Principal ejecutivo de Turner Chile: "Hemos salido adelante, en circunstancias muy difíciles y con un proyecto equilibrado"

Principal ejecutivo de Turner Chile, JORGE CAREY

FOTO: JUAN FARIAS

Jorge Carey siente que concluyó un largo período de transformación. Posicionar a Chilevisión como segundo en sintonía, sumar el CDF y potenciar CNN Chile son hoy parte de sus victorias. Y si bien su señal abierta sigue en rojo, descarta la venta y asegura que en un plazo razonable logrará su estabilidad.




No hablaba hace más de un año. No estaba dispuesto a hacerlo si es que no había algo que contar y, sobre todo, que mostrar. El presidente ejecutivo de Turner Chile, Jorge Carey, tomó un grupo de medios que dista bastante de lo que es en el presente. En 2017, el Grupo Turner no era controlado por el gigante AT&T como lo es actualmente, lo que ya avizora un cambio de nombre de Turner Chile a WarnerMedia. Asimismo, manejaba un canal de televisión -Chilevisión- con pérdidas por más de $5.000 millones y cuarto en sintonía; CNN Chile flotaba y el Canal del Fútbol (CDF) no existía dentro de su portafolio.

Hoy, dice sentirse orgulloso. Que Pasapalabra sea su programa ícono, y que el prime de su señal abierta esté nutrido de programas familiares, es parte de una misión cumplida. Y si bien los números rojos de Chilevisión continúan, afirma tajante que no está en venta; cumple un rol que quieren mantener, en un contexto donde el CDF ha elevado un 20% su rating y CNN Chile ha logrado complementarse con su canal abierto. Con todo ello, Jorge Carey está optimista. Terminó un ciclo, y espera empujar la nueva etapa.

En una entrevista hace dos años, aseguró que su apuesta era trabajar para convertir al grupo Turner en el más relevante de Chile. ¿Se cumplió?

-Si mira lo que era el grupo Turner en Chile hace dos años y lo que es hoy, más que ponerle adjetivos de si se cumplió o no, los hechos hablan por sí mismos: la incorporación estratégica que ha sido sumar el CDF; el alza en el prestigio de CNN Chile; el cambio en la línea editorial de Chilevisión, donde su programa ícono es Pasapalabra, dan cuenta de una transformación, de un cambio que ha sido el resultado de un enorme equipo. Hemos podido conformar una historia que, si lo ve desde el punto de vista del prestigio, alcance, reputación, impacto social y también de los números, ha sido un cambio importante en menos de tres años. Entonces, creo, muy humildemente, que la promesa está cumplida.

¿Todos esos cambios dicen relación con que el diagnóstico inicial no le acomodaba? ¿Mucho perfil policial, sangre?

-Al mirar específicamente Chilevisión no queríamos partir de una intuición, así que nos metimos profundamente a entender a la sociedad chilena y después de muchos estudios nos dimos cuenta del poder que tiene la denominada clase media. Que el chileno de clase media es una persona que ha llegado donde ha llegado producto de su mérito, que tiene miedo a perder lo que ha obtenido y, al mismo tiempo, que mira la vida con optimismo, y vimos que teníamos que acompañar a la gran masa de la población chilena en ese proceso. Dado ello, lo primero que hicimos fue cambiar la visión, en que le hablamos a la audiencia desde un podio, a un medio de comunicación que le habla horizontalmente, que te acompaña.

Y nos enfocamos en programas que fueran distintos, transversales, que apelaran a la familia, que dieran alegría, además de poner los temas que a Chile lo están aquejando como la sustentabilidad, y hoy el resultado de eso es Pasapalabra, la Divina comida, Podemos hablar, la integración con CNN Chile con Desafío Tierra, Desafío Plástico. Nos dimos cuenta de la oportunidad que existía en lograr a nivel de Chilevisión y del grupo completo, un cambio que pudiera conectar con las audiencias.

¿Salió lo policial de Chilevisión?

-Algunos programas que no calzaban con la línea editorial nueva, como los más orientados a docurrealities de mayor impacto, salieron. Hubo que hacer cosas que en su momento parecían arriesgadas y la verdad es que estamos muy orgullosos: hemos logrado consolidarnos como el segundo canal en sintonía, llegamos diariamente a un poco más de 5 millones de personas, y llegar como llegamos, donde no nos hemos olvidado de la eficiencia, de los resultados, la verdad es que ha sido un equilibrio complejo, pero como equipo hemos salido adelante, en circunstancias muy difíciles y con un proyecto equilibrado desde lo editorial, prestigio, imagen de marca, impacto social y desde su rentabilidad.

