El nuevo giro estratégico de las empresas hacia las startups

COSTANERA CENTER - EDIFICIOS - CONTRAPICADO - COMUNA DE LAS CONDES - PUBLICADA - Tem - 09 Mayo 2017. Costanera Center. Foto Andres Perez - Santiago - Region Metropolitana - Chile - Andres Perez - Andres Perez Costanera Center

Si hasta hace un par de años se asociaba emprendimiento a I+D dentro de las compañías o la compra de nacientes negocios, ahora es el turno del corporate venture capital (CVC). Más que hablar de “ecosistema”, hoy en innovación se piensa en el Ebitda.


Claudio Barahona se levanta de la silla apenas comienza la entrevista en una de las salas de Wayra en Providencia y, plumón en mano, grafica con entusiasmo sobre la pizarra lo que está sucediendo en la relación entre las grandes empresas y las startups: una aproximación creciente al corporate venture capital (CVC), donde una compañía compra una participación menor al 50% en un emprendimiento que ya cuenta con un negocio de un tamaño atractivo y participa en su directorio, y que representa una etapa más sofisticada de un vínculo hasta hace un par de años asociado al esquema tradicional de I+D interno o a fusiones y adquisiciones (M&A).

“¿Por qué una compañía hace corporate venture capital? Primero por sobrevivencia y estrategia de largo plazo, luego por retornos y generación de negocios de corto plazo -como la reventa de productos o su utilización interna- que pega al Ebitda de este año y, finalmente, un retorno de la inversión”, dice Barahona, country manager de Wayra Chile, el hub de innovación abierta de Movistar, y director de la Asociación Chilena de Venture Capital (ACVC).

“Hoy día una gran empresa tiene múltiples amenazas. Por ejemplo ser commodities, porque todas las grandes compañías ahora son de valor agregado, tecnológicas. Después tienes los nuevos jugadores: los GAFA (Google, Amazon, Facebook y Apple), que hace que en todas las industrias alguien está amenazado por un actor que no existía hace 10 años. Y después tienes lo que yo llamo “todo es global”. Tu competidor ya no es el almacén del frente, ahora es global. Estas tres cosas te obligan a una reinvención. Ninguna empresa hoy tiene un futuro de aquí a 20 años si no se reinventa. Probablemente hay industrias que lo están haciendo más rápido, como telecomunicaciones”, agrega.

Wayra invierte entre US$ 100 mil y US$ 200 mil para una participación que en promedio alcanza entre 6% y 7% de una startup, suficiente para tener un asiento y voto en los directorios de los emprendimientos. Se trata de operaciones bajo el lema never alone, es decir, nunca solos por lo que se coinvierte con otros. Cuenta con un presupuesto establecido pero en casos excepcionales se pueden pedir más recursos a la matriz en España.

En 2018, Wayra logró alrededor de 3,5 millones de euros en generación de negocios en Chile y la meta, trazada globalmente, es alcanzar del orden de 90 millones de euros en el país en un plazo de aquí a cinco años.

“Pensamos en invertir en tres o cuatro empresas este año, similar a 2018. El reto no es tanto invertir en las empresas este año sino más bien en cómo hago crecer a las que invertí hace dos años atrás. Nuestro reto es más sobre el portafolio existente que por el que estoy por captar”, explica Barahona. El perfil de los socios actuales son B2B (negocio a negocio) digitales y de tecnologías innovadoras en áreas como ciberseguridad, data, cloud computing, IOT (Internet de las cosas), comparación de precios en el transporte o manejo remoto de industrias.

Espacio para crecer

Masisa es otro ejemplo. El portafolio de startups invertidas facturó US$ 2,2 millones en 2018 y se espera duplicarlo en 2019. Durante el año pasado invirtió en seis empresas y se proyecta un número similar en este ejercicio. Así, llegaría a un portafolio de 16 a 20 empresas. El presupuesto depende de las oportunidades que se presenten y se apalanca con socios estrategicos como UDD Ventures y Dadneo, lo que le permite multiplicar por tres la inversión y diversificar el riesgo. Los focos de inversión en CVC son empresas que estén desarrollando tecnologías en materiales de construcción, transformación y soluciones constructivas.

