Un nuevo Ministerio para un nuevo Chile

Este avance es sin duda positivo para el precario sistema actual. Pero no debemos olvidar que hay muchos temas por resolver, desde el impulso de política pública a largo plazo, el aumento presupuestario para objetivos a definir, la integración y participación de las regiones y todos los actores del sistema.


Luego de una larga espera, hoy se concretó el nombramiento del primer Ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de Chile, el Dr. Andrés Couve, junto a la subsecretaria Dra. Carolina Torrealba. Ambos tendrán la ardua misión de implementar este ministerio, desde el cuál nacerán las nuevas políticas para el desarrollo científico en el país, el cual además debería permear a la sociedad completa siendo el conocimiento la base del futuro de nuestro país.

Dentro de las tareas inmediatas que conllevan el ministerio, será establecer las cuatro seremías macrozonales y también el reglamento por el cual se regirá. Sin duda el establecer políticas públicas en investigación escuchando a la sociedad civil y sus distintas organizaciones es una meta que muchos esperamos se concrete.

Este avance es sin duda positivo para el precario sistema actual. Pero no debemos olvidar que hay muchos temas por resolver, desde el impulso de política pública a largo plazo, el aumento presupuestario para objetivos a definir, la integración y participación de las regiones y todos los actores del sistema, hasta cómo deberá coordinarse con otros Ministerios y Agencias que se deben implementar.

Nuestro país tiene apenas una inversión en CyT de un 0,38%, lejos del 2% promedio de los países OCDE. Una de las múltiples tareas, es el aumento de la inversión, pero de manera inteligente, tener estrategias a largo plazo, estar en concordancia con las áreas de desarrollo de nuestro país, con mayor inversión de parte de empresas, aportando al desarrollo científico.

La ciencia es una sola, pasamos desde una idea a investigar, generando conocimiento, que podrá ser empleado de manera inmediata generando un bien o servicio, o aportando a que este sea empleado en el futuro en ámbitos que ni siquiera imaginamos.

Se deberán implementar estrategias claras y efectivas que permitan romper las brechas de género en la investigación, en especial en áreas de ingeniería, matemáticas, físicas y tecnología, junto con políticas que permitan que un mayor número de investigadoras sean líderes de grupos y de centros de investigación. También será relevante buscar un mecanismo que permita la inserción real de investigadores jóvenes, quienes, con recursos de todos nosotros, a través de Becas Chile o Becas Conicyt nacionales realizaron estudios de postgrado y hoy están principalmente contratados por proyectos, lo cual es una precarización del trabajo de los investigadores.

No debemos olvidar, fortalecer y fomentar la investigación en las ciencias sociales y humanidades, necesaria para reflexionar sobre nuestro devenir como sociedad, a través de una integración decidida en proyectos de gran complejidad o que tendrán impacto significativo en la vida de personas.

El Ministerio es un sueño de muchos que se empieza a concretar, debemos seguir luchando para que tenga poder para empujar políticas del quehacer científico, que nos permita dar ese salto de ser un país exportador de commodities a productos sustentables con valor agregado, pero sobre todo, que utilice su inteligencia y capacidades para tomar decisiones que nos den una mejor calidad de vida, sin brechas, de forma descentralizada, sin exclusiones, el conocimiento al servicio de la comunidad que lo requiere. Así como se construye la investigación y el conocimiento, tenemos una oportunidad única de construir un mejor país entre todos.

Adriana Bastías; Cristina Dorador; Sofía Valenzuela, socias Red Investigadoras.



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