Las tierras que Juan Sutil está dispuesto a vender en La Araucanía

Juan Sutil, Presidente de la CPC. Foto : Andres Perez

Se trata de 300 hectáreas de un predio en la comuna de Galvarino, donde tiene el 50% de la propiedad. Las tierras serían vendidas a la comunidad indígena José Quilaleo II, y Sutil promueve desarrollos productivos conjuntos.




Hace seis meses, el 11 de agosto pasado, a través de una videoconferencia, el presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Juan Sutil, participó en una reunión de la comisión de política forestal de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi). En la reunión, participaron 17 personas. Sutil no es un integrante habitual, igual que la ministra de Desarrollo Social, Karla Rubilar, de esa comisión, que discute desde hace dos años la compra de predios forestales reclamados por comunidades indígenas en La Araucanía. En la sesión, Sutil habló de su propio fundo.

Según el acta de la sesión, Sutil contó ese día “que es socio de un predio, de la comuna de Galvarino, que estaría solicitado por una comunidad y que está disponible para la venta”.

Sutil se refería a un predio de 1.300 hectáreas, donde se encuentra el fundo Nilpe, el que ha sido objeto de numerosos ataques incendiarios desde hace años años, algunos de ellos, en los últimos meses.

Según la memoria 2019 de Empresas Sutil, que controla el timonel de la CPC, su filial Agrícola Sutil cultivaba 1.000 hectáreas de cultivos anuales (trigo, avena y raps) en la IX Región en el fundo Nilpe. Actualmente unas 200 hectáreas se están utilizando para plantaciones de cerezos, en asociación con Hernán Garcés, presidente de Garcés Fuit.

También tiene actividades forestales en más de 400 hectáreas en el fundo Nilpe. Según otros registros oficiales de la compañía, tenía 305 hectáreas de pino y 106 hectáreas de eucaliptus.

El predio pertenece a Sutil en un 50%, porcentaje que el empresario adquirió hace cerca de 10 años. Ahí es socio de Raúl Quintas, empresario de la región, y antiguo dueño del total de la propiedad.

Juan Sutil refrendó el contenido del acta de la Conadi a Pulso, pero precisó algunos detalles. Sutil afirmó que se trata de una porción de 300 hectáreas que él y su socio se allanan a vender a la comunidad indígena José Quilaleo II, la que ha solicitado las tierras. Sutil aclaró que la intención de venta viene desde hace unos cuatro años, pero que no se ha podido efectuar por complejidades administrativas de la legislación. En la memoria del año 2015 de Empresas Sutil se informó que en enero 2016 la compañía recepcionó documentación de Conadi “informando una posible alternativa de compra del predio Fundo Nilpe ubicado en la comuna de Galvarino a favor de dos comunidades indígenas”.

El empresario agroindustrial destacó la cercanía y “buena convivencia” que ha tenido con esa comunidad, la que, según cuenta, “ha salido al rescate del predio en los numerosos intentos de quema. Hemos recibido todo el apoyo de la comunidad”, dijo.

También descartó de plano que su intención de venta se haya visto incentivada por los ataques y asegura que la venta será al precio de mercado, según así lo determine una tasación de la propiedad.

Según explicó Sutil en la reunión de la Conadi, “los recursos de la venta serían reinvertidos en el propio desarrollo productivo del predio”, con un esquema similar a lo realizado con comunidades indígenas de Ercilla -Temucuicui, Clarita Catrileo y la de Juan Carlos Curinao-; en Vilcún, con la de Aquiles Conejeros, y con comunidades de la comuna de Llolleo.

Sobre aquello, Sutil detalló a Pulso que la idea es que los recursos que se generen de esa transacción se puedan invertir luego asociativamente en lo que él define “un encadenamiento productivo” para generar desarrollo sustentable y valor. Para aquello, dice que “ellos ponen las tierras, mientras que nosotros ponemos la tecnología, y el asesoramiento, el Estado también participa a través de los subsidios que les pueda dar en materia de riego, por ejemplo, y en este punto, nosotros podemos poner la diferencia si es necesario”.

Añade que la idea es que en esa porción de tierra, la comunidad indígena pueda producir frutillas, frambuesas y moras.

Comenta

Los comentarios en esta sección son exclusivos para suscriptores. Suscríbase aquí.