históricos, y de las expectativas en torno a la recuperación de la economía, de la mano de los menores contagios y la exitosa campaña de vacunación.

El efecto, a juicio de Germán Guerrero, de MBI, es por la falta de institucionalidad, no por el retiro en sí. “De alguna manera, aquí se hizo un golpe de Estado blando, donde el presidente hace rato no gobierna, sino que los políticos populistas en un año lleno de elecciones. Creo que hay temor a que se gobierne de esta manera y en este escenario con pandemia”.

No obstante, no todo es negativo. “Existía la opción que el Gobierno aplicara un veto sustitutivo y enriqueciera el proyecto del Congreso. Sin embargo, el Presidente tomó la decisión de promulgar el proyecto del Congreso, reconociendo su derrota política, pero informando que presentará por separado un proyecto para entregar un bono de $200.000 a los 3 millones de cotizantes con saldo cero. A la vez, dio a conocer que retira su proyecto de retiro de los fondos de pensiones. Por lo tanto, estamos en presencia de sólo un tercer retiro de los fondos de pensiones. Nos parece que el Gobierno ha tomado la decisión oportuna y vemos un rebote importante del IPSA, el cual se recuperaría rápidamente e incluso podría ir nuevamente en búsqueda de los 5.000 puntos. Con un retiro del 10% de los que tienen fondos en las AFP, sumado al bono de $200.000 para los que no tenían saldo, permitirá dar un nuevo impulso a la economía, principalmente a través del consumo, en un escenario de una reducción significativa de la incertidumbre”, dijo Guillermo Araya, de Renta 4.

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