Deterioro cognitivo en adultos mayores: científica chilena lidera investigación que busca descubrir qué factores podrían desencadenar una demencia

Andrea Slachevsky, subdirectora del Centro de Gerociencia, Salud Mental y Metabolsimo (Gero), de la U. de Chile, realiza un seguimiento que podría descubrir los factores que provocan un deterioro cognitivo severo en adultos mayores. Además, el estudio pretende evaluar qué consecuencias tendrá la pandemia en el desarrollo de enfermedades cognitivas.




¿Cuáles son los factores que llevan a que adultos mayores en Chile desarrollen deterioros cognitivos como la demencia? Esta pregunta se la realizaron científicos chilenos, y buscan responder a través de un estudio que ya lleva tres años. La neuróloga chilena-francesa, y subdirectora del Centro de Gerociencia, Salud Mental y Metabolismo (Gero), Andrea Slachevsky, explica en qué consiste esta investigación.

El análisis comenzó en 2017. “En la parte clínica, nuestro objetivo principal es seguir a personas que tienen una queja cognitiva, alguna dificultad de memoria, o un cambio en su capacidad de memoria, pero sin tener un deterioro significativo”, explica Slachevsky. La investigadora, quien además es doctora en Ciencias de la Vida y Salud de la Universidad Pierre et Marie Curie (Paris VI), detalla que este estudio es bastante controversial. “A partir de cierta edad, no se conoce mucho sobre cuál es la conducta, o el pronóstico, de las personas que presentan quejas cognitivas a partir de cierta edad”, explica.

El estudio que busca descubrir los factores claves

Slachevsky y su equipo de 18 investigadores han estado rastreando a alrededor de 300 personas desde hace tres años, y buscan hacerles un seguimiento para entender cuáles son sus cambios cognitivos, motores y conductuales. “Los visitamos en sus casas, haciendo un trabajo puerta a puerta, donde respondieron una encuesta y declararon sentir un cambio en sus capacidades”, comenta Slachevsky. Posteriormente, a los candidatos les realizaron una evaluación de factores psicológicos, y de su capacidad cognitiva y conductual.

Además, a los candidatos del estudio les realizaron distintos exámenes para detectar los cambios en el tiempo: neuroimágenes, biomarcadores, exámenes sanguíneos y factores genéticos. “A través de todo eso buscamos entender cuál va a ser el pronóstico de estas personas”, explica la subdirectora del Centro Gero.

La evaluación tiene un carácter longitudinal, según afirma Slachevsky. Esto quiere decir que se debe realizar un seguimiento sostenido en el tiempo a las personas estudiadas para entender los cambios que desarrollan con el pasar de los años. “Lo principal es que buscamos evaluar si estas quejas cognitivas se asocian a un deterioro de sus funciones motoras, de sus capacidades funcionales, y el segundo objetivo busca entender por qué algunas personas pueden evolucionar hacia desarrollar demencia, mientras que hay otras que siguen con un buen pronóstico”, añade la investigadora de Gero.

“Creemos que si encontramos cuáles son los factores de riesgo asociados a las quejas cognitivas, quizás podríamos en un futuro no solamente informar a las personas que están mejor de su pronóstico, sino que también hacer políticas de prevención hacia grupos más vulnerables”, pronostica Slachevsky. Ese es un objetivo secundario, lo primero es identificar los factores y el pronóstico de las personas con queja cognitiva.

El factor pandemia

Durante el transcurso de esta investigación, la pandemia del coronavirus cambió la conducta y el vivir de muchos. Esto, según explica Slachevsky, ha dificultado mantener un programa de visitas a las personas estudiadas, como se hacía antes. Sin embargo, los investigadores de Gero están conscientes de este factor y “hemos modificado un poco el protocolo durante la pandemia. Agregamos algunos parámetros para poder evaluar cómo la gente que estamos siguiendo están viviendo la pandemia. Cuál es su impacto en términos de si hay cambios de hábito, si están haciendo menos actividad física, cómo ha afectado su salud mental”, explica la neuróloga a cargo de este estudio.

Eso sí, Slachevsky se antepone y agrega que si la pandemia “va a significar a la larga que el pronóstico va a ser peor o no, creo que es muy difícil predecir. Lo que uno considera como factores de riesgos hay que considerarlos a lo largo del transcurso de la vida, y no depende mucho de algún hecho puntual”.

La doctora Slachevsky fue galardonada en diciembre con la distinción “Orden Nacional del Mérito”, entregada por el gobierno francés. Incluso, este estudio que lleva haciendo hace tres años lo realiza en cooperación con Hélène Amieva, investigadora de psico gerontología de la Universidad de Bordeaux, quien ya ha participado en otros estudios desarrollados por Gero.

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