¿Es hoy día un proyecto rentable? Chilevisión sigue con pérdidas de $2.583 millones al primer semestre.

-Esto no es una foto, es un video. Si mira la progresión, desde 2017, donde los primeros tres meses del año arrojaban pérdidas por $5.000 millones, hoy estamos hablando que Chilevisión en el primer semestre está con pérdidas por menos de $3.000 millones, y uno al proyectar esa curva de sustentabilidad, es una historia positiva.

¿Cuándo volverán las utilidades?

-Poner plazos es muy complejo. ¿Va a ser este año el de los números azules? La verdad es que dar una fecha exacta es difícil, pero no hay ninguna duda de que si uno proyecta la curva y ve de dónde venía este canal, hacia dónde va y cómo lo está haciendo, es una historia muy positiva.

Los principios subyacentes de lo que estamos haciendo son unos que están mostrando cómo, año a año, vamos buscando ese equilibrio entre lo que es una oferta programática editorial robusta, que conecta, y los mejores resultados económicos.

¿Los dueños no han tenido necesidad de capitalizar el canal este año, entonces, como en los ejercicios previos?

-Los dueños han capitalizado el canal durante los últimos años. Este año hicieron un aumento de capital de US$4 millones y, desde ese punto de vista, hablando de Chilevisión, hemos tenido la suerte de tener un dueño que nos ha respaldado para dar vuelta el destino y cambiarle la mano a esto.

¿Por qué deben seguir capitalizándolo? ¿Hasta cuándo?

-Simple matemática: si al final del período el canal tiene pérdidas, alguien tiene que financiarlas. O las finanzas con deuda, o con un aporte de tu dueño; por eso ha sido tan meritorio lo que ha hecho nuestro accionista, que es confiar en esta administración, en la capacidad que hemos tenido de poder dar vuelta los resultados y mostrar los números que estamos mostrando, que nos van a permitir en un plazo bastante razonable poder llevar el canal a su estabilidad, sin perjuicio de que el negocio de Turner Chile, en su conjunto, es muy sustentable. Chilevisión es el desafío que nos comprometimos a llevar adelante y que hasta este minuto estamos pudiendo cumplir.

¿Cuánto representa Chilevisión de los ingresos de Turner Chile?

-Es complejo, porque existen ingresos por publicidad y suscripción, entonces lo que vende Chilevisión hoy deben ser unos US$70 millones, y los ingresos del CDF son más de US$150 millones.

Si le incorpora todos los ingresos por distribución de las señales de Turner, etc., los ingresos de Chilevisión son un 26% del total del grupo.

O sea, el CDF es el principal negocio del grupo.

-Sí, el CDF es el negocio que le cambia la perspectiva a Turner desde el punto de vista del modelo de negocios. Por donde lo mire, más allá del avenimiento de las plataformas streaming, el consumo de on demand, los seres humanos van a querer seguir viendo siempre noticias y deportes. Desde el punto de vista de Turner Chile, la fortaleza que tenemos en las noticias y la fortaleza que adquirimos en el deporte dan cuenta que los principios subyacentes del modelo de Turner son muy robustos.

Los ingresos de Chilevisión caen un 17%. ¿Pudo, tal como esperaba en su primera entrevista, convencer a los avisadores de la importancia de estar en un proyecto de masividad y segmentación al mismo tiempo?

-Absolutamente. La baja en los ingresos está fuertemente explicado por el Festival de Viña, que es un gran generador de ingresos. Si uno ve la cantidad y calidad de los auspiciadores, como hoy podemos ir a una empresa y mostrarle las capacidades que tenemos de alcanzar distintas audiencias, segmentos, es muy potente. La capacidad que tenemos hoy de empaquetar y llegar a distintas audiencias es una promesa que en 2017 era una aspiración, y que hoy la estamos cumpliendo.

¿En qué se manifiesta? ¿Qué tan transversal es la publicidad?

-Por ejemplo, los Panamericanos. Las mismas marcas que estaban en Chilevisión, estaban en el CDF.

¿Cuál es el destino para Chilevisión?

-Este es un canal que está permanentemente innovando, sacando nuevos productos, reinventándose. Desde ese punto de vista somos lo opuesto a un canal que se está durmiendo en los laureles, y lo más cercano posible a una fábrica de talento y creatividad que está empujando con todos sus cilindros al tope.

