¿De qué manera los profesores pueden transmitir estereotipos de género en la sala de clases?

Autor: Pilar Peña *


¿Cómo se transmiten estereotipos de género en la sala de clases? Cuando utilizan materiales educativos con contenidos sexistas sin cuestionarlos: “mi mamá me mima” o “mi papá fuma pipa” utilizado en la lectura inicial.

Cuando destacan hechos, inventos, teoremas, etc. realizados por hombres y invisibilizan los realizados por mujeres. En la historia de la independencia de Chile, por ejemplo, se destaca a Manuel Rodríguez, a José Miguel Carrera o a José de San Martín, pero no se da el mismo estatus a Javiera Carrera y Paula Jaraquemada y no se conoce a Luisa Recabarren, Agueda Monasterio ni María Cornelia Olivares.

Cuando asocian exclusiva o preferencialmente a las mujeres con profesiones que implican cuidar o atender a otras personas (profesoras, enfermeras, cajeras, vendedoras, cuidadoras de niños, terapeutas, etc.), y a los hombres con profesiones que implican tomar decisiones, hacer ciencia, correr riesgos, construir, reparar cosas. (gerentes, científicos, policías, bomberos, ingenieros, albañiles, gasfiter, etc.).

Cuando realizan acciones que establecen sesgos por asignaturas en función de sus creencias previas, tales como: poner atención, dar oportunidades de participación o validar las intervenciones de las niñas en lenguaje, y de los niños en matemáticas o ciencias; o al hacer actividades manuales, asignar aquellas que requieren de motricidad más fina (como recortar o tejer) y a los niños las que se relacionan con construir.

Cuando dan ejemplos en los que quienes tienen la razón preferentemente son hombres. Cuando asignan labores diferenciadas por género en actividades cotidianas: los niños o todos transportan las sillas, pero sólo las niñas barren, preparan la comida en las convivencias, lavan la loza.

Cuando realizan recomendaciones de conducta o de manifestación de la afectividad asociadas al género: siéntese como señorita, cierre las piernas, las mujeres hacen tales cosas, los niños no lloran

Cuando usan diminutivo para referirse a las mujeres, es común hablar de las “niñitas” pero no de “los niñitos”.

Cuando asignan colores estereotipados a cada género.

Cuando usan un lenguaje masculino para referirse a ambos géneros.

Es importante considerar que muchas de estas conductas están naturalizadas tanto en la sociedad como en las y los docentes. Por lo tanto, necesitamos reflexionar constantemente sobre estos puntos, comprender que estamos aprendiendo, y pedirle nuestras y nuestros estudiantes que nos cuenten si en algún momento se sienten discriminados, para seguir mejorando.

Pilar Peña, académica de la Facultad de Educación y jefa del programa de Pedagogía en Educación Básica de la UC.



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