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Presidente de FinteChile: “La Tasa Máxima Convencional genera una distorsión de mercado per se y es antiintuitiva”

José Gabriel Carrasco celebra el anuncio del gobierno para crear un grupo de trabajo de exportación de servicios financieros. Por otra parte, pide que no se postergue más allá de julio de 2027 la entrada en vigencia de finanzas abiertas. Además, se refiere a las cartas que tomaron por la empresa ligada al Tren de Aragua que era parte del gremio.

Presidente de FinteChile: “La Tasa Máxima Convencional genera una distorsión de mercado per se y es antiintuitiva” Pablo Vásquez R.

A inicios de este mes, el Ministerio de Hacienda anunció la creación de un grupo de trabajo de exportación de servicios financieros. “Es un sector que queremos que sea el segundo exportador después del cobre”, dijo el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz.

Las fintech están entusiasmadas con este anuncio. “Ese es un llamado a la acción, el cual nosotros tomamos y nos sumamos. De hecho, estamos trabajando fuertemente para participar de estas mesas”, comenta José Gabriel Carrasco, quien hace un par de meses inició su tercer periodo como presidente de la Asociación de Empresas Fintech (FinteChile).

¿Cuáles son sus desafíos para este tercer periodo?

Soñamos con ser el real hub de las finanzas digitales en Latinoamérica. Hoy la mitad de las fintechs exportan fuera de Chile; a México, Perú y Colombia principalmente. Y vemos que hay muchas oportunidades para seguir desarrollando.

Costa Rica, por los años 90, decidió ser un exportador de servicios digitales, y hoy de lo que producen en servicios digitales, la mitad se exporta. Nosotros exportamos el 17%. Todavía nos queda un largo trayecto.

Pero en la industria digital financiera en Chile, nosotros generamos más o menos US$200 por persona. Y en Costa Rica también. Eso significa que tenemos un nivel de productividad igual al mejor de Latinoamérica en este aspecto. Pero tenemos una brecha todavía por la exportación. Como gremio nos encantaría generar esos puentes, achicar esas brechas.

Algunas fintech llegan con servicios financieros a segmentos de la población de menores ingresos. ¿Cree que hay que flexibilizar la Tasa Máxima Convencional (TMC)?

La TMC genera una distorsión de mercado per se y es antiintuitiva. Es una política pública que nace con una buena intención, pero que tiene un trasfondo bien complejo.

Desde que está la TMC, hay organizaciones que son prestamistas en el mercado informal, y ha habido casos de personas que se han suicidado porque les han hecho cobranza. Las regulaciones existen justamente para proteger a los consumidores y a las personas.

El que exista una TMC de una forma estricta, impide que se desarrollen productos tales como adelantos de nómina, como existe en otros países, que requieren una fórmula de cálculo de la TMC distinta, porque te permiten llegar a final de mes. Son adelantos cortitos, de dos o tres días.

¿Qué tasa de interés anualizada te permite hacer eso, corriendo el riesgo de que hay malos y buenos pagadores? Por lo tanto, una reforma muy buena sería que se definiera un distinto tipo de TMC para distintos tipos de productos, para distintas lógicas de negocio.

El Banco Central (BC) dijo que publicarán una regulación sobre pagos inmediatos. ¿Debería dictar más bien lineamientos generales, o también entrar en los detalles como ocurre, por ejemplo, con la ley fintech?

Una regulación que permita que esto suceda y que, sobre todo, permita que sea interoperable, que todos los actores participen y que no quede ninguno abajo, es algo que nos vendría espectacular para sumar a esto a los comercios.

El acto de entrar en demasiado detalle tecnológico, conlleva una responsabilidad importante de supervisión de cada detalle tecnológico, y tiene consecuencias de que queda muy encuadrado todo. Y justamente como se está haciendo eso con el sistema finanza abiertas, mucho de lo que se dictamine puede apalancarse sobre algo que ya se está definiendo en otra mesa. Por lo tanto, se vuelve súper relevante el ver cómo se conectan los puntos.

Pablo Vásquez R.

No ha entrado en régimen el sistema de finanzas abiertas todavía. ¿Qué es lo que ha ocurrido?

Queremos que el sistema de finanzas abiertas entre en operación lo antes posible. Queremos que eso suceda pronto. Pero pronto, tiene que ir de la mano con hacerlo bien. Y se han dado pasos muy buenos.

