Mientras los bancos centrales siguen bajando tasas, aumenta temor de una trampa de liquidez

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Esa situación se produce cuando la política monetaria ya no reactiva la economía. En los países desarrollados ya se está prácticamente en el piso de las tasas rectoras, por lo que hay que comenzar a mirar otras herramientas, como la fiscal. Aunque un poco más alejado, en Chile también podría pasar.


El miércoles la Reserva Federal de Estados Unidos decidió bajar nuevamente la tasa de interés, siguiendo la tendencia global de relajación de la política monetaria para intentar darle más combustible a una economía desacelerada.

Este escenario global ha aumentado la percepción de riesgo sobre una trampa de liquidez en algunos países, incluido Chile.

La trampa de liquidez se da cuando la tasa de política monetaria no puede seguir bajando debido a restricciones monetarias o financieras. Eso, combinado con incertidumbre, hace que la gente prefiera no invertir, lo que no hace fluir el dinero.

Uno de los que ya alertó sobre la materia fue el World Economic Forum (WEF), en su informe de competitividad, donde indicó que "la política monetaria está quedando sin energía y algunos países están ya enfrentando una trampa de liquidez", lo que aumenta las posibilidades de una desaceleración más larga. Esto, en especial porque las políticas fiscales no se han ocupado totalmente, debido a un limitado espacio, como a altos niveles de deuda pública.

El director general del Banco de Pagos Internacionales (BIS), Agustín Carstens, afirma que una situación de ese tipo es mayor en los países desarrollados que en los en desarrollo. La autoridad indica a Pulso que "el BIS ha señalado repetidamente que en los países avanzados, ante la inacción de la política fiscal, los bancos centrales se han visto en la necesidad de introducir medidas de política monetaria no-convencionales. Estas han sido eficaces en contrarrestar los efectos más agudos de la reciente crisis, dando lugar a la extendida expansión que todavía disfrutamos. Pero la política monetaria ha sido sobre-exigida, y el espacio de política remanente es limitado, lo que nos acerca a un escenario de trampa de liquidez".

En este contexto, el experto agrega que "ahora es el turno de los gobiernos de contribuir con cambios en la política fiscal y ajustes estructurales". Carstens asegura que en los países en desarrollo aún hay espacio en la política monetaria para enfrentar una desaceleración.

El economista jefe de BCI, Sergio Lehmann, agrega que "en lo último, hemos visto que efectivamente en algunas economías la respuesta de la actividad al fuerte estímulo monetario ha sido extremadamente acotada, por debajo de lo que se hubiese esperado. Destacan en este caso, lo observado en Japón y Europa. A pesar de tasas de política negativas y masivas inyecciones de liquidez por la vía de compra de bonos, la actividad no repunta. Detrás de ello se advierten, particularmente en estos casos, factores estructurales".

El economista jefe de Scotiabank, Jorge Selaive, destaca también las municiones acotadas en materia monetaria que tienen los bancos centrales. "Gran parte de los bancos central en el mundo aún no habían logrado llegar a sus niveles de TPM neutrales desde la crisis subprime cuando tuvieron que comenzar a reducir nuevamente sus tasas", afirma.

En Chile

Para nuestro país se espera una baja más en la TPM durante este año, para llevarla a 1,5%.

"En el caso de Chile, el piso nominal efectivo para la TPM probablemente también está sobre 0%, quizás en 0.5% anual, el piso histórico al que llegó la en 2009 en medio de la crisis financiera global. La razón por la que se requiere una TPM positiva en Chile debido a la importancia de los fondos mutuos en el manejo de la liquidez de los ahorrantes. Ir más abajo de 0.5% podría producir problemas en el funcionamiento del mercado monetario chileno con efectos contraproducentes en la oferta de crédito y la demanda agregada. La conclusión es que si la TPM va a estar en 1.5% de aquí a fines de año y el piso efectivo está en 0.5%, el riesgo de toparnos con una situación de trampa de liquidez no se puede desconocer", afirma el economista jefe para América Latina ex Brasil de BTG Pactual, Luis Óscar Herrera.

El experto afirma que si se llega a una situación así, "hay que pensar fuera de la caja, porque las principales alternativas que se han probado en las economías desarrolladas: relajamiento cuantitativo o intervenciones no esterilizadas en el mercado cambiario probablemente tendrían un impacto reactivador muy limitado en el caso de Chile.

Una posibilidad sería usar un programa de relajamiento cuantitativo y establecer un poder comprador de bonos públicos y privados de largo plazo. El objetivo sería reducir los premios por plazos y riesgo que pagan esos bonos y así empujar a los bancos e inversionistas a comprar activos más riesgosos o prestar, y así reavivar el crédito y la inversión".

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