Y después de tanta lucha por la distribución del ingreso…

Son los niños quienes en un futuro sufrirán las consecuencias del cierre de los colegios, y que ahora sufren las consecuencias de tener que permanecer el 100% de su tiempo encerrados en sus casas, porque ellos sí cumplen las cuarentenas.




Después de más de 3 meses de confinamiento, y con curvas que, ante la actitud irresponsable de una parte de la población, no ceden ante las cuarentenas, las autoridades han debido endurecer las medidas de confinamiento, aumentar las medidas de fiscalización, y declarar más y más cuarentenas en distintas partes del país.

Sin embargo, la pregunta que asoma es si las cuarentenas son efectivas, porque está meridianamente claro, al ver la actitud de la población ante las mismas, que la gente no las cumple, no solo porque necesite salir a trabajar, sino porque no aguanta quedarse en casa.

Entonces, estamos aplicando cuarentenas, que son cada día menos efectivas para mantener a la gente en su casa, pero que tienen efectos de largo plazo que nadie pone sobre la mesa, en especial, porque afectan principalmente a los niños.

Son los niños quienes en un futuro sufrirán las consecuencias del cierre de los colegios, y que ahora sufren las consecuencias de tener que permanecer el 100% de su tiempo encerrados en sus casas, porque ellos sí cumplen las cuarentenas.

Ciertamente, los niños que viven en familias de más recursos, tienen en promedio acceso a colegios con mejores sistemas de enseñanza en línea, tienen en sus casas internet y computador para poder seguir aprendiendo; y sus padres suelen tener mayores capacidades para enseñarles a los hijos.

Los niños de preescolar reciben en promedio muchos más estímulos en los hogares de mayores ingresos, ventaja que se profundiza cuando los niños no pueden asistir al jardín.

Y los ambientes de los hogares de menores recursos, en promedio suelen tener más violencia, alcoholismo y drogadicción, o al menos, hay menos espacio físico donde esconderlo.

Las cuarentenas, por tanto, están segregando a nuestros niños, y les están generando un daño, en especial a quienes pertenecen a hogares de menores ingresos. Estas cuarentenas, que no han sido capaces de contener el contagio, al no ser respetadas, sí van a generar una brecha en la distribución del ingreso. Brecha que no se va a ver en el corto plazo, pero que se empezará a reflejar en el mediano y largo plazo.

¿Y donde quedó la lucha para eliminar las desigualdades?, al parecer quienes habían hecho de la desigualdad su bandera de lucha han sido abducidos por el virus. Están todos preocupados por solicitar a las autoridades más cuarentenas y más recursos para cubrir las necesidades de la población, que por esas mismas cuarentenas no está pudiendo trabajar.

No he escuchado ni una sola voz alzarse a favor de los niños, que son tan víctimas como el resto de la población de un virus que hasta ahora no cede.

Los niños parecieran no tener voz, porque ciertamente no tienen voto, y lamentablemente nuestro sistema político hace rato parece que dejó de preocuparse del bienestar de la población para preocuparse de los likes de twitter.

-La autora es economista jefa de Dominus Capital

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