Evidentemente el plazo de julio de 2027 es algo que no nos tiene contentos. Hubiésemos preferido que fuera más rápido. Entendemos que hay argumentos para haberlo llevado a ese plazo. Vimos el dictamen de la Fiscalía Nacional Económica (FNE), donde dice, ok, entendemos que se está haciendo esto justamente en virtud de proteger a las personas, pero también pidió que no se atrase más. Que se siga atrasando después de la fecha ya definida, puede generar un daño al mercado.

¿Cómo está la relación con la Comisión para el Mercado Financiero (CMF)?

Nosotros colaboramos constantemente con la CMF. Me atrevería a decir que somos de los gremios que más colaboran con la CMF y que más participamos, tenemos un muy buen feedback con todo el equipo de la CMF. Veo muy positivo lo que se viene para adelante en la colaboración público-privado con la CMF, el Ministerio de Hacienda, y lo que se puede hacer con las comisiones de Hacienda del Senado y la Cámara de Diputados.

¿Las fintech tienen estándares de seguridad suficientes como para evitar cualquier posible riesgo futuro?

Todo participante del sistema de finanzas abierto va a tener que cumplir los mismos estándares de seguridad. Ahí no hay matices. Por lo tanto, medidos todos con el mismo estándar, todos tienen que cumplir lo mismo. Van a ser igual de seguros todos.

Lo pregunto también por la fintech ligada al Tren de Aragua (PlussPay), que incluso era parte de este mismo gremio. ¿Puede asegurar que no hay más fintech de ese tipo que estén en el gremio y cuáles son los controles que tienen?

Esta empresa, puntualmente, al minuto en que los antecedentes fueron presentados, se pasó por el comité de ética y se decidió suspender su participación en el gremio. Así como también la CMF decidió suspender su proceso de inscripción, porque había sido iniciado el proceso. Entonces, tanto la CMF como nosotros al momento en que los antecedentes fueron obtenidos, se decidió detener.

Nuestro gremio, y la mayoría de los gremios en Chile, hacen lo que se llama el KYD, una serie de debidas diligencias reforzadas, para validar quiénes son las empresas que participan en los gremios. Y hay comités de ética, que permite que los organismos cumplan sus funciones, y que los estatutos expulsen a los malos jugadores, y estén siempre viendo que cumplan la ley.

Eso es lo que ha sucedido, y hoy día, me atrevería a decir que tenemos empresas que están cumpliendo, y en la medida que algo salte en algún minuto dado, tenemos el comité y todos los organismos que levantan los protocolos que hay que levantar.

Pablo Vásquez R.

¿Van a mejorar los controles internos al aceptar fintech futuras, para que no ocurra algo de este tipo?

Yo creo que hay un desafío, que no solo es de FinteChile. Hay un desafío que tenemos todas las organizaciones. Desde organismos reguladores como la CMF, hasta agrupaciones gremiales, porque el mundo ha cambiado y el mundo va a seguir cambiando. Y nosotros tenemos que ir cambiando continuamente, porque nuestra tradición es innovar. Y tenemos que estar innovando y siempre estar a la vanguardia de las nuevas formas que ocupan todo este tipo de empresas.

Justo ayer veía un tema de inteligencia artificial y es loquísimo cómo ha avanzado la forma en como hacen suplantaciones de identidad, y en eso no estamos exentos ni los reguladores, ni los gobiernos, nadie. Y tenemos que evolucionar para estar a la altura.

Pero hace un par de meses usted decía en una entrevista en El Mercurio, a raíz de la Operación Tokio, que los bancos tenían sistemas un poco obsoletos, a diferencia de las fintech.

Yo creo que son dos cosas distintas. Una cosa es que muchas fintech que parten de manera más reciente, adquieren sistemas más modernos, que nacen contemplando dentro de su sistema barreras que antiguamente no eran necesarias que existieran. Los sistemas más antiguos no necesitaban construir murallas contra la inteligencia artificial, porque no existía. Los sistemas más nuevos nacen con esas barreras.

Por lo tanto, hay una ventaja natural para una empresa más moderna, versus una más antigua. Y efectivamente son muy competitivos en términos de ciberseguridad. Y también vemos emisores bancarios y no bancarios más antiguos, que tienen sistemas más legacy, y que tienen más desafío para contener todas estas brechas de ciberseguridad.

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