Y si uno proyecta lo que estamos haciendo, yo espero que se pueda ver que este es un canal que partió en 2017 y terminó -sin dar plazo- consolidando resultados que claramente lo posicionan como un canal sustentable, con liderazgo, que tiene representatividad y que contribuye a la sociedad chilena.

Entiendo que Chilevisión es el único canal de TV abierta que tiene el grupo Turner a nivel mundial…

-Sí.

¿Y qué sentido tiene para Turner?

-Para nosotros es un gran aglutinador. Si lo miras desde el modelo de negocios de Turner Chile, muchas veces decimos 'qué suerte tenemos de tener un medio con ese nivel de masividad, que nos permita conectar a las audiencias con nuestros otros productos'.

La capacidad que tenemos de relevar lo que estamos haciendo en el CDF, teniendo un medio de comunicación masivo que llega a 5 millones de personas todos los días. Al final del día es un megáfono. Para Turner es una pieza muy importante en cuanto a la difusión que podemos hacer de todos nuestros productos.

¿No es un canal que esté en venta, como ha trascendido?

-Estamos viviendo una transición de una era industrial a otra era industrial. Saliendo de la era de las comunicaciones análogas a la era del internet de las cosas, era digital, y en este proceso están todas las industrias cambiando, y uno no puede decir que las cosas no van a cambiar, pero al mismo tiempo tienes que hacerte cargo de lo que está pasando en el minuto y hoy día Chilevisión no está a la venta. Chilevisión está en un proceso de crecimiento orgánico y de transformación que nos tiene muy orgullosos.

¿Ha tenido que defender la permanencia de Chilevisión frente a los dueños?

-No, lo que he tenido que presenciar es la fuerza y la energía con que nos apoyan en todo lo que hacemos y que nos da la energía para seguir adelante. Sin un accionista que está comprometido y que nos apoya, esto habría sido muy difícil.

Ha pasado casi un año desde que sumaron el CDF, ¿cuál ha sido la experiencia?

-El CDF fue un proyecto muy desafiante. Tomamos el control el 23 de diciembre de 2018 y teníamos que inaugurar un campeonato nuevo el 14 de febrero; teníamos un mes y medio para hacer un cambio e integrar el CDF; y cumplir con una expectativa de las audiencias de que este iba a ser un canal que iba a potenciar lo mejor que tenía, pero que iba a mejorar. Desde ese punto de vista, ha sido muy exitoso.

Hoy tenemos un canal que ha tenido enormes mejoras. Tiene un 20% más de rating, le llevó a suscriptores la Copa Sudamericana, la Copa Libertadores Femenina, las clasificatorias a Qatar, los Panamericanos, ha incorporado programas.

Nuestro modelo de negocios está siendo exitoso, además, porque hemos logrado convencer a los suscriptores de migrar al HD. Y hoy, en algunos cableoperadores, ya más de un 50% del CDF es HD.

¿La suscripción también ha crecido a dos dígitos como el rating?

-No, lo que sí, la migración ha sido muy fuerte, de dos dígitos. Ahora, debemos seguir desarrollando un modelo que vaya mejorando el producto y el contenido, conectándose con lo que el fanático del fútbol quiere, ir a buscar los mejores derechos por fuera de los que el canal ya tiene, ir generando una experiencia multiplataforma, poder cumplir nuestra promesa de llevar un partido a televisión abierta. Heredamos de la administración anterior del CDF algunas cláusulas en los contratos con cableoperadores que lo impiden y en eso estamos con muy buena disposición del ecosistema tratando de destrabar.

¿La marca CDF sigue en análisis?

-Está dentro del análisis que siempre se hace. La marca CDF es muy fuerte; por otro lado, tenemos en Latinoamérica productos que están bajo la marca TNT Sports. Es perfectamente posible que se produzca en el futuro una conjunción de las marcas, hay sinergias que se pueden obtener, pero es algo que se va a ir viendo durante el tiempo, porque no hay duda de la fortaleza de la marca CDF en Chile.

En términos financieros, me imagino que el CDF es un canal rentable. ¿CNN Chile también?

-CDF es sustentable y nuestra responsabilidad es seguirlo haciendo sustentable. CNN Chile es un negocio sano, sustentable, no masivo, que le da proyección al canal, y que se juega en audiencias que tienen una afinidad por las noticias; en ese sentido es un canal que nos genera una posición de marca y de prestigio importante.

