Estos cambios en las uñas podrían estar indicando algo anda mal en tu salud

Estos cambios en las uñas podrían estar indicando algo anda mal en tu salud

El cambio en color, textura o forma son algunas pistas que entrega el cuerpo para decir que algo no anda bien.


Las uñas pueden revelar mucho sobre nuestra salud, y aunque muchas veces solo nos preocupemos de limpiarlas y mantenerlas ordenadas, los cambios en el color, la forma y la textura pueden ser indicadores importantes de diversas condiciones subyacentes.

Pero antes de tomar una lupa y comenzar a estudiar los dedos, debe saber que no todos los cambios en las uñas son malos, algunos son completamente inofensivos, otros son parte del envejecimiento o puede ser un efecto secundario de algún medicamento. Pero, si nota alguno de los siguientes cambios y le preocupa, vale la pena que se lo comunique a su doctor, especialmente si experimentas otros síntomas.

Estos cambios en las uñas podrían estar indicando algo anda mal en tu salud

Los cambios de color en las uñas pueden ser un signo de diversos problemas de salud. A continuación, se detallan algunos de los cambios de color más comunes y las condiciones médicas que podrían indicar:

1. Cambios en el color de las uñas:

Uñas amarillas: El síndrome de las uñas amarillas puede estar asociado con enfermedades pulmonares como la bronquitis crónica, o linfedema, una condición que provoca la acumulación de líquido en los tejidos debido a un mal funcionamiento del sistema linfático dando como resultado hinchazón de manos, brazos, pies y piernas.

Dentro de sus características las uñas se vuelven gruesas, lentas en su crecimiento y adquieren un color amarillo. A menudo no tienen cutícula y pueden desprenderse del lecho ungueal en algunos lugares.

Una razón médica más común para las uñas amarillas podría ser una infección por hongos . Estas infecciones suelen comenzar con una coloración amarillenta en el borde de las uñas, que eventualmente puede extenderse por toda la uña. Por lo general, no es grave, pero la uña puede volverse quebradiza y el área dolorosa, aunque se pueden usar medicamentos antimicóticos para tratarlo.

Uñas blancas: Las uñas completamente blancas, también conocidas como uñas de Terry, pueden ser un indicio de enfermedades hepáticas como cirrosis, insuficiencia cardíaca congestiva, insuficiencia renal o diabetes, según Mayo Clinic.

En el caso de las uñas de Terry, la mayor parte de la uña aparece blanca con una banda rosada o marrón en la punta. Las uñas pueden parecer opacas y sin brillo.

Otro caso es que puede haber pequeñas manchas blancas en las uñas, que se conoce como leuconiquia. Estas manchas pueden aparecer en varias formas y tamaños, y pueden ser indicativas de diferentes condiciones o causas.

Generalmente causadas por traumatismos menores en la matriz de la uña, como golpes o presiones repetidas. También pueden estar asociadas con dermatitis y psoriasis, infecciones por hongos, alergias y en raras ocaciones, enfermedades como diabetes o insuficiencia cardíaca.

Uñas moradas o azuladas: Un color azul en las uñas (cianosis) puede ser un signo de bajos niveles de oxígeno en la sangre, lo cual podría estar relacionado con problemas pulmonares o cardíacos. Las uñas y a veces la piel alrededor pueden volverse azules o moradas, indicando una falta de oxígeno.

Uñas marrones o negras: Estrías o manchas marrones o negras pueden ser indicativas de un melanoma subungueal, una forma de cáncer de piel que se desarrolla debajo de la uña. Esto suele aparecer como una línea de color marrón oscuro o negro que va desde la parte inferior hasta la parte superior de la uña y puede crecer con el tiempo, lo que se conoce como melanoniquia.

Otras causas pueden incluir hematomas por trauma, infecciones fúngicas y condiciones menos serias como un nevus benigno. Las manchas suelen ser oscuras y pueden variar en tamaño. Si las manchas cambian de forma, tamaño o color, es importante buscar atención médica.

2. Cambios en la textura de las uñas

Uñas picadas: Las uñas picadas, también conocidas como pitting ungueal, se caracterizan por la presencia de pequeñas depresiones o agujeros en la superficie de las uñas. Es común en las personas con trastornos de la piel, como psoriasis y eccema. Las uñas picadas también pueden estar relacionadas con la alopecia areata, una enfermedad autoinmunitaria que causa caída del pelo.

Líneas de Beau: Son surcos o depresiones transversales que se forman en la superficie de las uñas, generalmente en todas las uñas de manos y pies. Estas líneas se producen cuando hay una interrupción temporal en el crecimiento de la uña debido a diversos factores, que pueden incluir enfermedades sistémicas, infecciones o condiciones de salud significativas.

Las condiciones asociadas con las líneas de Beau incluyen diabetes y enfermedad vascular periférica, así como escarlatina , sarampión, paperas y neumonía. Las líneas de Beau también pueden ser un signo de deficiencia de zinc.

3. Cambios en la forma de las uñas

Uñas de cuchara (koiloniquia): La koiloniquia, también conocida como uñas en cuchara, es una condición en la que las uñas adquieren una forma cóncava, similar a la de una cuchara. Las uñas se curvan hacia arriba en los bordes, creando una depresión en el centro de la uña que puede retener una gota de agua.

Las uñas pueden volverse más delgadas y frágiles, lo que las hace propensas a romperse fácilmente. Esto puede tener una variedad de causas, que incluyen anemia por deficiencia de hierro , hemocromatosis (cuando el cuerpo absorbe demasiado hierro), hipotiroidismo y enfermedades cardíacas.

Uñas en palillo de tambor: La acropaquia, también conocida como “hipocratismo digital” o “dedos en palillo de tambor,” es una condición en la que los extremos de los dedos se ensanchan y las uñas se curvan alrededor de la punta del dedo. Además de estos signos visibles, las uñas acropas también pueden sentirse esponjosas cuando se presionan.

La acropaquia no es una enfermedad en sí misma, sino un síntoma que puede estar asociado con varias condiciones médicas, principalmente relacionadas con problemas pulmonares y cardiovasculares. También puede ser causada por cambios en el oxígeno y la circulación en la sangre, y causas menos comunes como enfermedad inflamatoria intestinal y la cirrosis.

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