“Históricamente estamos hablando de un monto anual cercano a US$ 1 millón de inversión early-stage. En 2019 y 2020 queremos multiplicar esta inversión de la mano de alianzas con firmas de venture capital de América Latina y Estados Unidos, ya que entendemos que necesitamos entrar en series A y B para tener impacto significativo en una empresa como Masisa que factura más de US$ 600 millones”, dice José Catalán, gerente corporativo de Innovación de Masisa.

“En mi experiencia, las empresas siempre se han conectado con emprendedores y startups, pero los han visto como potenciales proveedores y en un contexto de negocios donde no existía tanta incertidumbre como hoy, razón por la cual no compartían el riesgo. En los últimos años efectivamente ha habido un cambio en esta relación y es natural en la generación de un proceso de innovación corporativa pasar de convocatorias y bootcamps en fases tempranas (de bajo riesgo y generalmente ejecutadas por consultores externos) a una relación tipo CVC”, señala Catalán.

Añade que, no obstante, un vínculo a través de CVC depende del grado de aversión al riesgo de la empresa y estima que aún son muy pocas las que están invirtiendo o haciéndolo de forma concreta en Chile. “En nuestra experiencia en Masisa y en el rubro de diseño, arquitectura y construcción en Latam, que es el sector industrial donde actuamos, no hay un dealflow de startups muy nutrido y de alto valor aún, por lo que no generan Ebitda inmediatamente ni para ellos y menos para Masisa”, dice Catalán.

Se buscan más incentivos

El mundo tiende a que las compañías grandes -vía fondos o directamente- compren empresas con mayor desarrollo, ya que buscan firmas que se acerquen a su tamaño para que la transacción sea relevante, señala Andrés Meirovich, managing partner de Genesis Ventures y director de la ACVC.

“Un punto como país es dejar de hablar de ecosistema y hacerlo de de industria. La diferencia es que una industria genera transacciones. Cuando una empresa trata la innovación en serio es cuando busca generar transacciones que hagan aumentar su Ebitda, ya sea subiendo ventas o bajando costos. Si no hay transacciones esto solo pasa a ser RSE, causando mucho daño al gran aporte que tienen las startups en un pais”, dice.

La Asociación ha reconocido que gracias a los esfuerzos del Estado a través de Corfo y mediante programas como Start-Up Chile se ha fomentado el desarrollo de incubadoras, aceleradoras, redes de inversionistas ángeles y el financiamiento de emprendimientos en fases tempranas, pero aún es muy difícil levantar recursos para etapas posteriores. por lo que casos exitosos como_Cornershop, The Not Company o Levita Magnetics miran fuera de Chile para levantar rondas de financiamiento.

La ACVC ha planteado que el desarrollo del corporate venture capital debe considerar medidas como que los fondos de pensiones y los inversionistas institucionales puedan invertir en fondos de inversión privados locales, sin las restricciones actualmente vigentes, o que exista una mayor facilidad para ofrecer fondos de inversión de capital de riesgo a inversionistas extranjeros.

El ánimo y las perspectivas hacia adelante son favorables.

“Observamos en el país un creciente interés en corporate venturing, especialmente entre retailers y bancos.  Existen varios objetivos detrás de estas inversiones: acceder a nuevos negocios de alto crecimiento, habilitar experiencias distintivas de cara a los clientes, y adquirir talento y capacidades digitales”, dice Andrés Anavi, socio y managing director de BCG en Chile.

A través de Engie Factory, la firma energética también se dedica al CVC y al Company building, y sostiene que el retorno puede verse en términos de proyectos estratégicos realizados en conjunto con otras compañías de ENGIE Latam, nuevos insights en mercados existentes y la apertura de nuevos mercados.

“Si bien comenzamos con la idea de que ENGIE sería el único inversionista de las startups de nuestro company builder, este año hemos llegado a la conclusión de que es beneficioso, tanto para nosotros como para las startups, tener smart money de otros inversionistas ayudando a hacer crecer el negocio. Así, este año, varias de nuestras startups encontraron co-inversionistas mientras otras están en proceso de atraer venture capitals externos para 2019”, señala al inicio de un reporte de actividades Lode Verdeyen, CEO de Engie Factory.

“El modelo corporate venture capital tiene que ver con la preocupación de que las grandes corporaciones no siempre tienen la razón y que emprendedores talentosos y determinados pueden disrumpir mercados en su totalidad, incluso a nivel global”, agrega.

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