Todo lo que hemos hablado da cuenta de un proceso que de alguna forma se cerró, por lo tanto, ¿cuáles son las proyecciones ahora?

-Hoy lo que le queda a Turner en Chile es lo que le queda a Warner Media y a AT&T en el mundo y a la industria, que es que, en una economía de plataforma, cómo compites con los mejores contenidos. Viene un desafío enorme de cómo lograr formar parte de estas plataformas globales y, al mismo tiempo, no perder la conexión local que nos mantenga relevantes.

¿Con los tres productos?

-Con los tres productos.

"Como sociedad hemos sido bien injustos con Televisión Nacional"

Hace dos años dijo que en el mundo no pueden creer que en Chile haya seis canales, y siguen los mismos seis canales. ¿Cómo ve hoy la industria?

-Lo que le está pasando a la televisión no es algo privativo de la televisión, están todos los sectores pasando por lo mismo, porque estamos transitando desde una era industrial a otra y no nos estamos dando cuenta cómo esto va cambiando y se van complejizando los negocios, entonces al final del día la industria de la televisión tiene que ir migrando con los públicos, adaptándose. Si uno mira lo que está pasando con la televisión y lo proyecta unos años más, habrá algunos ganadores y otros que van a estar más complicados, como en todas las industrias.

En los otros sectores hay empresas que cierran, acá la sensación es que los canales no mueren…

-Eso ya depende del modelo de negocios de cada uno, pero si uno mira en el mundo, las cosas están cambiando y hay distintos resultados de esto. Pero yo creo que esta industria se va a ir adaptando y, como todo, va a ir buscando distintas formas de lograr esa sustentabilidad.

¿La televisión abierta es realmente sustentable? ¿Qué tanto sentido hace frente a un mundo que apunta a pagar por el contenido?

-La televisión iba a desplazar a la radio. Y la radio pasó por un momento complejo y después se reinventó y hoy ya no se pregunta por la industria de la radio. La televisión abierta, la masividad, la plaza pública, de estar en presencia de un fenómeno que nos conecta más allá de nuestro consumo individual, es algo que va a seguir siempre, que es lo que se refleja en los grandes espectáculos deportivos, en los festivales de Viña, en noticias, en las elecciones.

La televisión abierta no hay duda que tiene que adecuarse, pero la posibilidad humana de tener una experiencia de consumo compartido, va a seguir.

En ese contexto, ¿cómo ve el futuro de Televisión Nacional?

-Creo que como sociedad hemos sido bien injustos con Televisión Nacional. Hoy tenemos 17 millones de habitantes, con una torta publicitaria de televisión de más o menos US$450 millones y seis canales, de ellos cuatro comerciales grandes. En EE.UU. son 350 millones de habitantes, US$70 billones en inversión publicitaria en televisión y cuatro canales comerciales grandes.

Entonces, cuando miras el entorno de la televisión abierta chilena, la competencia, y le pides a Televisión Nacional que se autofinancie y compita, y al mismo tiempo que sea un canal público o un canal que tenga una lógica que no necesariamente siga el rating, creo que por muy inteligente que sean los directivos, pedirle a esa institución que cumpla esos dos roles al mismo tiempo, es muy injusto. Como sociedad le estamos pidiendo una labor que es un poquito esquizofrénica.

¿Pero cumple un rol público hoy?

-Es que es muy difícil cumplirlo. Si como sociedad no nos ponemos de acuerdo de que queremos un canal público con otra forma de financiamiento y que tenga una capacidad de buscar contenidos y un modelo que no esté sujeto a esta competencia brutal, podríamos a lo mejor con mayor propiedad exigirle ciertas cosas, pero hoy le estamos pidiendo las dos cosas y eso es muy difícil. Los modelos exitosos de televisión pública en el mundo no son modelos de autofinanciamiento, no son modelos comerciales, entonces TVN pudo cumplir ese rol en otro momento industrial, pero en la medida que el mercado ha ido cambiando, pedirle a Televisión Nacional que cumpla los dos roles me parece que es demasiado exigente.

¿Cuál es la labor de TVN entonces? ¿Tiene razón de ser?

-Bueno, ese análisis depende ya del Congreso, de que nuestros representantes se puedan poner de acuerdo en un modelo sustentable, hasta ahí llega mi análisis. No me puedo hacer cargo de lo que tiene que hacer TVN.

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