Noruega devolverá más de 2.500 piezas arqueológicas sacadas por Thor Heyerdhal de Isla de Pascua

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El director del museo Kon-Tiki, en Oslo, cuenta de qué trata el acuerdo firmado, en qué consisten las piezas que devolverán y por qué tardaron más de medio siglo en la repatriación.


En el marco de los cien años de relaciones bilaterales entre Chile y Noruega, este jueves se firmó el acuerdo que permitirá devolver a Isla de Pascua las piezas arqueológicas extraídas por el explorador Thor Heyerdahl en la expedición que hizo en 1955 y 1986 .

Martin Biehl, director del museo Kon-Tiki, en Oslo explica que la repatriación consta de dos acuerdos que fueron firmados por la ministra de Cultura, Consuelo Valdés, y el hijo del explorador noruego, Thor Heyerdahl Jr. "Uno de los acuerdos establece que serán devueltas más de 1.800 fotografías obtenidas en la expedición a Rapa Nui. Lo interesante es que, en ese tiempo, esas fueron las primeras fotografías de muchas de las personas que vivían ahí".

El otro acuerdo contempla el retorno de algunas rocas, pequeñas esculturas encontradas en cuevas, especies de anzuelos y restos humanos. "Tenemos aproximadamente 2.500 piezas que serán devueltas, pero tengo entendido que el museo que recibirá los objetos, Museo Arqueológico Padre Sebastián Englert, ya cuenta con algunas cosas. Por eso tenemos que discutir qué material requieren, y cuál no".

Biehl explica que una de las razones por las que tardaron más de medio siglo en devolver las piezas fue, principalmente, por el tiempo que demoraron en realizar las investigaciones sobre estas. Thor Heyerdahl escribió un libro sobre eso y realizó un reporte que consistió en tres volúmenes de miles de páginas que tardó más de 30 años en recopilar y publicar. Agrega que en el museo de Isla de Pascua, tampoco estaban las condiciones adecuadas para mantener los objetos.

"Thor Heyerdahl tenía el permiso de hacer una  investigación con las piezas fuera de Chile e incluso, todavía están haciendo investigaciones en el material. Pero las conversaciones con Rapa Nui empezaron hace 15 años. En esa época nos dijeron que era muy pronto para hacer la repatriación, en términos de infraestructura  y condiciones del museo", dice Biehl.

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Thor Heyerdhal Jr. (izquierda) junto a Martin Biehl, director del museo Kon-Tiki, en Oslo. FOTO: José Luis Muñoz[/caption]

Las piezas terminaron en el museo Kon-Tiki no solo para ser exhibidas, aclara Biehl, sino también porque el museo funciona como un centro de investigación, que recibe a estudiantes de todas partes del mundo para realizar sus análisis.

Biehl confieza que está muy feliz de que al fin pueda hacerse este retorno, ya que serán devueltas pruebas científicas de que Sudamérica tuvo influencia en la población polinesia antes de que los europeos llegaran a colonizar las tierras.

El tiempo que tardará la repatriación será de un par de años, dice Biehl, pero eso dependerá de las condiciones en las que se encuentre el museo. "Lo primero que tenemos que hacer es invitar a la sociedad pascuense, a la directora del museo, Paula Valenzuela, y a los curadores, a Noruega. Ahí decidirán qué es interesante para ellos. Hay material que Thor compró y obtuvo a través de trueques. Otros materiales son de la excavación realizada y otros son regalos que le dieron a Thor. El directorio del museo Kon-Tiki está de acuerdo en devolver incluso aquellos objetos que fueron regalados, porque si son tesoros para ellos, queremos que los tengan".

Otras repatriaciones desde Noruega

El museo Kon-Tiki comenzó con la devolución de objetos hace años. "Devolvimos un moai femenino, llamado Averei Pua. Thor estaba excavando en Rapa Nui y encontró solo el torso del moai. Se lo llevó a Noruega y luego, en la excavación de 1988, en Anakena, encontraron la cabeza. Llamaron a Oslo para ver si coincidía, la midieron y sí, encajaba. Thor la devolvió y ahora está en el museo de Isla de Pascua. Esa fue la primera repatriación que hicimos".

Otro tipo de repatriación que hicieron fue una botánica, no arqueológica. En Isla de Pascua había un árbol endémico, llamado Toromiro, que se usaba para la construcción y para el tallado la madera, pero la sobreexplotación terminó con su extinción.

Biehl cuenta que Thor Heyerdahl, en la expedición de 1955, vio un tocón de árbol, con las raíces y unos pequeños brotes muertos. Observó que quedaban semillas, así que tomó algunas de ellas y se las dio a un botánico sueco, quien lo plantó en el el jardín botánico de la Universidad de Gotemburgo, en Suecia. El resultado fue que crecieron árboles de toromiro. Luego de eso, Heyerdahli tomó algunas de esas semillas, las envolvió y los devolvió a Isla de Pascua para que las plantaran y volvieran a crecer Toromiros.

"Incluso, he escuchado que la gente de Isla de Pascua va a Gotemburgo a abrazar el árbol, porque fue el primero que les dio las semillas devuelta".

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