Seamos STEMinistas

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FOTO: MARCOS MALDONADO/AGENCIAUNO

"Desde las empresas tenemos el deber de descubrir, atraer, mantener e impulsar de manera oportuna el talento femenino, en un contexto que hoy es distinto pero lleno de oportunidades. Así, miles de mujeres estudiantes, trabajadoras, emprendedoras, científicas y programadoras, entre otras, podrán acceder a mejores puestos de trabajo e instancias de formación que les darán las herramientas necesarias para fomentar un futuro prometedor".




La tecnología se ha convertido en un motor para cientos de industrias. De hecho, las capacidades STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Matemática, por sus siglas en inglés) han sido identificadas como clave para el desarrollo económico y social de las naciones. Sin embargo, en un contexto como este, las mujeres hemos estado subrepresentadas en el sector durante décadas. Ad portas de marzo -considerado como el mes de la mujer-, es pertinente plantearnos qué podemos hacer para que las condiciones sean más equitativas y que más mujeres seamos parte de los beneficios que entrega el sector tech.

De acuerdo con la “Radiografía de Mujeres en Tecnología de ONU Mujeres”, que analiza el escenario en nuestro país, el 64% de las empresas dice contar con menos del 40% de colaboradoras en su planta y, específicamente, en tecnología, la cifra es más sorprendente: el 24% de las organizaciones dice tener menos del 5% de trabajadoras. Cabe destacar que si se suman las personas que trabajan en actividades de investigación y desarrollo (I+D), Chile alcanza uno de los porcentajes más bajos de la región.

Para comprender estas cifras resulta imprescindible mirar el camino educativo. En 2018, una de cada cuatro matrículas de educación superior en áreas STEM correspondía a mujeres, representando apenas el 5% de la fuerza laboral del sector, por lo que parece necesario revisar como sociedad qué estamos haciendo para que, desde pequeñas, las niñas vean a la ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas como un sector viable en el que desarrollarse y en el que prevalezca un mayor balance de género.

A la luz de los acontecimientos de los últimos años, en que la digitalización ha sido clave para la continuidad operativa de los negocios, parece evidente pensar que los trabajos del futuro estarán estrechamente vinculados con las profesiones STEM. Para que eso pase, todos debemos aportar. Desde las empresas tenemos el deber de descubrir, atraer, mantener e impulsar de manera oportuna el talento femenino, en un contexto que hoy es distinto pero lleno de oportunidades. Así, miles de mujeres estudiantes, trabajadoras, emprendedoras, científicas y programadoras, entre otras, podrán acceder a mejores puestos de trabajo e instancias de formación que les darán las herramientas necesarias para fomentar un futuro prometedor.

Para que eso pase: ¡Seamos STEMinistas! Impulsemos y lideremos una industria en la cual más mujeres sean las protagonistas con las mejores herramientas y oportunidades. Esto transformará el mercado laboral, las organizaciones y a la sociedad, a la vez que sembrará el camino de innovación, integración y fomentará el crecimiento del país.

*La autora de la columna es directora de Claro Chile

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