Repetto, Valdés, Engel y De Gregorio califican de “insuficiente” propuesta de bono de $50 mil

Los economistas le enviaron una carta la presidente de la Comisión de Hacienda, Jorge Pizarro (DC). En su argumentación señalan que “existe un gran desbalance cuando se propone gastar hasta US$ 2.000 millones para los trabajadores que tienen acceso al seguro de cesantía y se destinar sólo $130 millones para el grupo de trabajadores que no tienen acceso al seguro”.


Hoy el proyecto de ley que entrega un bono de $50 mil a las familias más vulnerables deberá ser revisado por una Comisión Mixta luego que ayer la Cámara de Diputados haya rechazado lo aprobado en el Senado.

Bajo este contexto, los economistas Andrea Repetto, Rodrigo Valdés, Eduardo Engel y José De Gregorio, enviaron una carta al presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Jorge Pizarro (DC) y a los integrantes de oposición Ricardo Lagos Weber (PPD) y Carlos Montes (PS) planteando una serie de reparos al diseño del proyecto. “A través de la presente queremos compartir nuestra preocupación por el proyecto de ley que se discute para allegar recursos a las familias que no podrán trabajar durante una intensificación del llamado distanciamiento social y una eventual cuarentena”, comienza la misiva

En su argumentación afirman que “es un monto insuficiente, además de la perspectiva de que sea sólo por una vez cuando es probable que las posibilidades de trabajar y lograr ingresos se mermen por un tiempo prolongado, arriesgan que las medidas sanitarias no tengan toda la efectividad que podrían tener”.

En ese sentido, añaden que “nos preocupa que las personas no se quedarán en sus casas si no tienen recursos líquidos mínimos para sobrellevar algunas semanas sin trabajar. No se trata de un problema de calibrar una política fiscal expansiva o de un esfuerzo por redistribuir ingresos. Se trata, simplemente, de que las personas puedan quedarse en casa con un mínimo nivel de seguridad económica”.

De esta manera subrayan que “lo propuesto es a todas luces insuficiente”, puesto que “nos parece que existe un gran desbalance cuando se propone gastar hasta US$ 2.000 millones para los trabajadores que tienen acceso al seguro de cesantía, sumado a los aproximadamente US$ 12.000 disponibles en el sistema, y destinar sólo $130 millones para el grupo de trabajadores que no tienen acceso al seguro”.

Finalizan señalando que en la “Comisión Mixta debería poder lograr un paquete más balanceado y efectivo”.

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